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Pini El presunto capo que promueve el matadero de Binéfar, arrestado por la Policía húngara

El presunto delincuente italiano que promueve un macromatadero en la población aragonesa de Binéfar con el apoyo de su Administración fue arrestado preventivamente por la polícia húngara a principios de este mes por fraude fiscal. En enero, tuvo que pagar 25 millones de euros de fianza para eludir una prisión polaca.

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El presidente aragonés Javier Lambán junto a Piero Pini, a la derecha

Aunque la policía no ha detallado todavía de forma pormenorizada las razones que rodearon a la operación, la Prensa húngara informa de que el presunto líder de la estructura mafiosa, al que también investiga la fiscalía polaca de Kutno, es acusado de cometer una estafa contable y a la Hacienda del país, similar a la de Polonia, también de envergadura cuantiosa, a través de su filial Hungary Meat. Según informaba ayer el periódico Hirosveny, Pini está en prisión preventiva, tras su arresto. “La investigación ha estado en marcha durante mucho tiempo. El problema es que sus compañeros (otros dos detenidos) intentaron frustrar la investigación, y eso es un delito grave. Intentaron influir en los testigos y manipular las evidencias”.

De momento, el matadero que posee en Kiskunfélegyháza (Hungría) sigue funcionando, de acuerdo al diario digital HVG.HU. “Los trabajadores iban y venían como si nada hubiera pasado, y uno de ellos, a quien pudimos llamar a través de la cerca, dijo que ni siquiera había oído hablar de lo que había sucedido”, asegura el periodista Slavkovitch Rita.

Pini estará arrestado durante treinta días bajo supervisión policial, desde su detención a principios de este mes

Con arreglo a la mencionada información proporcionada el pasado día 6 por el periodista David Pamer, de Pesti Sracok, el italiano fue detenido por fraude junto a otras dos personas, por el Tribunal de Distrito de Keckkemet, a petición de la Direccción General de Investigaciones criminales de la Gran Llanura del Sur. La fiscalía solicitó el arresto de Pini y de las otras dos personas por riesgo de fuga, ocultamiento, interferencia ilícita en el procedimiento y riesgo de repetición. De acuerdo a la versión proporcionada por el diario polaco Ceny Rolnicze, Pini estará arrestado durante treinta días bajo supervisión policial, desde su detención a principios de este mes. No se descartan nuevas detenciones.

El matadero húngaro fue puesto a andar en 1996 por el promotor del proyecto binefarense en Kiskunfélegyháza, una ciudad situada en el condado de Bacs Kiskun, a unos 130 kilómetros al sureste de Budapest. Hungary Meat Ktd. -empresa propietaria del matadero húngaro- es uno de los principales operadores en el mercado húngaro de la carne. El año pasado, sus ventas ascendieron a 105.000 millones de forints.

Piero Pini, con Javier Lambán al fondo, durante la presentación de la empresa en Binéfar

A tenor de la operación policial, la Prensa húngara ha vuelto a sacar a colación la larga historia de escándalos vinculados a las deplorables condiciones laborales de los empleados de Pini, supuesto líder de un entramado mafioso en Polonia, al que la Administración aragonesa y más específicamente, el jefe de su Ejecutivo, Javier Lambán, llegó a invitar a solicitar subvenciones públicas tras publicitar en una rueda de prensa conjunta el desembarco en España de su compañía -Litera Meat- y anunciar que esta crearía 1.600 empleos. Tanto el alcalde socialista de Binéfar que apoyó la operación, Alfonso Adán, junto a una coalición de izquierdas, como la propia empresa se han negado a realizar declaraciones a Público desde que comenzaron las revelaciones.

Tanto el alcalde socialista de Binéfar que apoyó la operación, como la propia empresa se han negado a realizar declaraciones a Público

Durante los últimos meses, este diario ha publicado varios reportajes de investigación dando cuenta de las prácticas laborales y estafas de las que el italiano Pini es acusado, así como del perverso manejo de sus empresas y los tratos que dispensa a sus empleados, allá donde posee mataderos. “Hace algunos años, escribimos sobre los empleados del matadero de Kiskunfélegyháza y, a juzgar por nuestras conversaciones actuales, parece que las (malas y tensas) condiciones de trabajo no han cambiado significativamente desde entonces”, escribía hace unos días Slavkovitch en el HVG.HU. “Una vez me multaron con 30.000 forints (100 euros) por saltar sobre mi jefe austriaco”, dice uno de los empleados entrevistados por el reportero húngaro.

“No es posible hablar mientras estás en la cadena, y el número de baños por persona es ridículo. A menudo, sus trabajadores deben chapotear sobre aguas fecales”, se asegura en ese mismo reportaje. “Tenemos que comprarnos la red de seguridad, cuchillos, botas, que cuestan alrededor de sesenta o setenta mil forints (algo más de 200 euros). La compañía nos vende el material a nosotros ”, dice el empleado que, de forma anónima, habló con el periodista Slavkovitch.

Se da la circunstancia de que, desde hace varias semanas, la empresa Litera Meat está lanzando ofertas de empleo a países de la Europa del Este en unas condiciones que sugieren que no va a realizar contrataciones directas, tal y como aseguraba el Gobierno aragonés que había prometido hacer, y con unos salarios por debajo de los del convenio, lo que ha llevado a sospechar a algunos sindicalistas consultados por este diario que podría estar intentado atraer mano de obra extranjera para imponer unas condiciones deplorables de trabajo.