Público
Público

Un profesor japonés, sancionado por hacer un grafiti en Florencia

El docente y sus alumnos dejaron escritas sus identidades sobre el mármol de la cúpula de Brunelleschi 

EFE

"Fabio ama a Cicci", "Amigos para siempre" y frases por el estilo afean desde hace años, sin suscitar escándalo en Italia, los muros de la cúpula que Brunelleschi proyectó para la catedral de Florencia.

Pero lo que en Italia pasa inadvertido, en Japón ha dado origen a un escándalo mayúsculo. Todo empezó cuando un grupo de turistas japoneses que visitaba Florencia descubrió con horror que entre las pintadas que profanaban el mármol de la cúpula renacentista había varios escritos en japonés.

Ni cortos ni perezosos, cuenta hoy el diario italiano 'Corriere della Sera', los japoneses tomaron unas fotos y, de vuelta a casa, iniciaron una auténtica "caza al hombre" destinada a hallar a los culpables de la profanación.

Y la campaña ha dado resultado. Tras haber publicado las imágenes en los medios de comunicación nipones e incluso haberlas difundido por televisión, los grafiteros aficionados han aparecido.

Se trata de nueve estudiantes japoneses y un joven profesor de Educación Física que ahora se arriesgan a ser objeto de un castigo ejemplar.

Seis de las jóvenes han sido suspendidas durante dos semanas de la Universidad de Gifu y puede que sean obligadas a volver a Florencia para borrar personalmente las pintadas. Los otros tres chicos se arriesgan a ser expulsados de la Universidad de Kyoto.

Peor le ha ido al profesor, que está a un paso del despido y que ya ha sido suspendido como entrenador del equipo de béisbol.

Este docente había viajado a Florencia en luna de miel unas semanas antes que el grupo de estudiantes y, al pedir perdón, alegó que "había oído que quien escribe su nombre en esa piedra obtiene la felicidad" pero que no tenía intención de dañar a nadie.

Según la televisión SkyTG24 Ore, el Gobierno de Japón se plantea también presentar una disculpa diplomática a Italia.

La noticia ha sorprendido en Italia porque,  según recoge el periódico,  la cúpula de Brunelleschi está llena de pintadas  y nunca se ha sancionado a nadie. También porque los italianos consideran a los japoneses un pueblo muy correcto.

Más noticias de Internacional