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Cumbre de la UE La última propuesta del Consejo Europeo rebaja en 110.000 millones las ayudas directas a los países más afectados por la pandemia

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea llevan cuatro días trabajando en un acuerdo de mínimos para dar luz verde al fondo anticrisis e inyectar adrenalina a los países que más están sufriendo las consecuencias de la pandemia.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, llega a una reunión de la cumbre de la UE.- REUTERS
El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, llega a una reunión de la cumbre de la UE.- REUTERS

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha presentado hace unos minutos a los líderes una nueva oferta. Propone mantener el Fondo de Recuperación con 750.000 millones de euros, repartiéndolo con 390.000 millones de euros para subsidios y 360.000 millones para préstamos. Esta propuesta rebaja la idea original de la Comisión Europea en 110.000 millones de euros, en la partida de transferencias directas.

Durante estas semanas de negociación, los representantes de las instituciones europeas han repetido lo importante que es para la Unión Europea este fondo, que nace con el objetivo de sacar del barro a los países que más están sufriendo los estragos de la pandemia. Así, han defendido que el plan debe de estar ligado a las metas marcadas por la Comisión Europea, a favor de la transición ecológica y digital.

Por ello chirría que las tres partidas que han sufrido una mayor poda estén ligadas a energía, investigación e inversión. En la nueva propuesta, el Fondo de Transición Justa, bandera del famoso Pacto Verde Europeo, pasa de 30.000 a 10.000 millones de euros. El programa europeo de I+D (Horizon), por su parte, sufre un recorte muy significativo y pasa de 11.500 millones a 5.000. Por último, el paquete de inversiones InvestEU, se desploma de los 11.500 millones a los 2.100 millones de euros.

España sufrirá con los recortes en otros ámbitos. La propuesta de Michel también deja cojo el programa para Desarrollo Rural, que se queda en 7.500 millones de euros, y borra el fondo para incentivar inversiones privadas a empresas a través del Banco Europeo de Inversiones.

Por lo que respecta al acceso a estas ayudas, uno de los mayores puntos de conflicto y bloqueo para los Países Bajos, Michel propone que los planes se aprueben por mayoría cualificada y se deje el freno de emergencia para situaciones límite, con "desviaciones graves". El Parlamento Europeo, autoridad presupuestaria, se queda sin papel en el reparto de roles.

En primer lugar, los gobiernos elaborarán los planes de reformas, en base a las recomendaciones del Semestre Europeo, y el Ejecutivo comunitario tendrá dos meses para evaluarlas. En este estudio, Bruselas tendrá en cuenta que se hayan cumplido las recomendaciones económicas y reformas en materia de creación de empleo, transición ecológica y digital.

Entonces, una vez que Bruselas dé luz verde, los Estados miembros tendrán que secundarlos por mayoría cualificada. Una vez que reciban estas ayudas, el cumplimiento de las reformas será estudiada con lupa por los socios comunitarios y, en el caso de que algún país estuviera incurriendo en "desviaciones graves", es entonces cuando se activaría el "súper freno de emergencia". Con este instrumento, se llevaría el debate a una cumbre europea.

El ex primer ministro belga ha advertido que quedan flecos complicados por cerrar, pero se ha mostrado optimista y positivo y ha dicho que cree que se puede alcanzar un acuerdo. Sin precisar en qué momento habrá fumata blanca.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea llevan toda la mañana trabajando en un acuerdo de mínimos para dar luz verde al fondo anticrisis y superar la parálisis que están manteniendo los obstruccionistas desde que arrancara la cumbre europea el pasado viernes.

No sorprendería que el tamaño del fondo se redujera a lo largo de las próximas horas. De hecho, el primer ministro portugués, António Costa, esta tarde asumía que el tamaño final sería 700.000 millones de euros. En declaraciones a la agencia LUSA esta tarde, ha subrayado que la oferta "es un buen acuerdo, aunque está en el límite de no ser lo suficientemente sólido para responder a la primera fase de la crisis". Sin embargo, ha insistido en que es "un paso histórico establecer un fondo de esta naturaleza, basado en la emisión de deuda por parte de Bruselas".

Así, el luso también ha adelantado que Portugal podría recibir 15.300 millones de euros del Fondo de Recuperación, con una ejecución programada entre 2021 y 2026. Una dotación que daría al país "una capacidad de respuesta" a la que no puede aspirar de forma, según palabras del propio presidente.

En la nueva propuesta, Michel ha aumentado las partidas dedicadas a cheques compensatorios. Son unos descuentos de los que se benefician Países Bajos, Suecia, Austria, Dinamarca y Alemania en su contribución neta al presupuesto del bloque y que Bruselas había previsto su desaparición gradual tras el Brexit. El Parlamento Europeo pide que se eliminen, al igual que España, que los considera "regresivos e injustos". Alemania ha sido el único país que ha pedido expresamente que no se aumente su cheque.

Además, en la nueva negobox -paquete de negociación, en jerga comunitaria- del presidente Michel, la dotación del presupuesto comunitario para los próximos siete años sería de 1,074 billones de euros.

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