Público
Público

Unidad en Egipto contra la violencia de los matones

Grupos de 'baltaguiya' mataron a 20 personas durante el ataque a una acampada en protesta por la descalificación del candidato salafista y contra la Junta Militar

PUBLICO.ES / EFE

Al menos 20 personas han muerto durante los enfrentamientos en las calles de la capital egipcia de El Cairo que se produjeron cuando un grupo de agitadores atacó una acampada frente al Ministerio de Defensa formada por salafistas y jóvenes revolucionarios en protesta por la descalificación del candidato salafista Hazem Abu Ismail.

Estos hechos han indignado a todas las fuerzas políticas que conforman el tablero electoral en Egipto a tres semanas de que se celebren las elecciones. Islamistas moderados, salafistas, laicos, liberales, la izquierda y los movimientos sociales han condenado el ataque contra los acampados, han anunciado movilizaciones y han exigido al a Junta Militar que asuma responsabilidades sobre lo ocurrido.

Los enfrentamientos, que empezaron la pasada madrugada, continuaron durante toda la mañana de hoy en las inmediaciones de la sede ministerial, situada en el barrio de Abasiya. Al menos cinco de los fallecidos perecieron por heridas de bala, mientras que entre los lesionados hay heridos por arma blanca, disparos y el impacto de piedras y cócteles molotov.

Los alrededores del Ministerio de Defensa son escenario de una acampada desde el viernes pasado en la que participan seguidores del jeque salafista Abu Ismail, que protestan contra la decisión de la Comisión Electoral de rechazar su candidatura a las elecciones presidenciales, y jóvenes que piden la renuncia de la Junta Militar.

Las fuerzas políticas llaman a "Proteger la revolución y cesar el derramamiento de sangre"

Los choques se originaron cuando un grupo de manifestantes salía la pasada madrugada de la estación de metro de Abasiya y fueron atacados con disparos por un grupo de 'baltaguiya', como se conocen a los matones, apuntó la agencia de noticias estatal Mena. Por su parte, el diario Al Ahram, que cita a testigos, señala en su versión digital que los agresores dispararon también perdigones y lanzaron piedras, cócteles molotov y botes de gas lacrimógenos contra los manifestantes.

Finalmente, acudieron al lugar policías y militares que intervinieron para poner fin a los choques violentos que se habían transformado en una auténtica batalla campal.

Sin embargo, los salafistas y jóvenes revolucionarios han afirmado a distintos medios de comunicación que entre los atacantes había agentes de la policía, pues vieron el carné de varios que consiguieron atrapar durante los choques. Además, han asegurado que lanzaron contra la acampada botes de humo y balas idénticos a los que usa la Policía egipcia.

Los incidentes ocurren a menos de tres semanas de que se celebren los comicios presidenciales en Egipto, los primeros de este tipo desde el derrocamiento del régimen de Hosni Mubarak en febrero de 2011.

En protesta por estos acontecimientos, diversos representantes de fuerzas políticas y movimientos revolucionarios egipcios han convocado una multitudinaria manifestación para el próximo viernes.

Los manifestantes han acusado a la Junta Militar de estar detrás de los grupos violentos

En una rueda de prensa en El Cairo, el vicepresidente del islamista Partido Libertad y Justicia (PLJ brazo político de los Hermanos Musulmanes), Esam el Arian, hizo un llamamiento a participar en la manifestación, que tendrá lugar en la emblemática plaza de Tahrir. El lema de la protesta será "Proteger la revolución y cesar el derramamiento de sangre", apuntó El Arian, quien lamentó los enfrentamientos de El Cairo.

Los dirigentes castrenses fueron blanco de las críticas de los presentes, como el miembro de la Comisión General de la Revolución Amr Darwish, quien los responsabilizó de los disturbios. "La Junta Militar tiene que asumir la responsabilidad total de estos enfrentamientos y ser transparente en explicar los motivos de lo sucedido", subrayó Darwish.

Los disturbios llevaron también a los representantes políticos a boicotear la reunión prevista con la cúpula militar hoy para tratar la formación de una nueva Asamblea Constituyente, después de que la anterior fuera invalidada por la Justicia tras el boicot de los liberales.

Más noticias de Internacional