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Unión Europea Sin acuerdo para la presidencia de la Comisión Europea: los Veintiocho volverán a verse en diez días

Los 28 jefes de Estado y de Gobierno de la UE se volverán a reunir el 30 de junio en Bruselas para elegir a sus candidatos a los puestos de liderazgo de las instituciones europeas, que la Eurocámara podría refrendar el 2 de julio.

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El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (i), y el presidente del Consejo de la Unión Europea, Donald Tusk./ EFE

'Fumata negra' en el Consejo Europeo de anoche en Bruselas. Una cena de cuatro horas de duración no ha sido suficiente para que los líderes llegaran a un acuerdo sobre quiénes quieren que ocupen los cargos de presidente de la Comisión Europea, Consejo Europeo, BCE y jefe de la diplomacia europea.

En vez de cerrar la puerta con llave hasta llegar a un acuerdo, los líderes de este cónclave prefirieron terminar la reunión y darse diez días para seguir las negociaciones de manera informal el 30 de junio. "He constatado con cierto placer, divertimento y sí, felicidad, que no es muy fácil reemplazarme", bromeaba el actual presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en una rueda de prensa a las dos de la madrugada.

Lo que sí está claro es el resultado de las negociaciones será un "paquete" para todos los top jobs y no solo el nombre del presidente de la Comisión Europea, ha explicado el actual presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

El paquete, que "debe respetar la diversidad de la UE", incluiría nominaciones a los cuatro puestos clave, y quizá alguno más, como los vicepresidentes de la Comisión, lo que haría más sencillos los equilibrios que se buscan en género, situación geográfica de los países de origen de los candidatos y familia política.

El resultado de las negociaciones "debe respetar la diversidad de la UE"

Los nombres de los tres ‘spitzenkandidat’ (el popular Weber, el socialista Timmermans y la liberal Vestageer) han sido los únicos que los líderes consideraron oficialmente para el puesto de presidente de la Comisión en la reunión de anoche, explicaba el presidente francés, Emmanuel Macron, a la salida. Pero no ha habido mayorías para ninguno de ellos.

El desbloqueo quizá podría venir si el Partido Popular Europeo desistiera de su empeño en apoyar a Weber, que no cuenta con la confianza de muchos líderes por falta de carisma y experiencia de gobierno, y presentara otro nombre con más empaque, como el negociador de la UE para el brexit, Michel Barnier, la presidenta croata, Kolinda Grabar-Kitarović, o la directora búlgara del Banco Mundial, Kristalina Georgieva.

De momento, el único candidato descartado es el propio Tusk, que había sonado para sustituir a Juncker al frente de la Comisión durante la tarde. Ni se ha creado una lista reducida de candidatos ni se ha dado por muerto el propio sistema del 'spitzenkandidaten', que la gran mayoría de los líderes europeos defendía antes de la reunión, con la notable excepción de Macron. "Veremos la autopsia", decía Tusk.

El único candidato descartado es el propio Tusk, que había sonado para sustituir a Juncker al frente de la Comisión

La máquina diplomática para evitar el bloqueo institucional se pone ahora en marcha. Durante toda la semana que viene, Tusk se reunirá con líderes políticos nacionales y del Parlamento Europeo. La cumbre del G-20, que se celebra en Japón el 28 y 29 de junio, será la cita clave, ya que ahí estarán los principales actores de la negociación: Merkel, Macron, Sánchez, Tusk y Juncker.

Pocas horas después de que aterricen de vuelta en Europa el domingo 30 por la mañana, los líderes volverán a volar Bruselas para buscar un acuerdo en una nueva cena. ¿Por qué las prisas? El martes siguiente, 2 de julio, los eurodiputados elegirán a su presidente, lo que podría condicionar los equilibrios para la nominación del presidente de la Comisión y del Consejo.

En esa misma sesión, la Eurocámara tendría que confirmar si acepta al presidente de la Comisión que hayan nominado los jefes de Estado y de Gobierno si estos llegan a un acuerdo.

Fracaso climático

Como la falta de acuerdo en los nombres para los top jobs ya se veía venir, los líderes buscaban que el anuncio de un compromiso conjunto de la Unión Europea por la neutralidad en las emisiones de dióxido de carbono en 2050, que acercara al continente al cumplimiento de los Acuerdos de París. Fuentes comunitarias lo vendían como "el tema" de la cumbre en los días anteriores, pero la verdad es que muchos de los líderes ni siquiera conocían el contenido de los Acuerdos de París, han reconocido fuentes comunitarias al terminar la reunión.

Estonia, República Checa, Polonia y Hungría han bloqueado la declaración institucional, que se ha quedado en una nota al pie del comunicado final de la reunión, que dice que para la "mayoría de los países europeos" apoya el objetivo de 2050. El presidente Tusk mantiene la esperanza de que al final se suban al carro: "Ningún país ha descartado la posibilidad de llegar a una decisión positiva en los próximos meses".

Estonia, República Checa, Polonia y Hungría han bloqueado la declaración institucional

Francia y España han estado entre los países que más habían defendido la declaración conjunta, con los galos llegando incluso a proponer que el 40% del presupuesto comunitario se utilice para apoyar la transformación ecológica de la industria y el mercado laboral de los países que más lejos están.

La cantidad final se decidirá en el marco, pero podría estar más cerca del 25%, que por ahora apoyan diez países en total. Los números se cerrarán en la negociación del presupuesto de la UE para los próximos siete años, que empieza en octubre y debería acordarse antes del final de este año.

Sea cual sea la cantidad de ayudas a los países más retrasados prometida en la reunión de anoche, no ha sido suficiente para convencer a Polonia y los otros tres países que estaban en contra de la declaración rotunda para 2050.

La falta de acuerdo trunca la voluntad de la Unión Europea, que pretendía lanzar un mensaje verde ambicioso antes de la cumbre de la ONU para la acción climática que se celebra en septiembre.