Opinión
¿Depresión posparto en hombres?
Periodista
Depresión posparto en hombres. Es la noticia de una investigación con la que abrieron diversos medios hace unos días. Se decía que la 'depresión posparto' de los padres se dispara tras el primer cumpleaños del bebé. Y claro, en las redes no tardaron en responder. Varios detalles:
1. La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que puede aparecer en una mujer después de dar a luz. No es simplemente "estar triste" o cansada: es una condición médica real.
2. Está documentado como cuadro clínico. Tras el parto, el cuerpo femenino experimenta cambios hormonales bruscos: caídas drásticas de estrógenos y progesterona, alteraciones en la oxitocina, el cortisol y otros sistemas neuroendocrinos. Es un "shock hormonal".
3. A esto se suman factores físicos o sociales. Creo que no hace falta explicar cómo duelen los puntos ahí mismo o el pecho con la lactancia, aparte de la carga de cuidados y las expectativas de ser una "buena madre".
4. Los "cambios" del hombre no son de un proceso hormonal por parto. Lo de ellos responde más a factores psicosociales que a procesos biológicos. Al cabo del año puede haber un aumento de estrés en los padres pero porque ser padre no era que te tocara el peluche en la tómbola de la feria, es una responsabilidad. ¿La responsabilidad agobia? Sí. Otro tema también es que parece que hay una obligación social de tener hijos y que se dulcifica la maternidad o paternidad, pero eso no es "depresión posparto" ni ansiedad.
5. Hablar de "depresión posparto" en ellos puede ser atractivo para el titular pero no desde el punto de vista clínico. Invisibiliza las diferencias reales y trivializa el componente biológico.
6. Ojo con caer en una falsa equivalencia usando el mismo concepto. Reconocer que hombres y mujeres viven la paternidad y maternidad de forma distinta no implica valorar más o menos una experiencia. Simplemente implica reconocer la realidad. Las mujeres atraviesan un proceso biológico único con el embarazo y el parto. Los hombres, por su parte, enfrentan otros desafíos pero no tienen nada de hormonales ni biológicos.
7. Hay otras realidades. Hablemos de cómo muchas mujeres atraviesan la depresión posparto con un hombre al lado, pero como si no lo tuvieran, completamente solas, sin corresponsabilidad afectiva y con una sobrecarga de responsabilidades de libro. La soledad no es solo estar sin compañía, sino sentirse desbordada. Y espera a que no haya complicaciones tras el parto.
8. Mucha depresión posparto en ellos pero, ¿para cuándo hablar de la depresión posparto cuando están solas y él se ha largado en pleno embarazo? Ahí la depresión posparto se entrelaza con una sensación de ruptura, inseguridad y desamparo mucho más profunda. No solo hay una sobrecarga total en el cuidado del bebé, sino también un duelo emocional.
9. Habría que ampliar esa investigación para aclarar si lo que algunos tienen, más que "depresión posparto", es el "síndrome del príncipe destronado". Como esperan que todos los cuidados se los dé su pareja, cuando los cuidados los recibe el bebé se sienten desplazados, porque tienen que ser protagonistas en todo momento.
10. Lo flipante es cómo la historia se repite. Cómo siempre, por parte del patriarcado, hay interés por apropiarse de nuestros conceptos y hasta del parto, como los dioses griegos. A ver si no acabamos como con las couvades. Cuando hace siglos, tras el parto, el hombre adoptaba el papel "simbólico" de parturienta: guardaba reposo y recibía cuidados como si él hubiera dado a luz. Ella, en cambio, recién parida debía cuidar de él y hacer las tareas domésticas. Por suerte, hay padres buenos que se han llevado las manos a la cabeza con ese titular. Pero persiste el victimismo y la apropiación de un proceso y unos síntomas que son solo nuestros. Al final parece que eso es el patriarcado, siempre protagonistas: el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro.
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