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Unión Europea Algunas claves para entender cómo y cuándo llegarán las ayudas del fondo anticrisis

A pesar de los avances, no se espera que los desembolsos lleguen antes de verano.

Ursula von der Leyen, Angela Merkel y Giuseppe Conte en la cumbre europea que se celebró el 10 de diciembre en Bruselas.
Ursula von der Leyen, Angela Merkel y Giuseppe Conte en la cumbre europea que se celebró el 10 de diciembre en Bruselas. OLIVIER MATTHYS / EFE

Los Veintisiete alcanzaron un acuerdo la semana pasada para dar el pistoletazo de salida a la aprobación del presupuesto comunitario, tras sortear el veto que mantuvo a Europa en vilo más de tres semanas. Tras el visto bueno de Hungría y Polonia, los países díscolos del club, las capitales dieron su bendición de manera unánime al presupuesto para los próximos siete años, dotado con 1,074 billones de euros, y el fondo anticrisis diseñado para paliar los efectos económicos de la pandemia en el Viejo Continente, con 750.000 millones de euros.

Pero ya saben el dicho: las cosas de palacio, van despacio. El levantamiento del veto por parte de Varsovia y Budapest supone un gran paso para desbloquear el dinero, pero no implica que los fondos vayan a fluir de inmediato, porque todavía quedan una serie de procedimientos en el tintero. Este miércoles ha seguido el debate en el Parlamento Europeo, tras una noche en blanco.

El primer escollo que hay que superar es la aprobación del techo de recursos propios, que al principio de la negociación se llamaba ‘coronabonos’. Los Estados miembros deben aprobar por unanimidad este punto en el seno del Consejo de la UE. Una vez que reciban luz verde, la pelota pasará al tejado de los parlamentos nacionales, que tendrán que aprobarlos- o no- siguiendo los procedimientos internos de cada país. Esta es una condición sine qua non para que Bruselas pueda emitir deuda para financiar el fondo de recuperación. En algunos países como Alemania el proceso de ratificación puede llevar hasta tres meses, por lo que, como pronto, los desembolsos no llegarán hasta verano de 2021.

Conscientes de que la ratificación terminará con suerte en el segundo trimestre del año próximo, algunas voces empiezan a dejar caer que los fondos llegarán a las capitales más bien en otoño. No hay que olvidar que una vez que todos los países den su bendición, la Comisión Europea empezará a emitir la deuda para financiar el fondo anticrisis.

¿Cuánto dinero le corresponde a España y cuándo llegará?

España e Italia fueron los dos países que más sufrieron a nivel sanitario y económico los estragos de la pandemia durante la primera ola y por ello son los dos Estados miembros más beneficiados en el reparto de fondos. España podrá acceder hasta a 140.000 millones de euros, de los que 69.889 millones de euros serían a fondo perdido. Esta es una de las grandes novedades del instrumento, ya que por primera vez el 52% del fondo anticrisis se hará a través de ayudas. El 48% restante, a través de préstamos. Todavía es pronto para hablar de una cantidad concreta, ya que todo dependerá de las necesidades de cada país para hacer frente a la emergencia sanitaria.

El dinero llegará de forma escalonada, para cubrir los frentes que ha abierto el virus mientras dure la crisis. El Ejecutivo de Sánchez cuenta con 27.000 millones de euros para tapar agujeros al año próximo y el resto irá fluyendo a lo largo de los próximos años.

¿Qué partidas cubre el fondo anticrisis?

Los desembolsos comunitarios podrán sufragar gastos que hayan hecho las capitales desde el arranque de la pandemia, que Bruselas ha marcado como 1 de febrero de 2020, y el 31 de agosto de 2026. Este dinero está previsto para sacar del barro a los países más tocados por la pandemia y mitigar el impacto que ha tenido a nivel económico y social. Sin embargo, el Ejecutivo de Ursula von der Leyen ha aprovechado para reforzar sus dos caballos de batalla: la transformación digital y la transición ecológica.

Además, la Comisión y el Consejo tendrán que aprobar los planes de recuperación nacionales, que los Estados miembros pueden entregar hasta abril. España ha aprobado un real decreto-ley con el que garantiza que se aprueben medidas urgentes para la modernización de la administración pública y la ejecución del plan de reconstrucción, transformación y resiliencia, que han bautizado como ‘España puede’.

Fondo de reconstrucción #PlanEspañapuede

España presentará el suyo en enero, tal y como ha explicado este miércoles la vicepresidenta Nadia Calviño antes de iniciar la videoconferencia del Eurogrupo. Un plan que debe responder a tres preocupaciones que tiene Bruselas: garantizar la sostenibilidad de las pensiones, reducir la temporalidad del mercado laboral y acabar con la disparidad de regulaciones empresariales dentro del territorio español. Estas son algunas de las guías que dio Bruselas, pero depende del Ejecutivo de Sánchez determinar cómo llevarlas a cabo.

En el borrador que Madrid hizo público en octubre, España compara la movilización de recursos del fondo anticrisis con los procesos de transformación económica tras la entrada del país en la comunidad Europa en los 80 o la creación del Fondo de Cohesión en la década de los 90. “Permitirá no solo la superación de la crisis y la recuperación del empleo, sino que facilitará la modernización de la economía para que sea más verde, digital, inclusiva y social”, reza el texto.

A través de 10 políticas palanca, que integran a su vez 30 líneas de acción, el Gobierno espera dar alas a una España “más verde, digital, sin brechas de género, cohesionada e inclusiva”. Entre ellas está la agenda urbana y rural y lucha contra la despoblación, modernización del sistema fiscal o la modernización y digitalización del tejido industrial y de la pyme. Para cada proyecto se identificará una meta e hitos intermedios, los resultados esperados y el número de beneficiarios, así como el coste estimado.

¿Estamos hablando de un nuevo rescate?

No, desde el comienzo de las negociaciones Europa ha dejado claro que no va a repetir los errores del pasado y Bruselas repite por activa y por pasiva que se trata de un instrumento común para hacer frente a esta pandemia de la mano. A diferencia de la crisis anterior, en esta ocasión la UE pide a sus líderes proteger a sus ciudadanos y empresas.

Por supuesto que hay condiciones, ya que la recepción de estas ayudas está ligada a la ejecución de reformas estructurales que pidió el Ejecutivo comunitario en 2019. En qué medida se haga no está claro todavía, ya que es uno de los puntos que la Eurocámara está negociando. También hay cierta tensión entre instituciones por el cumplimiento de los objetivos de deuda y déficit, reglas fiscales que están suspendidas desde el arranque de la pandemia y que el Parlamento Europeo espera que no se liguen al acceso de los fondos.

¿Cuándo se devolverá el dinero?

Con el objetivo de evitar un endeudamiento masivo en el bloque para devolver el dinero para hacer frente a la pandemia, la UE ha puesto encima de la mesa la creación de nuevos impuestos. Estos son los recursos propios y se espera que sirvan para devolver el dinero en un periodo de 30 años. Entre ellos está la tasa al plástico, que entrará en vigor el 1 de enero del año próximo, y espera recaudar entre 3.000 y 9.000 millones de euros. También el mecanismo de ajuste de carbón en frontera y una tasa digital, así como estudiar nuevas fórmulas como una tasa a las transacciones financieras y grandes corporaciones.

El comisario de Economía Paolo Gentiloni ha dicho este miércoles en la rueda de prensa posterior al Eurogrupo que espera recibir planes creíbles para desquitarse de “este año sombrío, que ha puesto en peligro nuestras libertades y salud”. Ha insistido en tres conceptos: “preocupación porque todavía no hemos salido de la crisis, orgullo por la solidaridad que ha sabido transmitir Europa y optimismo ante el despliegue de vacunación inminente”.

Mañana se reunirá con la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Gentiloni ha subrayado que está contento por poder tener este encuentro con Díaz, a la que va a transmitir un mensaje de diálogo. “El primer tema que abordaremos será el de los planes nacionales, la mezcla de inversiones y reformas, vinculadas a las recomendaciones por países hechas en 2019”. Unas recomendaciones que la vicepresidenta Calviño conoce muy bien, por sus años al frente de la Dirección General de Presupuestos de la Comisión Europea.

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