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La UE alerta sobre la pobreza rural "invisible"

La falta de estadísticas fiables y la ampliación de la Unión Europea dificultan la detección de las penurias en las zonas agrarias. La Comisión teme la emigración femenina a las ciudades

SUSANA HIDALGO

Unos 79 millones de ciudadanos de la Unión Europea (UE) viven en la pobreza y, de ellos, la gran mayoría lo hace en zonas rurales, según un estudio presentado este viernes en Budapest (Hungría) por la Comisión Europea (CE).

La Comisión quiere alertar precisamente sobre la "invisibilidad" de este problema: no existe una definición homogénea de pobreza rural a nivel europeo, por la disparidad que hay entre los Estados miembros. Tampoco la estadística, a través del organismo Eurostat, refleja cómo está afectando la penuria a las zonas rurales.

Lo que sí es un hecho es que las últimas ampliaciones (diez países en el año 2004 y dos en 2007, la mayoría localizados en la Europa del Este) han hecho aumentar el porcentaje de zona rural en la UE y también el de población romaní, vinculada a la pobreza y la exclusión social, según la propia CE.

"El 30% de la población húngara es gitana, vive alejada en zonas remotas. Entre todos tenemos que mejorar sus condiciones de trabajo y la escolarización de sus hijos", señala László Herczog, ministro húngaro de Asuntos Sociales. La UE también advierte de la "espantada" de las mujeres jóvenes de las zonas rurales hacia las capitales u otros países.

En marzo de 2000, el Consejo Europeo de Lisboa acordó implantar una estrategia que tuviera "un impacto decisivo en la erradicación de la pobreza en Europa para 2010". Pero las expectativas no se van a cumplir en esa fecha, que coincide con la celebración del Año Europeo contra la Pobreza y la Exclusión Social, y con el turno de la presidencia española en la UE.

Conscientes de que la crisis puede empeorar aún más la situación, los dirigentes reunidos en Budapest apelan a la solidaridad de los Estados. "Es responsabilidad de la UE, pero también de los Gobiernos nacionales luchar contra la pobreza", afirma Jerome Vignon, director de Integración Social de la CE. Los expertos, por su parte, reclaman datos para poder actuar. "Desde un punto de vista estadístico, no hay nada sobre pobreza rural y así no podemos esperar que la gente se conciencie sobre el problema", se queja la socióloga italiana Paola Bertolini.

Uno de los problemas que resalta el informe de la CE es la gran emigración que existe entre las mujeres jóvenes que viven en los municipios pequeños, un problema especialmente significativo en Bulgaria, Lituania, Polonia y Rumania. En estos países, son muchas las chicas que están emigrando a los países del Oeste de Europa en busca de un trabajo o, en muchos casos, engañadas por las mafias.

Las zonas rurales de estos países se están quedando por ello pobladas prácticamente por hombres. "Esto también pasa en España, aunque en este caso las mujeres emigran a las ciudades. Las caravanas de mujeres no son cosa del folclore. Es que hay pueblos donde todas se han ido porque saben que quedarse supone hacerse cargo de las labores más ingratas", afirma Edelmiro López Iglesias, profesor de Economía de la Universidad de Santiago de Compostela.

En España, el 47% del territorio está considerado rural, según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Pero, a pesar de su importancia geográfica, tan sólo el 15 % de la población vive en estas zonas y su contribución al crecimiento económico es del 12%.

Marién Delgado es representante internacional de Uncear, una organización española que aglutina a más de 200 asociaciones de todo tipo del ámbito rural. "El asociacionismo es muy importante si se quiere conseguir algo. Es la única manera de salir de esa invisibilidad", afirma.

En el caso de España, el informe señala que la peor parte se la llevan las personas mayores y las mujeres. "Son pocas las mujeres que tienen un trabajo remunerado y contadísimas las que poseen su propio negocio", dice el estudio. En él también se critica que el Plan Estatal para la Inclusión Social no tiene un apartado específico para las localidades más pequeñas, pero señala como positivo el impacto que puede tener en estas áreas la aplicación de la Ley de Dependencia.


¿Cómo son las zonas rurales?

Población envejecida y sola, poca gente joven en los pueblos, baja densidad de población... Todo ello afecta negativamente a la economía de estas áreas. Las mujeres son las primeras en emigrar.

¿Cuál es el nivel educativo en estas áreas?

Se caracteriza por las dificultades de acceso en la etapa infantil, el bajo nivel y la falta de transmisión generacional de esa carencia de estudios: los hijos no tienen modelos de referencia. Además de la mala calidad de los equipamientos, profesores que realizan desplazamientos largos para dar clase, material obsoleto en las bibliotecas...

¿Afecta la lejanía de los núcleos urbanos? Hay un grave problema de falta de infraestructuras, que no se construyen porque la población es escasa. Las administraciones no invierten en carreteras o en la mejora del transporte público porque no hay demanda suficiente y no les resulta rentable.

¿Tienen mercado laboral?

En el ámbito rural, hay pocas oportunidades de trabajo y eso fuerza a la gente cualificada a emigrar. Muchos jóvenes no quieren recoger el testigo familiar de la agricultura. Además, hay parados de larga duración, pensiones bajas y trabajos ligados a la temporalidad donde se explota a la población inmigrante.

¿Cuántos europeos son pobres?

Hasta 79 millones de europeos viven en la pobreza, según la UE. En total, el 16% de la población. No son sólo inmigrantes o gente sin hogar. La crisis está generando una nueva clase social, la de los llamados "trabajadores pobres", a quienes tener un empleo no les libra de la miseria. En la UE, el 8% de los trabajadores se encuentra hoy en esta situación. Las ONG señalan la necesidad de que los bancos no pongan tantas condiciones a la hora de abrir una cuenta bancaria. Además, las organizaciones reclaman más atención a los nuevos grupos que se están viendo afectados por la crisis, como las madres solteras o los pensionistas.