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El movimiento Nuit Debout de París comenzó a sentarse

Tras los sucesivos intentos de desalojo, y pese al estado de emergencia decretado después de los atentados, las asambleas y la creatividad siguen acudiendo fieles a su cita.

Nuit Debout

DIANA QUATTROCCHI-WOISSON

PARÍS.- Al cumplirse 15 días de su presencia ininterrumpida en la Plaza de la República, desde el viernes 31 de marzo el movimiento parisino Nuit Debout sigue mostrando y ejercitando su vitalidad. A pesar del desalojo pacífico exigido por la policía y los servicios de limpieza municipal en la madrugada del lunes 11 de abril. A pesar del estado de emergencia decretado después de los atentados y las masacres del 7 de enero y del 13 de noviembre 2015. A pesar de las críticas de la derecha y del desconcierto incómodo de la izquierda, las asambleas generales se repiten todos los días al caer de la tarde y la creatividad sigue acudiendo a la cita.

Tanto en el sentido literal como en el metafórico, el movimiento comenzó a sentarse. Los jóvenes escuchan sentados a los diferentes oradores y participan así, con orden y disciplina, de cada asamblea general. Sentarse a conversar es también sacar un balance de lo hecho y por ello, por primera vez, las comisiones se presentan ante la asamblea general para dar cuenta de su trabajo y también de sus problemas. Y sentarse es también "asentarse", arraigarse en un territorio público y comenzar a pensar en el mejor modo de intervenir y de poder pesar en cada situación futura.

“Somos nosotros los que limpiamos y tiramos a la basura las botellas vacías y los que llamamos a la comisión de 'enfermería' para atender a los más borrachos”

Un representante de la comisión de “bienvenida y serenidad” explica la razón de esta denominación, recordando que en otras experiencias colectivas esa actividad suele llamarse “seguridad”. Y bien, esta comisión de “recibimiento” y de “serenidad” orienta a los que van llegando y quieren sumarse al trabajo de equipo, poniéndolos en relación con otros asiduos concurrentes según gustos, afinidades, competencias. Y también “con serenidad” la comisión se encarga de evitar toda alteración a la convivencia pacífica y democrática de la plaza. Con cortesía y cordialidad se trata de convencer y contener a los más agitados, a los más enojados o a aquellos que pretendan modificar con actitudes hostiles el clima pacífico del movimiento. Obviamente los miembros de esta “comisión serena” son los interlocutores del movimiento ante la policía o las autoridades municipales. Camille, miembro de esta comisión explica a la asamblea las dificultades con las que se encuentra a partir de medianoche, cuando en la plaza van quedando unos pocos y el alcohol comienza a enturbiar la razón de algunos. “Somos nosotros los que limpiamos y tiramos a la basura las botellas vacías y los que llamamos a la comisión “enfermería” para atender a los más borrachos”. Y Camille se indigna, porque si bien cada uno tiene el “derecho de hacer con su vida lo que quiera”, emborracharse mientras se está trabajando o se está ejerciendo públicamente el derecho a la “libertad, igualdad y fraternidad”, es inaceptable. Y el ejemplo que se le ocurre para concluir su intervención de dos minutos (tiempo impartido para todos los que piden la palabra) es contundente y ovacionado por la asamblea general (agitando las manos en alto, como hacían los indignados en España). “¿Quién aceptaría dejarse arrancar una muela por un dentista borracho”? En la pintoresca y variopinta asamblea general, alguien solicita una respuesta directa, y le dan el micrófono. Se trata de un hombre que apenas puede mantenerse en pie y cuya voz pastosa y desarticulada indica que está pasado de alcohol. La asamblea desaprueba, pero sin violencia.

"Nuestra presencia confirma el fracaso del trabajo permanente de exclusión de la ciudadanía que llevan adelante los dirigentes políticos"

La comisión “HackingDebout” explica que su objetivo es el de asistir a las otras comisiones y a los actores del Nuit Debout para la utilización de “útiles informáticos seguros, libres y conformes a nuestros ideales”. Que su papel es sensibilizar a todos sobre la implicación política de los instrumentos digitales y proponer programas libres y descentralizados. Se anuncia que el sitio http://www.nuitdebout.fr/ está en funcionamiento y que en un primer momento su objetivo es obtener un número importante de adhesiones (más de 100.000). Se invita a todos los presentes a firmar y hacer conocer la petición que se encuentra en línea con él único propósito por el momento de defender la existencia y el funcionamiento del movimiento Nuit Debout. O sea un pedido mínimo, el derecho a existir y a seguir existiendo: que los jóvenes puedan seguir reuniéndose y organizándose en el espacio público de la Place de la République. En la petición se lee: “Desde el 31 de marzo, nosotros ciudadanos y ciudadanas no instalamos en toda legalidad en diferentes plazas de nuestras ciudades. Nuestras reuniones son pacíficas, abiertas y populares y se proponen reinvertir el espacio público para debatir y construir juntos. Nuestra presencia confirma el fracaso del trabajo permanente de exclusión de la ciudadanía que llevan adelante los dirigentes políticos y los formadores mediáticos de opinión”.

Las frases como consignas parpadeantes que aparecen y desaparecen en la página de bienvenida del sitio internet Nuit Debout, invitan a los lectores a “No perder más nuestras vidas en el intento de ganarlas” y a “que nadie entre aquí si no está indignado”. Con filosofía y sagacidad política otras frases intermitentes aseguran que “podrán cortar las flores pero no podrán evitar la primavera” y que “nuestros sueños no entran en las urnas”.

En los debates, los autores clásicos son citados a menudo por estos jóvenes parisinos amables, corteses, con diplomas y buen nivel de educación. El modo de hablar, el vocabulario y las expresiones son propios de quiénes han frecuentado la enseñanza secundaria y universitaria del sistema francés de educación pública –sistema que a pesar de todos los recortes sigue siendo uno de los mejores de Europa. No es sorprendente entonces que uno de los oradores diga con el escritor y poeta Víctor Hugo, “Nada es más fuerte que una idea cuando su hora ha llegado”. Y que una nueva comisión “vocabulario y reapropiación del lenguaje” se haya creado con el objetivo de “llamar a las cosas por su nombre”.

Muchos piensan, temen o desean que durante las próximas dos semanas de vacaciones escolares el movimiento pueda agotarse

¿Habrá llegado la hora de esa otra democracia que los jóvenes de Nuit Debout imaginan y reclaman? El boletín cotidiano del 13/04 dice “Ni escuchadas ni representadas, personas de todos los horizontes se reapropian la reflexión sobre el futuro de nuestro mundo. La política no es un asunto de profesionales. Es un asunto de todos”. El movimiento Nuit Débout afirma que el ser humano debería estar en el corazón de las preocupaciones de los dirigentes pero que, lamentablemente “los intereses particulares han primado por sobre el interés general”. Conviene no subestimar estas afirmaciones, cada día son miles los que participan de esta ocupación diferente del espacio público y responden a un llamado simple, tal vez ingenuo: “vengan todos y decidamos juntos nuestro devenir común”.

Las comisiones son numerosas y tienen objetivos tanto de reflexión como de organización, cada día surgen nuevos temas, democracia, reforma constitucional, inmigración, feminismo, cambio climático, economía, derechos humanos, discriminación, convergencia de luchas, arte, educación, ciencia, huelga general, “Franciáfrica” (las relaciones de Francia con el continente africano y las incidencias de su política colonial). Un boletín de “información jurídica” circula explicando lo que puede ocurrir en una manifestación o acción colectiva si una persona es detenida por la policía (penas posibles, actitudes recomendables, propuesta de nombres de abogados).

La tentativa de ocupar otras plazas, las del conurbano, convocando a los habitantes de la región parisina Île-de-France por ahora toma forma muy tímidamente. Así como la extensión del movimiento hacia otras grandes ciudades francesas. Una nueva manifestación contra la reforma del código de trabajo está convocada para el 28 de abril y los jóvenes de NOCHE de PIE de París ya están anunciando y pensando su participación en el gran y tradicional cortejo sindical del 1ero de Mayo.

Muchos piensan, temen o desean que durante las próximas dos semanas de vacaciones escolares el movimiento pueda agotarse. O que el desgaste natural y el cansancio hagan su trabajo de erosión. Pero nadie se atreve a pronosticar el peso que este ejercicio directo de la democracia, con ya dos semanas de duración, puede llegar a tener en el juego político francés. Los jóvenes de Nuit Debout no ignoran que dentro de un año exactamente habrá nuevas elecciones presidenciales en Francia. Y los partidos políticos tampoco.

Una pareja se comparte sin rubor durante una asamblea en la Place de la République.- REUTERS