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Los rebeldes se niegan a negociar con el régimen libio

En Bengasi, los rebeldes se niegan a negociar con el régimen, mientras que el dictador libio trata de recuperar las ciudades perdidas

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El final pasa por el exilio o la guerra total. Los rebeldes libios y los líderes tribales se niegan a aceptar la idea de que Muamar Gadafi se haya tomado en serio el abrir una ronda de negociaciones para acabar con la violencia.

El dictador ordenó ayer a Buzid Durda, jefe de los servicios secretos exteriores, aproximarse a estos grupos, pero para algunos de ellos, después de la brutal represión del régimen, no hay mucho que hablar.

En Bengasi, el comité creado tras la caída de la ciudad, la segunda del país, la semana pasada, se reunirá este mediodía para proponer una posición común. En declaraciones a la agencia EFE, la dirigente de la coalición rebelde libia Salwa Bugaighis, fue bastante clara: 'Gadafi ya habló en la calle'.

La coalición, que todavía adolece de numerosas carencias organizativas, se encarga de coordinar las actividades de los distintos consejos populares que administran las poblaciones bajo control rebelde. Al mismo tiempo, mantiene contactos para la formación de un Consejo Nacional temporal con representantes también de Trípoli, uno de los últimos feudos de Gadafi.

Son muchas las ciudades importantes del país bajo control rebelde, aunque Gadafi mantiene aún su control sobre tres importantes localidades: Trípoli, en el noroeste, Sebha, en el suroeste y Sirte en el centro-norte.

Algunas informaciones apuntan a que el régimen ha puesto en marcha otra operación militar para tratar de recuperar algunas de las localidades en el oeste perdidas durante los últimos días.

Según la cadena Al Jazeera, el dictador está amenazando hoy con bombardear desde el aire la ciudad de Zauiya, a 50 kilómetros al oeste de Trípoli, y que cayó durante el fin de semana. La amenaza fue transmitida por Mohamed Mektuf, mediador entre el régimen y los rebeldes en esa ciudad.

Mektuf, por instrucción de Gadafi, pidió hace tres días a los habitantes de Zauiya que salieran a las calles para organizar manifestaciones en su apoyo con motivo de la visita de un pequeño grupo de periodistas extranjeros, pero éstos lo rechazaron.

Por su parte, Abdelbaset Abu Zirik, uno de los portavoces de los llamados 'jóvenes de la revolución del 17 de febrero' aseguró al canal catarí que al menos tres personas murieron anoche en Misrata, la tercera ciudad del país, a 200 kilómetros al este de Trípoli.

Ayer, la UE acordó congelar las cuentas de la familia Gadafi y EEUU tiene cada vez más claro que a mejor salida al conflicto pasa por el exilio del dictador. El problema es dónde. Venezuela ha sido visto como una posible vía de escape para Gadafi, pero Es complicado que se le permita teniendo en cuenta la unión que tiene con el presidente, Hugo Chávez.

Chávez dijo la pasada madrugada que no iba a condenar desde la distancia al líder libio y afirmó que está seguro de que EEUU exagera y distorsiona la realidad para justificar una invasión porque 'están locos por el petróleo

libio'. 'En vez de mandar marines y aviones ¿por qué no enviamos una comisión de buena voluntad que vaya a tratar de ayudar a que no se siga matando en Libia?', dijo.

Otro de los países de destino del dictador podría ser Italia. Gadafi tiene una estrecha relación con Silvio Berlusconi y ambos países han firmado importantes acuerdos energéticos en los últimos dos años, aunque para Il Cavaliere, cargar ahora mismo con el líder libio, puede suponer un problema, teniendo en cuenta los escándalos sexuales en los que está envuelto.

'Tenemos que ser cautos, estaremos en contacto permanente con Bruselas y Washington para ver cuál es la mejor manera de actuar, dijo Berlusconi en una entrevista a un diario romano.