Opinión
Hermetismo fashionista
Por Bob Pop
-Actualizado a
Me encanta leer revistas de moda. Me entusiasma su universo mensual de emergencias, sus grandes revoluciones tono arriba tono abajo, y esas constantes consignas de lo ipso-facto. Disfruto tanto con sus códigos para iniciados; llenos de eufemismos, de giros tramposos y de adjetivos minados. Aunque me asusta que cualquier incauto llegue al kiosko, se haga con un Vogue o con un Elle, y al enfrentarse a él por vez primera lo haga sin conocer el significado preciso de cada expresión, de sus pespuntes semióticos. A saber:
PIERDE EL MIEDO A /ATRÉVETE CON:”¿Recuerdas lo que el año pasado incluimos en la lista de lo OUT? Pues ya no”.
APUESTA /DISFRUTA: “Cómpratelo, hazlo tuyo, consume”.
MUJERES REALES: Sesión con modelos más económicas y sin desarreglos alimenticios.
INSPIRACIÓN: Copia. Plagio.
DIVERTIDO: “Sí, ya sabemos que es horroroso, pero uno de nuestros anunciantes insiste en que lo destaquemos como un complemento im-pres-cindi-ble para esta temporada.”
LOW-COST: Una versión a menor precio (que no barata) y de bastante peor calidad que el original (que es carísimo).
RETOQUE: Cirugía radical.
CREMAS PRO-EDAD: Afeites anti-arrugas ultra-grasos.
KISSING ROOM: El típico espacio habilitado en las pasarelas para que las celebridades se saluden con besos al aire mientras los periodistas tecleamos como posesos en la sala de prensa anexa.
VINTAGE: “Lo que llevábamos cuando éramos jóvenes y delgadas, ¿te acuerdas?”