Opinión
El calvario de Hagel
Por Eugenio García Gascón
Algunas controvertidas organizaciones judías de Estados Unidos han puesto el grito en el cielo ante la posibilidad de que el Senado confirme el nombramiento de Chuck Hagel como secretario de Defensa.
Las organizaciones llevan varios meses detrás de Hagel. El 14 de diciembre no hubo quorum en el Senado para la confirmación del candidato del presidente Obama, y la cámara tendrá que volver a debatir el nombramiento en los próximos días.
Apenas unas horas antes del debate del día 14, una web publicó unas declaraciones de Hagel que se remontan a 2007, en las que el entonces senador republicano de Nebraska dijo: "El departamento de Estado es una sección del ministerio de Exteriores de Israel. Israel domina el departamento de Estado".
De estas declaraciones se ha hecho eco puntualmente la prensa hebrea y acto seguido las organizaciones judías de Estados Unidos han desenterrado el hacha de guerra.
No son las primeras declaraciones de Hagel que se publican en las últimas semanas en esa línea. Entre otras lindezas, Hagel también ha dicho que él no es un senador de Israel, implicando que el Senado americano está lleno de "senadores israelíes".
Hace unos días Hagel tuvo que desdecirse de haber hablado del "lobby judío" y no del "lobby israelí", que desde hace algún tiempo es lo políticamente correcto, a pesar de que Israel se define como "Estado judío" y muchos de los miembros más influyentes del lobby son judíos pero no israelíes.
Las votaciones que tienen lugar en el Senado sobre cuestiones relacionadas con Israel y con los intereses del Estado judío se resuelven siempre con un voto prácticamente unánime, de ahí que no solo Hagel, sino también muchos de sus compatriotas, consideren que no solo el departamento de Estado, sino el Capitolio en pleno, es una sección del gobierno israelí.
Ahora, el Comité Judío Americano y la Liga Antidefamación, dos controvertidas armas del lobby, han pedido más explicaciones a Hagel y han instado a los senadores americanos a reconsiderar la confirmación de Hagel.