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El santuario de la discordia

Dimite un ministro tailandés por el reconocimiento de la Unesco a un templo

AGENCIAS

La lucha entre Tailandia y Camboya por la soberanía de un santuario hindú del siglo XI ha causado durante más de seis décadas enfrentamientos ente ambos países. Ambos pueblos creen tener títulos de propiedad sobre el templo de Preah Vihea.

El conflicto sigue estando vivo, tanto que ayer provocó la dimisión del ministro tailandés de Exteriores, Noppadon Pattama, no mucho después de que el templo recibiera el reconocimiento de su valor histórico.

La Unesco declaró el lunes el templo de Preah Vihea Patrimonio de la Humanidad durante la XXXII reunión anual de su Comité de Patrimonio Mundial en Quebec (Canadá). Camboya reaccionó con manifestaciones de júbilo, no así Tailandia, donde muchos acusan al Gobierno de traidor por haber hecho la solicitud para que el templo recibiera la distinción internacional. La posición de Pattama era insostenible desde que el Tribunal Constitucional dictaminó que la declaración del Gobierno en favor de Preah Vihea suponía en la práctica un acuerdo con un Gobierno extranjero que hubiera exigido la aprobación del Parlamento.

"Insisto en que no he hecho nada malo. No he vendido el país. Amo Tailandia y no le haría nada malo" dijo ayer el ministro de Exteriores en unas declaraciones a la televisión nacional.Por su parte, el secretario del Partido Demócratico en la oposición, Sahit Wongnongtoey, aseguró que el ministro "tendría que haber usado el sentido común para considerar hasta qué punto han afectado sus actos a la sociedad".

Pattama regresó ayer de su viaje a Canadá con motivo de la celebración anual del comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO. A su llegada al aeropuerto fue abucheado por 150 manifestantes que llevaban pancartas con el lema de "Noppadon el traidor". La dimisión de Pattama se produce 24 horas después de la de otro compañero de Gabinete, el ministro de Sanidad, al que se acusa de no haber hecho público el patrimonio económico de su esposa, como ordena la Constitución inspirada por el Ejército en 2007.

Desde hace años, Tailandia se ha empeñado en reclamar un monumento que se sitúa fuera de sus dominios. En 1959 presentó el conflicto ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya alegando que las fronteras que dibujaron los franceses en 1907 incluían el templo dentro de su país. Sin embargo, cuatro años después la resolución de la institución jurídica determinó que el templo de Preah Vihear era territorio de Camboya.

Frente al disguto que supuso la noticia para el pueblo tailandés, Camboya propuso como forma de conciliación que el templo estuviese dividido entre ambos países. Desde entonces han convivido pacíficamente aunque aún quedaba un ápice de rencor por parte del pueblo tailandés ante esa decisión.

En 2006 un golpe de Estado militar acabó con el Gobierno populista de Thaksin Shinawatra que fue expulsado del país acusado de corrupción, fraude electoral y deslealtad a la corona.

Los militares creían haberse librado del millonario Thaksin, dueño además del club de fútbol inglés Manchester City. Pero tras el fin del breve periodo de Gobierno militar, las elecciones volvieron a dar la victoria al partido de Thaksin, aunque esta vez sin su líder en las listas electorales por imposición legal.

La oposición nacionalista no ha digerido bien la derrota, y no ha cesado en su intento de llevar a los miembros del Gobierno ante los tribunales, incluido el primer ministro, por las más variadas razones.

En el caso del templo de la discordia, también ven la mano de Thaksin. La oposición denuncia que a cambio de ceder la soberanía de los terrenos cercanos al templo de Camboya, el ex mandatario recibirá una serie de concesiones económicas para que sus empresas puedan construir casinos en la isla camboyana de Koh Kong.

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