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La policía norirlandesa investiga abusos a menores en instituciones religiosas

Las supuestas agresiones tambien se cometieron en centros estatales entre 1945 y 1995e

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La Policía norirlandesa investiga 251 denuncias de abusos sexuales a menores en instituciones estatales y religiosas de esa provincia británica, principalmente entre 1945 y 1995, según anunció hoy en un comunicado. En la nota, el jefe de policía George Hamilton precisó que en la investigación participarán agentes de la unidad de violaciones y de protección del público.

Los resultados se remitirán a una comisión judicial presidida por el juez jubilado Anthony Hart, quien dirigirá a partir del otoño una investigación que examinará si hubo fallos sistémicos del Estado o de las instituciones que tuvieron a menores bajo su cuidado.

El Parlamento norirlandés espera tener los resultados de esta pesquisa, con sus correspondientes recomendaciones, en un plazo de tres años. Según la Policía, la mayor parte de las denuncias se refieren a hechos sucedidos hace unos veinte años, pero algunas se remontan a hace cuarenta y unas pocas son más recientes, incluso de hace tan solo cinco años. Se espera que en otoño representantes de las instituciones públicas afectadas declaren ante el juez Hart.

Paralelamente, la Policía norirlandesa descartó hoy abrir una investigación en relación con un documental emitido en mayo por la cadena británica BBC que implicaba al cardenal Séan Brady, primado de la Iglesia católica en Irlanda, en la ocultación de casos de abusos sexuales en los años 70. La Iglesia Católica en Irlanda ya sufrió un duro revés cuando en 2010 se reveló que durante décadas había ocultado numerosos abusos sexuales cometidos contra menores por miembros del clero en la isla.

El 20 de marzo de ese año, el papa Benedicto XVI pidió perdón en una carta a las víctimas de los curas pederastas y abroncó a los obispos por la 'lamentable' gestión de lo sucedido. Durante la explosión del escándalo, varios obispos irlandeses admitieron haber encubierto abusos en sus diócesis, entre ellos el de Clogher; el de Derry y el propio primado, el cardenal Séan Brady, quienes, no obstante, se negaron a dimitir.