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Violencia machista Castración para ellos o toque de queda para ellas: las polémicas ideas para combatir los feminicidios en México

Los feminicidios en el país han aumentado el pasado año un 13%. Los expertos alertan de que no se puede combatir una violación de los derechos humanos cometiendo otra.

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Protesta en Ciudad Juárez en contra del feminicidio./Europa Press

En México han planteado medidas como castrar químicamente a los agresores o imponer un toque de queda a las mujeres para frenar los feminicidios en el país que el pasado año aumentaron un 13%. Los expertos alertan de que no se puede combatir una violación de los derechos humanos cometiendo otra.

Los diputados Nazario Sánchez y Ana Miriam Ferráez, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), con mayoría en el Congreso, plantearon esas medidas como soluciones de urgencia para combatir los asesinatos de mujeres, un total de 834 en 2018, según datos divulgados en enero por la organización Semáforo Delictivo.

"Una violación contra los derechos humanos como es la violencia a las mujeres no puede combatirse con otra", dijo la subdirectora de Seguimiento a Procedimientos de Alerta a Violencia de Género de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Bertha Onofre. "Tanto en la idea de oprimir sexualmente al violador como en la de encerrar a la mujer en casa se trascienden los límites de las libertades individuales", agregó.

Onofre: "no es útil una propuesta que aboga por encerrar a la mujer"

En el caso del toque de queda, Onofre recordó que numerosos estudios demuestran que "el lugar más peligroso para una mujer es su propia casa", por lo que "no es útil una propuesta que aboga por encerrar a la mujer y que además viola el derecho de libre tránsito". En cuanto a la castración química del agresor, el procedimiento también es erróneo, pues se busca acabar con la reincidencia del delito en lugar de impedir que este suceda en primer lugar.

La licenciada en Ciencias Políticas llamó a entender que la violación o el feminicidio "obedecen a causas que no tienen que ver con el género o el deseo sexual (...) Ha habido casos de hombres impotentes que han violado con objetos, lo que supone que una agresión es una cuestión de dominio frente al cuerpo de la mujer".

En la misma línea, el psicólogo Ricardo Trujillo, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que "los condicionantes de una persona que agrede sexualmente no están dados solo por lo químico o por lo biológico". "Matar o violar concede un placer que tiene que ver con la transgresión de las leyes o la destrucción de ciertos conceptos sociales"

"No existe un perfil, puede ser cualquiera, ese es el gran problema de la violencia feminicida"

"Podemos tener a personas castradas químicamente pensando que solucionamos el problema, pero, seguramente, la persona seguirá violentando a la mujer porque no es la satisfacción sexual lo que se está buscando ahí", expuso.

Que la persona "no pueda tener una erección -agregó- no quiere decir que no vaya a buscar otro tipo de conductas adictivas que sean consideradas antisociales o difíciles para la sociedad". El psicólogo opta por no generalizar los motivos tras un comportamiento violento, aunque apunta al trasfondo familiar como origen.

Según Onofre, numerosos estudios en México han intentado hacer un perfil de los asesinos de mujeres y la conclusión es que "no existe un perfil, puede ser cualquiera, ese es el gran problema de la violencia feminicida".

Cuando la víctima es mujer, los estudios han determinado que la ejecución del asesinato es más perversa y premeditada: "Hay -explicó Onofre- una brutalidad específica que utiliza otro tipo de medios: ahorcamiento, sustancias químicas para quemar, etcétera".

"No nací mujer para morir por serlo"

La sociedad está empezando a mostrar su hartazgo: en los últimos días se propagó por las redes sociales y el pasado fin de semana se congregaron miles de mujeres en las calles de la capital del país, exigiendo justicia. "No nací mujer para morir por serlo", se podía leer en una de las incontables pancartas.