Público
Público

El alcalde de Ourense pacta con el PP y cierra una investigación sobre la desaparición de un expediente urbanístico cuando los conservadores gobernaban

El alcalde había acusado de graves negligencias al anterior concejal de Urbanismo por las irregularidades en la denegación de la licencia a un edificio emblemático en el centro de la ciudad.

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, somete su cargo de cuestión de confianza, a 14 de junio de 2021, en Ourense, Galicia (España).
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, somete su cargo de cuestión de confianza, a 14 de junio de 2021, en Ourense, Galicia (España). EUROPA PRESS

El Ayuntamiento de Ourense, que preside Gonzalo Pérez Jácome con apoyo del Partido Popular, ha cerrado en falso la comisión de investigación que abrió hace unos meses para esclarecer la pérdida del expediente de la obra de un edificio en el centro de la ciudad que lleva cuatro años sin licencia de ocupación. La comisión ha concluido que el expediente se perdió "por un error humano", pero no ha explicado en qué consistió ese fallo, ni quién lo cometió ni por qué el Ayuntamiento, que entonces gobernaba el PP, denegó la licencia sin disponer de la documentación en la que debía fundamentarse esa decisión.

La historia del edificio mezcla graves irregularidades en la tramitación urbanística con los intereses políticos entretejidos en el complicado laberinto en el que se ha convertido la política ourensana en los últimos años. El inmueble, de seis plantas y ubicado en el parque de San Lázaro, en pleno centro de la ciudad, se terminó de construir en abril del 2017 tras más de tres años de obras y una inversión de cuatro millones de euros.

Se da la circunstancia de que en su día, y cuando estaba en la oposición, Jácome había acusado de "negligencia y corrupción" por las irregularidades en la tramitación de las licencias del edificio al entonces concejal de Urbanismo, el popular José Cudeiro Mazaira, ex director general de Urbanismo de la Xunta. Pero el alcalde frenó sus acusaciones tras las elecciones municipales del 2019, justo después de que el PP, con el visto bueno del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, le diera la Alcaldía a su partido, Democracia Ourensana (DO), a cambio del apoyo necesario para mantener al secretario provincial de los populares, Manuel Baltar, al frente de la Diputación de Ourense.

El PP retiró su confianza al regidor el año pasado, después de que cinco ediles de su partido lo acusaran de irregularidades en la gestión de los fondos de DO. Ante la espantada del PP, Jácome apoyó la apertura de la comisión propuesta por PSOE y BNG para investigar la pérdida del expediente del inmueble. Pero en junio pasado llegó a un nuevo acuerdo para reintegrar a los populares en el Gobierno local, de nuevo con la aquiescencia de Feijóo, y acto seguido decidió cerrar en falso la comisión.

Hasta aquí el laberinto político. La historia del edificio la cuenta su promotor, José Benito López Morenza, quien gestionaba junto a su padre y su hermano una pequeña constructora local de carácter familiar que sigue sin licencia de ocupación, el documento que certifica que una obra concluida se ajusta a las características descritas en el proyecto inicial, y que resulta preceptivo para que una vivienda se pueda escriturar. Si el Ayuntamiento la deniega, debe motivar la decisión e informar a quien la solicita de cuáles son las modificaciones sobre el proyecto inicial que debe subsanar para obtenerla.

El edificio empezó a construirse en el año 2014 con todos los permisos en regla y se remató en mayo del 2017, tras lo que su promotor solicitó al Ayuntamiento la licencia de ocupación. Al mes siguiente, el arquitecto municipal, Alfonso Pavón, firmó un informe técnico en el que reconocía que una vez "examinada la documentación" del expediente los técnicos habían cometido un error en la la licencia de obra inicial -el permiso para comenzar a construir- que debería subsanarse "de oficio". Dos meses después la concejalía de Urbanismo que dirigía Cudeiro Mazaira emitió un nuevo informe interno en el que advertía de que el expediente de la obra se había perdido.

El promotor sospecha que se con esa supuesta pérdida se intentaban "tapar" los errores iniciales de la licencia de obra. Y aunque nadie le informó oficialmente de esa circunstancia, el Ayuntamiento le pidió por teléfono que presentase de nuevo la documentación que supuestamente perdida y sin pasar por el registro para no dejar rastro.

López Morenza protestó, pero no tuvo otra opción que seguir las instrucciones que le daban. Aunque ideó una forma de asegurarse que podría probar en el juzgado las irregularidades que le estaban reclamando: se grabó a sí mismo en vídeo anotando pequeñas marcas en catorce de los folios del expediente, que son copias, y no originales, como exige la legislación, antes de enviar toda la documentación sin sellarla en el registro municipal.

Diez días después, y ante su sorpresa, el Concello le denegó la licencia de ocupación, y Cudeiro le envió un mensaje por Whatsapp instándole a "resolver" el problema. El promotor sospechó que le estaban pidiendo una mordida para legalizar la obra, así que denunció al Concello en el juzgado reclamando el permiso de ocupación. Este, sin embargo, falló en su contra, a pesar de que los documentos que el Ayuntamiento facilitó al juez, supuestamente "cotejados con el original" que se había perdido, eran precisamente los que él había marcado y enviado fuera de registro.

La comisión que Jácome cerró hace unas semanas ha concluido que el expediente se perdió "por un error humano". Pero no ha explicado quién cometió ese error, ni en qué circunstancias se produjo esa pérdida, ni si las acusaciones de López Morenza son ciertas o están fundamentadas. Y esa falta de explicaciones resulta relevante, porque la edil que accedió a la concejalía de Urbanismo tras el acuerdo del PP con Jácome, la popular Sonia Ogando, declaró que no se había perdido todo el expediente, sino sólo "catorce folios".

¿Precisamente los catorce folios que el promotor entregó sin registrar y con marcas que los identifican? ¿Y cómo es posible que se perdieran, si iban encuadernados en canutillo en un documento más grande? Y si alguien los arrancó, ¿eso se puede considerar una pérdida por un "error humano"?

Público se ha dirigido a la Alcaldía del Ayuntamiento Ourense para interesarse el asunto, pero el departamento de Comunicación de Jácome no ha respondido. Tampoco ha explicado qué va hacer el Ayuntamiento ni cuándo va a contestar al promotor, que en varios escritos ha instado a que le informen, una vez constatado que hubo ese "error humano" con su expediente, qué es lo que tiene que modificar en su obra para que le den la licencia de ocupación.

"Creemos que los vecinos de Ourense tiene derecho a saber toda la verdad sobre un asunto todavía sin resolver y de evidente transcendencia pública", señalan los promotores del edificio, que reclaman al Concello que, siguiendo la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, les aclare qué es lo que deben hacer para legalizarlo.

Público también ha intentado obtener la versión de José Cudeiro Mazaira, quien se reincorporó hace unos días al pleno municipal, del que quedó fuera en las elecciones del 2019 pero al que volvió gracias a la dimisión del ex alcalde y ex portavoz Jesús Vázquez, quien abandonó la política tras el nuevo pacto de su partido con Jácome.

Fuentes próximas a Cudeiro han asegurado que el edil "no va a hablar sobre este asunto", y señalan que las acusaciones del promotor "son falsas", que la comisión se cerró "dictaminando que no existen responsabilidades", y que los tribunales "han sentenciado de forma contundente al respecto dando la razón al Ayuntamiento, tanto en primera instancia como en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia".

Tanto el PSOE como el BNG han reclamado que se reabra la comisión de investigación y que el Ayuntamiento conteste al promotor. El portavoz del Grupo Muncipal Socialista -el más grande de la corporación con nueve de 27 ediles- Rafael Rodríguez Villarino, ha subrayado que la comisión fue "fallida" y que se cerró "de forma fraudulenta" y que resulta necesario seguir investigando hasta encontrar "una explicación verídica" sobre por qué falló la "cadena de custodia" de la documentación.

El portavoz del BNG, Luis Seara, señaló por su parte que la documentación aportada a la comisión por Pérez Morenza "podría contribuir a clarificar las causas" de la supuesta desaparición de su expediente, e instó al Ayuntamiento a "contestar ya" al promotor y a concederle la licencia o a decirle qué debe hacer para obtenerla.

Más noticias