Opinión
Irán
Por Eugenio García Gascón
Irán está sufriendo de lo lindo con el embargo y las sanciones de Occidente. Su economía se resiente hasta el punto de que incluso el ministerio de Exteriores de Israel lo reconoce, el mismo ministerio que conduce Avigdor Lieberman, que hasta ahora decía que las sanciones no servían para nada.
Un documento interno del ministerio cuya existencia ha revelado Haaretz indica que las sanciones han causado a Irán más daño del que Israel creía hasta ahora, y que Israel va a impulsar una nueva serie de sanciones contra el régimen de Teherán por parte de la Unión Europea y Estados Unidos.
Lieberman ha ido más lejos y ha dicho a la radio local que la estabilidad del régimen está en cuestión y que prevé que el fenómeno de la llamada "Primavera Árabe" que se ha dado en la región en los últimos dos años se extienda también a Irán en el plazo de un año.
La posición de Lieberman ha dado un giro de 180 grados con respecto a la que mantenía hasta ahora, y esto se funadmenta, según Haaretz, en las valoraciones que están haciendo las embajadas europeas en Teherán. Un funcionario israelí incluso va más lejos y dice que los ciudadanos iraníes echan la culpa de la situación económica al régimen del presidente Mahmud Ahmadineyad y no a Occidente, como sería de esperar.
El volumen de las exportaciones de petróleo ha caído en picado hasta reducirse a menos de la mitad como resultado de las sanciones europeas y de otros países occidentales. Hace un año las exportaciones iraníes se elevaban a 2,4 millones de barriles diarios, y ahora es de apenas un millón. Esto significa que el tesoro ha ingresado 40.000 millones de dólares menos en lo que va de año.
Las sanciones contra el banco central iraní también han causado grandes daños a la moneda de ese país que en el mercado negro se ha devaluado significativamente. Y productos básicos como el pollo, la carne, la electricidad o el pan se han encarecido sensiblemente.