Público
Público

Unión Europea La Eurocámara tumba a la candidata de Macron para la nueva Comisión Europea

La francesa Sylvie Goulard ha suspendido el examen del Parlamento Europeo previo a ser nombrada comisaria, lastrada por dos casos de dudosa gestión durante su época como europarlamentaria.

Publicidad
Media: 5
Votos: 1

La francesa Sylvie Goulard ha suspendido el examen del Parlamento Europeo previa a ser nombrada comisaria. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

A la segunda no ha ido la vencida. La comisión parlamentaria que evaluaba a Sylvie Goulard ha confirmado que no respaldará a la francesa como comisaria de Mercado Interior en el próximo equipo de Ursula von der Leyen al frente de la Comisión Europea, el poder Ejecutivo de Bruselas.

El examen de este jueves era la reválida de la evaluación que Goulard ya había suspendido la semana pasada. 82 de los 112 eurodiputados que participaban en el examen han votado en contra de Goulard, que consideran que la francesa, candidata nominada por el presidente Emmanuel Macron, no debe ser comisaria.

Dos casos de dudosa gestión durante su época como miembro del Europarlamento, que abandonó en 2017, han sido los que han lastrado la candidatura de Goulard. El primero: habría seguido pagando el salario a un asistente durante varios meses tras haberlo despedido, por una cantidad total de 45.000 euros. La segunda razón, que trabajó en paralelo durante más de dos años para un lobby de Estados Unidos, el instituto Berggruen, del que cobraba más de 10.000 euros al mes.

Goulard dimitió de su cargo como ministra de Defensa francesa en 2017 por el asunto de los sueldos fantasma. Muchos eurodiputados no entienden por qué el caso que la inhabilitaba para ser ministra no le impide ser comisaria.

OLAF, la oficina antifraude europea, y la Justicia francesa investigan a Goulard por el caso de los salarios fantasma, pero no está imputada. Goulard se ha comprometido durante su examen a evaluar junto con von der Leyen si debe dimitir en caso de que fuera imputada, pero el compromiso no ha sido suficiente para los parlamentarios.

Goulard, ¿víctima de un juego político?

La negativa a Goulard no parece algo inocente. La francesa había sido nominada por el presidente Emmanuel Macron, por lo que muchos en Bruselas ven el voto en contra del Partido Popular Europeo (una de las formaciones que se ha opuesto) como una venganza por no haber apoyado a Manfred Weber, el cabeza de lista popular, para que presidiera la Comisión tras las elecciones europeas de mayo en las que los populares fueron la lista más votada a nivel continental.

Macron fue una de las voces más críticas contra ese sistema de cabezas de lista porque consideraba que los electores no conocían a Weber ni al candidato socialista Frans Timmermans o la liberal Margrethe Vestager.

En respuesta a la negativa, Macron ha denunciado en un comunicado que Goulard es víctima de un “juego político que afecta a toda la Comisión Europea”. Poco después de enviar esa nota, el presidente francés ha dicho que había propuesto tres nombres a Von der Leyen, y que fue la propia presidenta electa quien eligió a Goulard de entre esa lista. Macron ha llegado a decir que él avisó entonces a Von der Leyen de que la elección podría ser polémica.

Según Macron, Von der Leyen llamó a los presidentes de los tres principales grupos políticos en la Eurocámara (populares, socialistas y liberales) y estos le habían confirmado su apoyo a Goulard. “Necesito entender esto”, ha finalizado. “Voy a preguntar [qué ha pasado]”.

El grupo de los liberales del Parlamento Europeo, en el que está el partido de Macron, ha emitido un comunicado esta tarde en el que “lamenta” el voto contra Goulard, y la califican de “excelente, habilidosa y comprometida”. “Goulard ha pagado el precio de la política europea y nacional”, denuncia el comunicado.

El calendario, en riesgo

Así todo, una de las consecuencias directas de este revés es que seguramente retrasará el ya apretado calendario que se manejaba en Bruselas para que la Comisión de Von der Leyen tomara el relevo de la de Juncker el 1 de noviembre, el día después de la fecha límite del brexit.

En principio, las evaluaciones que las diferentes comisiones parlamentarias hacen a los candidatos deberían haber terminado este martes con los exámenes a los tres principales miembros del nuevo Ejecutivo: Valdis Dombrovskis (asuntos económicos), Margrethe Vestager (mercado digital y competencia) y Frans Timmermans (Nuevo Pacto Verde).

El próximo jueves 17 la conferencia de presidentes del Parlamento Europeo tendría que dar por bueno de manera preliminar al equipo de 27 comisarios y colocar en la agenda del pleno de la cámara del día 23 un último voto en sesión plenaria, en la que todos los eurodiputados votarían si dan la luz verde definitiva al equipo al completo.

Pero con el rechazo de Goulard a última hora, las fechas se complican, ya que Macron tendrá que presentar a otro candidato, que deberá también superar la evaluación de la Eurocámara. Y ahora queda solo una semana para el día 17, la próxima fecha marcada en rojo.

Sylvie Goulard es la tercera candidata al nuevo equipo ejecutivo de Bruselas que cae en las audiencias del Parlamento Europeo. Ya la comisión parlamentaria de Asuntos Jurídicos había tirado al candidato húngaro László Trócsányi y a la rumana Rovana Plumb por considerar que tenían conflictos de interés. Ambos países están en conversaciones con von der Leyen para presentar a sus nuevos candidatos, que también tendrán que pasar el examen del parlamento en los próximos días.

Tras el rechazo a Goulard, Von der Leyen ha pedido en un comunicado “acelerar el proceso”, aunque que reconoce que los todos los implicados “necesitan tiempo suficiente para abordar los próximos pasos con cuidado”.

Las audiencias de esta legislatura están siendo las más duras de siempre. Hasta ahora habían caído cuatro candidatos en cinco ediciones, pero en esta han caído ya tres, y una de ellos es la nominada del mismísimo Macron. Lo que se preveía como poco más que un trámite, se está convirtiendo en un juego político más serio.

La rapidez en que Von der Leyen llegue a un acuerdo con París, Budapest y Bucarest determinará si el equipo de la alemana sucederá a Juncker el 1 de noviembre, o por cuánto se retrasará esa fecha.