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Venta de armas EEUU envía armas por valor de 8.100 millones de dólares a Arabia Saudí por una alarma injustificada

Con más de 17.800 muertos y millones de civiles damnificados, la guerra de Yemen es el peor conflicto del momento en el mundo. Desde hace cuatro años, Arabia Saudí y sus aliados bombardean a diario ese país con armas de Estados Unidos y Europa. Ahora, el presidente Donald Trump ha aprobado el envío masivo de más bombas sin atender al veto del Capitolio.

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El presidente de Estados Unidos Donald Trump en la Casa Blanca. / REUTERS - CARLOS BARRIA

El envío masivo de armas estadounidenses a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos permitirá a estos dos países reforzar los bombardeos en Yemen que ya han causado la muerte de millares de civiles. La guerra, iniciada en 2015, ha traído otras consecuencias terribles al conjunto de su población, como hambrunas y enfermedades, y nada indica que vaya a terminar a corto plazo.

Aunque el Congreso y el Senado de Estados Unidos aprobaron este año una resolución para detener la asistencia militar a Arabia Saudí, los EAU y los demás aliados de estos países, el presidente Donald Trump vetó la resolución poco después. El malestar que existe en el Capitolio es visible tanto en las filas republicanas como en las demócratas, pero representantes y senadores no han logrado detener la guerra.

El viernes Trump apeló a una “amenaza fundamental” de Irán para justificar su decisión de orillar al Capitolio enviando armas a sus aliados en Oriente Próximo. Las bombas y demás armas, por valor de 8.100 millones de dólares, permitirán que el príncipe Mohammad bin Salman pueda llevar adelante su costoso experimento en Yemen.

El malestar que existe en el Capitolio es visible tanto en las filas republicanas como en las demócratas

No hay que olvidar que la “amenaza fundamental” a la que se refiere Trump tiene su origen en Israel. Según el Canal 13 de la televisión hebrea, fue el Mosad el que informó a la CIA de esa amenaza inminente de Irán de la que no se sabe nada más, pero que ha permitido a la administración Trump desplegar en el Golfo Pérsico importantes refuerzos militares y 1.500 soldados adicionales.

El equipo de asesores de Trump, encabezado por el consejero para la Seguridad Nacional John Bolton, no para de tocar los tambores de guerra de día y de noche. Aunque las 22 remesas de armas que el presidente de EEUU va a enviar a sus aliados se quieren justificar como un paso para frenar las inexistentes hostilidades de Teherán, en realidad se usarán contra Yemen.

Curiosamente, en el mismo paquete van armas para Jordania, otro país metido en la iniciativa guerrera del príncipe Bin Salman, misiles de precisión por valor de 1.000 millones de dólares que no está claro para que los necesita Jordania, puesto que este país no tiene ningún conflicto con Irán.

Aún más curioso es que Trump ha aprobado en el mismo paquete el envío de armas al Reino Unido, Francia, Italia, Australia y España, sin que se sepa muy bien qué tipo amenaza representa Irán para estos países. Parece que Irán se ha convertido en un gran negocio para la industria armamentista de EEUU y de Europa, que están vendiendo armas a porrillo a Arabia Saudí y sus aliados que después se emplean en Yemen.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, que emula a Bolton como amante de las guerras y de la desestabilización de Oriente Próximo, notificó al Congreso que el envío urgente de armas a Arabia Saudí y los EAU se justifica por una “emergencia” nacional. En un comunicado difundido el mismo día, el departamento de Estado hablaba cínicamente de la “volatilidad en la región”, algo que “preocupa a nuestros aliados claves”.

Pompeo no se quedó ahí, fue más allá y denunció que Estados Unidos está en peligro. Irán no solo “amenaza la estabilidad de Oriente Próximo”, sino que también amenaza “la seguridad de EEUU” dentro y fuera de las fronteras de EEUU. Naturalmente, congresistas y senadores protestaron contra la naturaleza de esas explicaciones.

Irán se ha convertido en un gran negocio para la industria armamentista de EEUU y de Europa

Continuando en la misma línea, el departamento de Estado dijo que los hutíes yemeníes “han causado la muerte de más de 500 civiles”. El departamento de Estado no dijo de dónde había sacado esa cifra ni se refirió a los miles de civiles muertos con las bombas estadounidenses y europeas que descargan los aviones de Arabia Saudí y los EAU. Naturalmente, hay un número de senadores y congresistas que no ven las cosas como Pompeo. El senador Bob Menéndez considera que la decisión de Trump de orillar al Capitolio es “un ataque contra nuestras responsabilidades constitucionales”.

Otros senadores y congresistas indicaron que todavía está reciente el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul, ocurrido en otoño. De hecho, el Senado aprobó una resolución condenatoria del príncipe Bin Salman, quien, sin embargo, está consiguiendo todos sus objetivos gracias a sus poderosos aliados en Washington.

Aunque los continuos abusos de los derechos humanos en ese país, incluidas las ejecuciones masivas, han suscitado un sinfín de recelos en el Capitolio, Bin Salman sigue conduciéndose como si el Capitolio no existiera debido al respaldo incondicional de la Casa Blanca e Israel.

Uno de los numerosos senadores que se ha expresado contra el gigantesco envío de armas a Arabia Saudí y los EAU es el demócrata Chris Murphy, quien ha señalado que Trump sabe muy bien que no hay ninguna situación de “emergencia” que justifique “la venta de armas a los saudíes para arrojarlas en Yemen, y hacer esto perpetúa la crisis humanitaria” en ese país.