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Alberto Garzón amenaza a Lara con dimitir si mantiene a Reneses en la dirección de IU

El diputado y candidato favorito a las primarias para la presidencia del Gobierno pone como condición para liderar la renovación del partido que el secretario de organización y número dos de Cayo Lara salga del puesto a mediados de febrero

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Cayo Lara junto a Miguel Reneses en un imagen de archivo. -EFE

MADRID.- Hace meses pidió que el partido “hiciera limpieza con los saqueadores de IU en Caja Madrid”, aunque su propuesta cayó en saco roto para la dirección. Ahora, una vez que ha anunciado su candidatura a las primarias de Izquierda Unida para la Presidencia del Gobierno y tras pasar a ser una figura clave en la renovación del partido, Alberto Garzón lo ha convertido en un ultimátum: o la dirección nacional aparta a Miguel Reneses a mediados de febrero de su cargo de secretario de organización o él y su equipo de primarias dimitirán en bloque.

Según han asegurado a este diario fuentes muy próximas al diputado y responsable de Proceso Constituyente de la formación, Garzón se ha reunido con el coordinador federal, Cayo Lara, para trasmitirle un mensaje muy claro: “O Reneses o yo”. El diputado malagueño no es el único que ha pedido este cese. La dirección ya aprobó una resolución en noviembre en la que pedían la dimisión de los excoordinadores de IU-Comunidad de Madrid por su responsabilidad política en las decisiones que apoyaron los consejeros de Caja Madrid en representación del partido.

Entre esos nombres estaban los de Ángel Pérez y Gregorio Gordo, actuales portavoces de IU en Ayuntamiento y Asamblea de Madrid, pero también el de Reneses, que dirigió la federación entre el 2000 y el 2002. Tampoco ayuda a eliminar desconfianza el hecho de que Reneses votara el jueves a favor de la continuidad de Gordo como portavoz, ignorando las decisiones tomadas por el partido que dirige en la sombra.

Fue uno de los artífices del acuerdo de estabilidad de Caja Madrid firmado en 2009 por Izquierda Unida-Comunidad de Madrid junto al PP de Madrid, la antigua Confia de Comisiones Obreras y la Unión Independiente de Impositores y Consumidores. Un acuerdo que, según declaró el propio Reneses, garantizaba la "autonomía de las decisiones" en la caja, es decir, que las blindaba de injerencias del Gobierno central u otros organismos y que dio lugar a la venta de preferentes, a las tarjetas black, a las indemnizaciones millonarias y a otros desmanes con dinero público sin ningún control hasta que fue nacionalizada.

El "fontanero" de IU

Pese a su título de Magisterio, el número dos de Lara y diputado en la Asamblea de Madrid personifica a la perfección lo que Podemos denomina “casta”. Durante dos décadas, su única dedicación ha sido la política, sobre todo la interna, la organización del partid, la conformación de listas electorales y los acuerdos de despacho. Según fuentes de IU federal es conocido como “un maestro de la fontanería”, de las intrigas y las campañas internas para poner y quitar cargos, no sólo a nivel federal, sino entre varias federaciones. Con ese perfil y siendo enemigo declarado de Garzón, parece lógico que no quiera que su influencia y los favores que le deben muchos en IU puedan dar al traste con su campaña electoral, en caso de que resulte ganador de la primarias, apuntan estas fuentes.

No pocos escándalos y reprobaciones del partido llenan las líneas de su expediente político, pero a pesar de todo, ha sabido cómo mantenerse en primera línea de la coalición. Fue él quien logró los apoyos a Cayo Lara para acceder a la coordinación federal, y se ha mantenido a su lado desde entonces. A través de su influencia, consiguió que su nombre no apareciera entre los responsables del saqueo de Caja Madrid que dictó la última resolución de la Presidencia Federal.

Baja actividad parlamentaria

Su trabajo como cargo público tampoco es un ejemplo de honradez. En 2012 fue multado por la Asamblea de Madrid por ausentarse de los plenos durante cuatro meses consecutivos. Lo solicitó, paradójicamente, Gregorio Gordo, el mismo portavoz al que ha apoyado hace escasos días.

Ese mismo año se vio obligado a cesar cautelarmente de su cargo actual tras ser imputado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por un delito de acoso sexual, que finalmente se archivó porque había prescrito. La denuncia la interpuso una compañera de partido y concejala del Ayuntamiento de Fuenlabrada desde 1995 a 1999, años en los que Reneses también ocupaba un asiento como concejal en el mismo consistorio. En aquella ocasión tampoco le faltó el apoyo de Lara.

Un año antes de este cese temporal, Reneses protagonizó otro escándalo en el Ayuntamiento de Fuenlabrada. El PP de la localidad pidió la apertura de una investigación a la Fundación Madrileña para el Progreso y el Desarrollo, que él mismo presidía y que recibió una subvención de 100.000 euros del consistorio entre 2006 y 2010. Su mujer, María Teresa Fernández, no se abstuvo y varios miembros de IU pidieron la dimisión de Reneses una vez más. Su mujer, ahora vicealcaldesa de la localidad y coordinadora de IU en el municipio, se sentará en al banquillo de los acusados por utilizar a una empleado municipal para hacer reparaciones en su propio domicilio. No podrá presentarse a las elecciones del 24 de mayo con el código ético de IU en la mano, pero tratándose de la mujer de Reneses, nada es descartable.

Tampoco dejó su escaño pese al clamor en la organización. En esa ocasión, se fue a Paría en viaje oficial con una acompañante que intentó camuflar como responsable de prensa, aunque acabó demostrándose que no era cierto. El partido los expulsó, pero argumentado una campaña orquestada por su sucesor al frente de la dirección de Madrid, Fausto Fernández, hizo caso omiso de su resolución.

Ahora la renovación del partido y la recuperación en las encuestas depende de que Lara dé su brazo a torcer y haga lo que muchos en la organización piden desde hace años, que Reneses cuelgue el mono de “fontanero”.

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