Público
Público

El tabaco pasará a ser invisible en las tiendas británicas

Los cigarrillos no podrán estar a la vista del público a partir de 2013

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE

El tabaco está un poco más cerca de la clandestinidad en el Reino Unido. Al menos, la invisibilidad en los comercios está garantizada después de la aprobación de una ley sobre sanidad en la Cámara de los Comunes.

Las máquinas expendedoras de tabaco quedarán prohibidas cuando la ley entre en vigor, una vez que concluya su proceso de aprobación en la Cámara de los Lores.

Los cigarrillos tendrán que desaparecer de la vista del cliente en las tiendas que los venden. Como si fuera un producto ilegal, el dependiente los tendrá escondidos y sólo los sacará cuando lo solicite el cliente.

En el Reino Unido, no existen los estancos, como en España. El tabaco se consigue sobre todo en las pequeñas tiendas que también venden la prensa y algunos productos de alimentación. La venta de tabaco suele aportar una tercera parte de los ingresos totales de estos establecimientos.

Los supermercados tendrán tiempo hasta 2011 para cambiar sus instalaciones y esconder los cigarrillos. Las tiendas más pequeñas podrán esperar hasta 2013.

El diputado laborista Ian McCartney afirmó que se trata de una medida fundamental para hacer más difícil que los menores de edad accedan a los cigarrillos. “El tabaco es la única sustancia que puede venderse legalmente y que mata o hace enfermar a sus clientes”, explicó al defender la medida.

La viceministra de Sanidad, Gillian Merron, dijo que la medida intenta evitar que la industria del tabaco continúe “reclutando” a los jóvenes que necesita para reemplazar a los fumadores que dejan el hábito.

Las asociaciones de pequeños comerciantes sostienen que la prohibición les obligará a realizar costosas reformas en sus establecimientos en mitad de una grave crisis económica. No comprenden por qué sufren tantos obstáculos para vender un producto que es legal y del que Estado obtiene cuantiosos ingresos por los impuestos.

La prohibición está en vigor en Irlanda y Canadá desde hace unos meses. Los partidarios de la medida apuntan que en el caso irlandés las ventas no se han resentido y que los comerciantes pueden exponer al público productos de los que obtienen más beneficios.

Los pequeños comerciantes canadienses han denunciado que la prohibición ha fomentado la venta de tabaco de contrabando. “Ahora tenemos una epidemia de contrabando”, dice un portavoz de una asociación comercial de Canadá. “Según nuestros cálculos, la mitad del tabaco que se vende en el país es importado ilegalmente”.

Más noticias de Internacional