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25-N El año en que se perdió el consenso político sobre la violencia machista

Parlamentos autonómicos, ayuntamientos y diputaciones provinciales no han logrado impulsar declaraciones institucionales para condenar la lacra por la negativa de Vox.

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Pancarta que reza "nos queremos viva" durante el 8M. EUROPA PRESS

Con la irrupción de Vox en las instituciones se confirma su intención de reabrir debates que parecían zanjados. Es lo que ha ocurrido con la repulsa a la violencia machista, que se ha venido condenando de manera unánime desde que en 2004 se aprobó la Ley integral contra la Violencia de Género. El consenso se volvió a ratificar en 2017 con un Pacto de Estado. Este 25-N se celebra el Día Internacional contra la violencia de género y Vox, con su discurso negacionista –a pesar de que 1.027 mujeres han sido asesinadas desde que empezó el recuento en 2003 y 51 en lo que llevamos de año– está bloqueando las declaraciones institucionales para condenar esta lacra en parlamentos autonómicos, ayuntamientos, y diputaciones.

Para aprobar este tipo de posicionamientos es necesario que todos los grupos con representación en la Cámara estén de acuerdo, cosa que no sucede en la mayoría de los órganos en los que tiene representación Vox. Es el caso de, al menos, un par de asambleas y otros tantos consistorios, aunque es complicado determinar la cifra exacta ya que la formación de ultraderecha consiguió representación en 365 ayuntamientos.

Ni en la Asamblea de Madrid ni en el consistorio de capital se hará este lunes una declaración institucional contra los asesinatos machistas, cosa que no había sucedido nunca en ninguna de las dos instituciones. El pasado miércoles, Vox presentó un manifiesto unilateral en el Parlamento madrileño. A su llegada al Pleno, la portavoz del partido de extrema derecha, Rocío Monasterio, dijo que, en su opinión, es sano para la política que haya voces discrepantes.

Mientras, la oposición cargó contra el PP y Ciudadanos por su pacto con Vox. La diputada de Más Madrid Mónica García acusó a los partidos del Ejecutivo madrileño de haber vendido su alma a negacionistas de la violencia machista. De Podemos, Isa Serra reclamó que la derecha no asuma la agenda de la extrema derecha y el portavoz del PSOE, Ángel Gabilondo, lamentó que la Asamblea no haya tomado posición y compromiso, según recoge Efe.

El PP atribuyó la situación a intereses ideológicos, mientras que el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, de Ciudadanos, dijo este viernes que no compartía el posicionamiento de los de Santiago Abascal: "Me atrevería a decir que muchos de sus votantes no están de acuerdo con que no lo suscriban. Respeto, pero no lo comparto, y seguiremos trabajando en la lucha contra la violencia machista para erradicar esta lacra", espetó, según recoge Europa Press.

"No posicionarse es, por omisión violencia, simbólica"

Idéntica es la situación en el Ayuntamiento de Madrid. Para la coportavoz de Más Madrid Rita Maestre, hace muchos años que en Madrid hay una declaración institucional relacionada con este tema y la razón de que este año no se vaya a producir es una fuerza de extrema derecha. También la edil socialista Maite Pacheco cargó contra el Gobierno municipal por no haber hecho "absolutamente nada para convencer a Vox" o para poder llevar esta declaración institucional adelante.

Para el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, aquel que se quiera alejar de un pacto con medidas razonables, lo tendrá que explicar: "En una cuestión tan sensible y dolorosa como es ésta lo que deberíamos hacer todos los partidos es llegar a un acuerdo y a un pacto, como se hizo en su momento con el Pacto de Estado, y quien se quiera desmarcar de esa posición tendrá que fundamentarlo muy bien y no buscar exclusivamente una serie de réditos políticos".

Tras la polémica, el pasado jueves las trabajadoras de la red municipal contra la violencia de género del Ayuntamiento de Madrid enviaron una carta a todos los partidos políticos para mostrar su repulsa: "No posicionarse, no condenar la violencia contras las mujeres a través de una declaración institucional es, por omisión, violencia simbólica", expusieron.

En Andalucía

En las instituciones andaluzas acontece la misma situación que en Madrid. El viernes, la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, de Ciudadanos, manifestó que sería deseable que la Cámara aprobara una declaración institucional contra la violencia machista y lamentó que hubiera grupos políticos que la nieguen. Y explicó que no le constaba que se fuese a llevar a cabo ninguna resolución este 25-N.

La parlamentaria de Adelante Andalucía Ana Villaverde afirmó este viernes que los postulados misóginos de la formación ultraderechista Vox en la Cámara autonómica ha terminado por desenmascarar el falso compromiso de PP-A y Cs con las políticas feministas. Dichas fuerzas rechazaron reconocer la violencia institucional como una de las formas más graves de discriminación machista.
Los consistorios de Andalucía en los que no se ha podido sacar adelante la declaración institucional por la negativa de Vox están buscando fórmulas alternativas que no requieran del apoyo de todos los grupos con representación.

Así, en Jaén se aprobó una propuesta de Alcaldía en contra de la violencia machista y que ha contado con el respaldo del resto de grupos. El texto asume la declaración institucional consensuada por las ocho diputaciones andaluzas. En Córboba, donde tampoco ha salido adelante la declaración institucional, sí que lo ha hecho una moción por la que el alcalde del municipio leerá un manifiesto en un pleno extraordinario que se preparó en una junta de portavoces a la que acudieron representantes de todos los grupos menos del de Vox.

Para la concejala de Podemos Cristina Pedrajas, la postura de Vox está en su tónica habitual y considera que las palabras de sus concejales ofendieron al colectivo que presentó la propuesta y a todas las mujeres. La concejala del PSOE Alicia Moya argumenta que no existe razón lógica para posicionarse en contra de este tipo de proposiciones y, a su juicio, la única intención de Vox es diluir, esconder y maquillar una violencia estructural.

Cambiar la declaración institucional por la moción es lo que han hecho también en la Diputación de Granada, donde la semana pasada se aprobó un pacto provincial contra la violencia machista, del que también quedó fuera Vox. Por la misma fórmula han optado en el municipio sevillano de Écija por primera vez en 15 años y en la Diputación de Córdoba.

Actos fuera de las instituciones

En la Asamblea de Murcia se ha optado por sacar el acto a la calle después de la negativa de Vox. El presidente de la Cámara, Alberto Castillo, ha convocado a todos los grupos, pero es muy probable que Vox no acuda, según La Opinión de Murcia. Este acto institucional no precisa del apoyo de todos los grupos parlamentarios.
La diputada del Grupo Socialista Gloria Alarcón criticó a las fuerzas conservadoras por negarse a debatir una moción para reforzar y poner en valor las medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género en el marco de sus competencias. "Vuelven a demostrar su nulo interés por erradicar la violencia de género", dijo.

Para respaldar el 25-N en las Cortes Valencianas, los grupos han tenido que aprobar una proposición no de ley (PNL) de urgencia en apoyo a la declaración de Naciones Unidas por el Internacional para eliminar la violencia contra las mujeres. Con esto, el presidente de la Cámara, Enric Morera, ha abierto la puerta a cambiar el reglamento para impedir estas situaciones: "Ante el bloqueo hay que desbloquear", dijo en declaraciones a Europa Press.

El Ayuntamiento de Castelló tampoco tendrá su declaración institucional. Para la concejala de Compromís Verònica Ruiz es una vergüenza que no salga adelante el texto que cuenta con las aportaciones del Servicio de Igualdad de Oportunidades (SIO) del Ayuntamiento de Castelló en base al texto propuesto por la Federación Española de Municipio y Provincias (FEMP).

El movimiento feminista, más vivo que nunca

La falta de consenso en las instituciones no se traduce en el movimiento social. Para la portavoz de la Plataforma Cordobesa Contra la Violencia a las Mujeres, Elena Vega, lo que pretende Vox con este tipo de decisiones es quitarle fuerza al feminismo, pero, en realidad, logran el efecto contrario: "Nos ayuda a seguir porque vemos que estamos siendo un peligro", explica. A lo que añade que el auge de los partidos machistas tiene que ver con un rearme del patriarcado que está viendo los logros del feminismo.

"Nos sorprende que digan que se criminaliza a los hombres, cuando en realidad solo se criminaliza a los maltratadores"

Para Vega, los argumentos de Vox están vacíos y lo que ocurre es que no quieren ser conscientes de que existe la violencia contra las mujeres por el hecho de serlo. "Nos sorprende que digan que se criminaliza a los hombres, cuando en realidad solo se criminaliza a los maltratadores".

La teórica feminista Asia Aranguez coincide en que estas posturas al final fortalecen el movimiento, en el que recalca que la unidad es total, pero lamenta el impacto que tiene la apertura de este debate en el discurso: "Estábamos luchando por metas nuevas como la abolición de la prostitución y se ha vuelto a temas zanjados incluso con Pactos de Estado, es un paso atrás".

Este lunes miles de personas acudirán a las concentraciones y manifestaciones que en ciudades de toda España se han convocado para exigir el fin de la violencia machista.

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