Opinión
Dos economías y algunas buenas noticias
Por Jesús Maraña
Que el desempleo se reduzca en junio no es noticia, por aquello de que llega el verano y se refuerzan las plantillas de hoteles, bares, tiendas y restaurantes. Que 83.834 personas hayan encontrado trabajo en el último mes es una muy buena noticia, porque ese dato lo convierte en el mejor junio de los últimos 13 años en cuanto a evolución del empleo. Que la curva del paro descienda tres meses seguidos también es buena noticia, por mucho hierro que le quiten los que han adquirido la costumbre de regodearse en las malas noticias. Pero no todo es positivo en el dato conocido ayer: casi el 93% de los contratos firmados en junio tiene carácter temporal. Pese a que se trate del verano y que la estacionalidad esté ligada a trabajos coyunturales, los sindicatos tienen mucha razón al exigir que la futura reforma laboral tenga en cuenta que el principal problema del empleo en España es precisamente la precariedad, y no el coste del despido.
La mayoría de los expertos vaticina que a la vuelta del verano se producirá un repunte del desempleo, pero de momento los datos dan un respiro al pesimismo galopante que castiga a la actividad económica. El descenso del paro en un trimestre marcado por esa rumorología interesada en pronosticar la bancarrota del Estado tres días por semana demuestra una vez más que existen dos economías distintas: la puramente especulativa y la real. Esta última es la que reduce el paro.