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Sarkozy mide fuerzas con los sindicatos

Los estudiantes se suman a la nueva jornada de huelga del sector del transporte contra las reformas del Gobierno francés

ANDRÉS PÉREZ

"Provocación", "enfrentamiento" y "Margaret Thatcher" fueron las expresiones más utilizadas ayer por los analistas de radio y televisión para evaluar lo que está ocurriendo en Francia.

Sindicatos y organizaciones estudiantiles avanzan como una apisonadora hacia la huelga general contra los planes de reforma que Nicolas Sarkozy y su Gobierno mantienen como si fueran bulldozer. La colisión puede ser brutal.

La jornada de hoy empieza con el despliegue de piquetes de universitarios en las estaciones de trenes en protesta por los choques de ayer con la Policía en el histórico campus de Nanterre, al oeste de París.

La huelga de unas cincuenta facultades y el bloqueo, por los estudiantes, de algunas de ellas, tiene su origen en la oposición a la Ley de Reforma Universitaria, aprobada en pleno verano por decisión del Gobierno.El texto prevé la autofinanciación de los centros y una privatización parcial'.

Ahora la Coordinadora Estudiantil, una plataforma con preponderancia de la extrema izquierda, suma a sus reivindicaciones otras procedentes del mundo asalariado, como la oposición a la reforma de los regímenes especiales de jubilación que se aplican a los empleados ferroviarios y del gas y la electricidad, entre otros.

Ese recorte de los regímenes especiales, que ya provocó una primera jornada de huelga el 18 de octubre, va a ser la hora de la verdad entre Gobierno y sindicatos. Siete de las ocho organizaciones sindicales de la SNCF, la compañía ferroviaria pública francesa, han convocado una huelga indefinida a partir de la tarde de hoy.

El fantasma de Thatcher

A partir de mañana se suman al parón los empleados de la compañía de transportes metropolitanos de París, que preparan un nuevo colapso total. También entrarán en la huelga decenas de miles de empleados del gas y de la electricidad.

Es probable que muchas asambleas en huelga prolonguen la acción hasta el 20 de octubre, momento en el que los cuatro principales sindicatos de funcionarios generalizarán el debate con su propio paro contra las supresiones de empleo y en favor de una subida de salarios.

Un día después, también los magistrados entrarán en huelga. Sarkozy, que suele tener una agenda sobrecargada, ha dejado esta semana muchísimos huecos. El Elíseo prepara un conflicto largo y duro y varios comentaristas evocaban ayer el espectro de las batallas en Reino Unido durante el mandato de la primera ministra Margaret Thatcher.

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