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El segundo referéndum de independencia escocés, en pausa hasta después del Brexit

La ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, ha anunciado que centrará sus esfuerzos en los próximos meses en tratar de influir en las negociaciones sobre la salida británica de la Unión Europea

Fotografía de archivo fechada el 12 de junio de 2017 que muestra a la ministra principal escocesa, la independentista Nicola Sturgeon, durante la presentación de un manifiesto del partido en Perth, Reino Unido. Sturgeon revela este 27 de junio de 2017, su visión para Escocia tras perder terreno en las elecciones británicas del 8 de junio, lo que incluye revisar su posición sobre la celebración de un segundo referéndum de independencia en la región. EFE/ROBERT PERRY

agencias

La ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, anunció este martes que pondrá en suspenso sus planes para promover un segundo referéndum sobre la independencia de la región británica hasta que se hayan aclarado los términos del Brexit.

Tras perder un tercio de los escaños en las elecciones generales del 8 de junio, Sturgeon aseguró en el Parlamento de Edimburgo que sigue comprometida con la convocatoria de una nueva consulta, si bien renuncia a iniciar trámites legislativos en esa dirección de manera "inmediata".

La líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP) señaló que centrará sus esfuerzos en los próximos meses en tratar de influir en las negociaciones sobre la salida británica de la Unión Europea (UE) para asegurarse "el mejor resultado posible para Escocia".

El SNP dice que la decisión de abandonar la UE ha cambiado las condiciones materiales del primer referéndum

El pasado marzo, Sturgeon defendió celebrar un referéndum entre el otoño de 2018 y la primavera de 2019, si bien ahora ha decidido "reiniciar" esos planes.

En los últimos comicios británicos, el SNP perdió 21 de los 56 escaños que mantenía en la Cámara de los Comunes, mientras que el Partido Conservador pasó de un diputado a trece por Escocia, su mejor resultado en la región desde 1983, con una campaña que se oponía a un nuevo plebiscito.

Con todo, Sturgeon recalcó que su formación fue la más votada en los comicios, por lo que cuenta con el "mandato explícito" de los electores para continuar defendiendo un referéndum de independencia.

En septiembre de 2014, el 55,3 % de los votantes escoceses se opuso en las urnas a una escisión del resto del Reino Unido, si bien el SNP ha argumentado que la decisión de abandonar la Unión Europea ha cambiado las condiciones materiales en las que se dio aquel resultado.

Sturgeon dijo hoy que muchos escoceses quieren "una pausa en la presión constante de tomar grandes decisiones políticas", al tiempo que admitió que algunos necesitan obtener una "mayor claridad" sobre el futuro de Escocia y el Reino Unido ante el Brexit, antes de decir si quieren votar de nuevo sobre la independencia.

Por ese motivo, la dirigente nacionalista ha puesto en pausa sus planes para otro referéndum y se dispone a "redoblar los esfuerzos" para "influir en las negociaciones británicas (con Bruselas) a fin de proteger los intereses de Escocia".

Con todo, subrayó que su posición y la de su Gobierno autónomo es que, "al final del proceso del Brexit, los escoceses deben tener la posibilidad de elegir una dirección distinta para el país".

Precisamente este martes la primera ministra británica, Theresa May, se había referido a la hipótesis de un nuevo referéndum en Escocia, en una entrevista a la cadena Sky News en la que volvió a expresar su disconformidad: "Lo que creo que debería decir hoy Nicola Sturgeon es que va a sacar completamente de la mesa la cuestión".

En este sentido, May cree que el "claro mensaje" que dieron los británicos en las elecciones del 8 de junio fue que "es momento de que Reino Unido trabaje junto". Estos comicios también supusieron un varapalo para el Partido Conservador, que perdió la mayoría absoluta y se ha visto abocado a pactar con los unionistas norirlandeses.