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Rory Stewart, el ‘tapado’ que amenaza a Boris Johnson en la carrera de los conservadores británicos

Oficial en Iraq tras la ocupación, profesor de derechos humanos en Harvard, escritor, ganador de un Bafta, antiguo miembro del partido laborista y votante anti-brexit convertido en brexiter; así es el hombre cuya vida quiere llevar a la pantalla Brad Pitt y que se ha convertido en la gran revelación de la carrera para suceder a Theresa May.

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El ministro de Cooperación Internacional, Rory Stewart gesticula cuando los periodistas le preguntan sobre su liderazgo, a su llegada a una reunión del gabinete británico en Downing Street, en Londres. REUTERS / Peter Nicholls

La estrategia de Boris Johnson en estas primarias del partido conservador está siendo la de mantenerse callado: no concede entrevistas, no organiza actos y, aunque esta noche asistirá al debate entre candidatos de BBC, el domingo se ausentó de otro en Channel 4 porque cada vez que habla las probabilidades de que diga algo inapropiado o algo que con el tiempo se demuestre que era mentira, son enormes; hasta ahora el plan le está funcionando.

La estrategia de Rory Stewart es justo la contraria: no dice no a un periodista, se cita con cualquiera que quiera hablar con él a través de Twitter y organiza actos abiertos a los ciudadanos en los que admite preguntas; a él también le está funcionando.

El primero sigue como gran favorito en la carrera por convertirse en el nuevo líder del Partido Conservador y Primer Ministro británico y el segundo se ha confirma como su gran amenaza.

Este martes los diputados conservadores han celebrado la segunda votación para elegir cuáles de los seis candidatos continuaban en la terna y ambos han pasado a la siguiente ronda: hacían falta 33 votos como mínimo para continuar y Johnson sigue arrasando con 126 votos; Stewart ha logrado 37.

También siguen, Jeremy Hunt (46), Michael Gove (41 votos) y Sajid Javid (33 votos) y se cae Dominic Raab con sólo 30 votos. En la primera votación la semana pasada Rory se salvó de la quema por apenas 2 votos: necesitaba más de 17 y logró 19; una prueba más de que estamos ante el hombre del momento.

Un anuncio del lanzamiento de la campaña del ministro británico de Cooperación Internacional, Rory Stewart, para el liderazgo del Partido Conservador, en Londres. REUTERS / Henry Nicholls

Solo unas horas antes de conocerse los resultados de esta segunda ronda, asistimos a uno de sus actos abiertos al público en el centro de Londres y comprobamos que entre ambos políticos hay un mundo. Rory Stewart es menudo, correcto en las formas, de hablar contundente pero sereno y reflexivo, aunque parpadea compulsivamente mantiene la mirada a su interlocutor y, a pesar de que su rostro resulta algo inexpresivo, parece sinceramente emocionado y agradecido por el apoyo que está recibiendo. Y lo más importante: frente a la arrogancia de Johnson, Stewart presume de humildad: “confío en que entendáis que no tengo todas las respuestas”, llega a decir en un momento del acto.

Entre los asistentes, mucho Tori joven recién salido de su trabajo en la City (el centro financiero de Londres) o en Westminster (el centro político) pero también, por ejemplo, un joven negro de Brixton, uno de los barrios más raciales de Londres, que se encara públicamente con Stewart por hablar tanto de brexit en vez de hacerlo de la violencia en las calles y la falta de trabajo. Aunque Rory ha contestado a su pregunta, el joven no para de interpelarlo hasta que Stewart se baja del escenario, conversa con él sin micrófonos con tono conciliador y ambos acaban fundiéndose en un abrazo.

Testigo de todo ello, el portavoz del gobierno, David Lidington, que con su presencia en el acto anunciaba públicamente su apoyo al candidato. Un respaldo importantísimo que podría resultar fundamental para movilizar a los 160.000 militantes conservadores, quienes tendrán la última palabra para elegir a su nuevo líder cuando sólo queden dos candidatos.

Independientemente de lo que ocurra con él mismo, Stewart ya ha dicho que dimitirá si Johnson acaba siendo el nuevo Primer Ministro.

¿Quién es Rory Stewart?

Por aquí los hay que lo ven como el Macron británico (igual que el presidente francés, es partidario de impulsar la figura de la asamblea ciudadana) y algunos medios comparan su campaña con el musical Los Productores (en el que una pareja de empresarios de Broadway se propone hacer el peor musical de la historia y acaba siendo el más exitoso). A la espera de lo que le depare el futuro, lo cierto es Stewart ya cuenta con un imponente pasado.

Hijo de un miembro del servicio secreto británico, Roderick James Nugent nació en Hong Kong hace 46 años. Actualmente es el Secretario de Desarrollo Internacional y entre sus cargos anteriores destacan el de Ministro de Prisiones y un puesto en el Ministerio de Medio Ambiente, donde fue el promotor de la exitosa tasa a las bolsas de plástico.

Igual que Johnson, estudió en el prestigioso y exclusivo colegido de Eton y en la Universidad de Oxford pero además Stewart fue tutor personal de los príncipes William y Harry y profesor de Derechos Humanos en Harvard.

Aunque, sin duda, lo que más le ha marcado ha sido su experiencia en el extranjero. Ha vivido en Indonesia, Montenegro, India, Nepal, Pakistán, Irán, y Afganistán. Esta última zona se lo conoce como la palma de su mano: a los 29 años recorrió sólo a pie más de 9.500 kilómetros de su territorio y entre los varios idiomas que habla está el dari, un dialecto del. norte de Afganistán.

Hace años desmintió los rumores que decían que durante aquella época había sido espía del MI6, el servicio secreto británico, pero cuando le han vuelto a preguntar este martes ha dicho que, de haberlo sido, tampoco podría revelarlo.

El candidato conservador a liderar el Partido Conservador y responsable de Desarrollo Internacional, Rory Stewart, llega a la sede de la BBC en Londres para participar en un debate junto a los candidatos restantes. EFE/Facundo Arrizabalaga

En Kabul trabajó en la ONG que él mismo fundó y en Iraq ejerció de gobernador de la coalición; una experiencia que le llevó a pasar de defender a declarar públicamente que la intervención en Iraq fue “un error" .

No es la única vez que ha cambiado su punto de vista. De joven Stewart militó en el Partido Laborista y antes del referéndum del brexit hizo campaña para que Reino Unido permaneciera en la Unión Europea a pesar de que ahora es partidario de que la abandone. Se opone a la celebración de un segundo referéndum porque dice que “no serviría para solucionar los problemas causados por el primero” y es rotundamente contrario a la salida sin acuerdo. Stewart insiste en que lo mejor para Reino Unido es que el parlamento respalde el acuerdo alcanzado entre Theresa May y los líderes de la UE.

Parece difícil de creer pero este caballero de la Orden del Imperio Británico (el mayor reconocimiento del país) también ha tenido tiempo para escribir, y no sólo su columna en The New York Times: ha firmado cuatro libros sobre sus experiencias en el extranjero y escrito y presentado tres documentales que le han valido un Bafta de la Academia de Cine de Escocia.

Casado con una neoyorquina que trabajó con él en Kabul y padre de dos hijos de 4 y 2 años, la vida de Rory Stewart resulta tan apasionante que en 2008 Brad Pitt adquirió los derechos para llevarla al cine con Orlando Bloom como protagonista.

Así es Rory Stewart, un político con tan poco perfil de político y un conservador tan poco conservador que resulta fácil pensar que si en vez de unas primarias esto fueran unas elecciones generales en las que todos los británicos pudieran votar, podríamos estar ante el vencedor. Esta semana sabremos si llega a la final.