Opinión
Comienza la campaña antirrenta 2026
Por Toni Mejías
Periodista
-Actualizado a
De repente importa el IVA de los libros. Miles de personas indignadas porque en un programa de máxima audiencia han hablado de ello. Dos personas a las que se les supone cierto nivel intelectual (una de ellas escritora) mienten deliberadamente sobre el impuesto a estos productos, lo cual genera una reacción inmediata, no solo de gente poniendo el grito en el cielo contra esta supuesta injusticia, sino de muchas personas desmintiendo que esté al 21% como se dijo en televisión. Rápidamente el programa televisivo reacciona, se disculpa y aquí no ha pasado nada. ¿O sí?
En El Hormiguero, el espacio donde sucedió la polémica, saben perfectamente que el IVA de los libros está al 4%. Es imposible que, entre todas las personas que trabajan ahí, nadie fuera capaz de alertar al momento por el pinganillo a su presentador de que lo que está hablando es falso. Resulta altamente improbable que una persona que publica libros, como la invitada de esa noche, no conozca esa reducción para ese producto cultural, por mucho que su carrera como escritora haya tenido todas las facilidades del mundo. Si se intentó colar ese dato en este programa, que ha pasado con los años de ser un espacio de humor blanco a ser un azote del gobierno y de cualquier partido medianamente progresista, es porque ha comenzado la campaña de la renta y desde ciertos sectores existe un intento de desprestigio y de mensaje anti impuestos desde hace años. Ellos sueltan la perla y, por mucho que se desmienta después, el bulo queda, el odio permanece y ellos salen indemnes y con su trabajo hecho.
Las putas de Ábalos, el Falcon del Perro, las "chochocharlas", los cambios de género, pintar los bancos de arcoíris… Eso son algunos ejemplos de los que dan quienes hacen esta campaña anti recaudatoria para decir que el dinero de nuestros impuestos va para estas cosas. Curiosamente, quienes más campaña hacen contra lo público, son personas que llevan toda la vida viviendo de dinero del Estado. Lo malo, es que estos largos años de acoso y derribo contra el Estado de bienestar está dando resultado y el mantra anti impuestos lo repiten hasta las personas que más se benefician de ellos. Ya no solo son partidos ultraliberales desmantelando todo lo público en beneficio de la privada para enriquecer a sus amigos, sino que desde medios supuestamente progresistas se le está dando voz a un discurso en contra de las pensiones que ni la derecha más extrema se había atrevido a abanderar. De repente, ya no son solo los inmigrantes quienes nos quitan el trabajo, sino que son las personas mayores quienes nos privan de tener una vida mejor por estar cobrando una jubilación. Nunca el enemigo está arriba.
¿Lo quieres en A o en B? El día sin IVA de tu tienda favorita. Empresarios pidiendo que bajen los impuestos a sus productos para no tener que subir precios… La campaña es diaria y ¿qué se hace contra ello? Nada. Hay una absoluta falta de comunicación sobre qué se hace con la recaudación pública. Si al Gobierno y a sus socios les cuesta comunicar los logros de su legislatura, ¿cómo van a ser capaces de reconducir esta deriva? Sobre todo, cuando no son los suficientemente avezados para liderar un blindaje de los servicios sociales que no permita a los gobiernos regionales de derecha recortar en sanidad y/o educación. Si aumentan las listas de espera en los hospitales, si las ratios son cada vez mayores en los colegios públicos, si los servicios de transporte están colapsados y todo se permite para difundir la idea neoliberal de que lo privado gestiona mejor. ¿Cómo no van a darles la razón si todo se deteriora con conocimiento y consentimiento?
Las cuñas publicitarias, ahora que comienza la campaña de la Renta, están bien. Pero no dejan de ser repetitivas, un brindis al aire y muchas personas hasta se las toman incluso como una ofensa. Hay que explicar bien cada partida, hay que hablar públicamente del ahorro que supone tener una sanidad pública hasta en el tratamiento más básico, mejorar la oferta pública de educación superior. Y hay que brindar constitucionalmente y sin ningún tipo de pudor los servicios públicos para que no puedan acabar con ellos los dirigentes mafiosos de turno. Porque se habla mucho de las putas de Ábalos, pero muy poco del ático de Alberto Quirón. Y mientas lo primero es corrupción, se está juzgando y ocupa portadas, lo segundo es una estrategia de enriquecerse con dinero público con técnicas permitidas. Más allá de su fraude fiscal, que haya ingresado millones del erario es porque se consiente que empresas privadas tengan ingentes ingresos de nuestros impuestos para su beneficio. Si terminamos con esas prácticas, si dejamos de beneficiar a quienes trabajan en nuestra contra, será más fácil tener partidas para mejorar los servicios deteriorados.
La mejor campaña de la renta es destinar los impuestos a lo importante. Y no permitir que nada ni nadie juegue con ese dinero para sus intereses personales y partidistas. Tienen año y medio para hacerlo antes de las elecciones. De lo contrario, esta campaña no hará más que crecer y aquí no queremos al Milei de turno.
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