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Alemania ¿Quién sucederá a Merkel? La heredera de la canciller contra el millonario que aboga por un cambio político

Annegret Kramp-Karrenbauer y Friedrich Merz se disputan en Hamburgo la presidencia de la Unión Democráta Cristiana (CDU). Quien gane se convertirá en la persona con más posibilidades de liderar el próximo Gobierno de Alemania.

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La canciller alemana Angela Merkel.REUTERS/Fabrizio Bensch

Durante años y con diversidad de temas se especuló con su salida, pero ella siempre fue más hábil que sus rivales para mantenerse en su puesto y, además, con altos índices de popularidad. Pero, finalmente, ha llegado. Ahora sí. Comienza el fin de la era Merkel.

La CDU (Unión Demócrata Cristiana) celebra el viernes y el sábado el congreso en Hamburgo que decidirá quién es el nuevo líder del partido. 1001 delegados tienen derecho a voto. En sus manos está el futuro del conservadurismo alemán y, por extensión, el de toda Alemania y la Unión Europea. La incertidumbre con la que llegan los dos candidatos favoritos resume perfectamente la realidad de la política germana desde las elecciones federales de septiembre de 2017: nadie sabe muy bien qué va a pasar.

Tras casi dos décadas de estabilidad, de dominio conservador y apoyo (directo o indirecto) socialdemócrata, Alemania se adentra en aguas desconocidas.

En realidad, son tres los nombres sobre la mesa: Annegret Kramp-Karrenbauer (conocida como AKK por la dificultad, incluso de los propios alemanes, que supone pronunciar su nombre), Friedrich Merz y Jens Spahn. Pero solo dos tienen opciones reales:

“Se perfila como un duelo entre AKK y Merz”, explica a Público el analista político Florian Hartleb. “AKK tiene las mejores cartas porque cuenta con los delegados que quieren seguridad. La CDU no es un partido que apueste por revoluciones. Además, está el factor de no quererse separar por completo de Merkel, puesto que continuará como canciller. AKK parece una copia que trata de hacerse notar simplemente con otra chaqueta. Tampoco es ninguna ruptura cuando pide un endurecimiento de la política migratoria. Sin embargo, en las conferencias regionales recibe pocos aplausos”, añade Hartleb.

Los candidatos a suceder a Angela Merdel en el liderazgo del CDU: Friedrich Merz, Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK) y Jens Spahn.- REUTERS/Thilo Schmuelgen

Una continuidad más conservadora

De 56 años, Annegret Kramp-Karrenbauer procede del ala centrista de la CDU, aunque tiene un carácter más conservador que su mentora en temas sociales.

Hace menos de un año, Merkel la eligió como número dos del partido y sucesora de su legado.

AKK gobernó durante siete años el pequeño Estado federado del Sarre. Ferviente católica y en contra de cambiar la polémica ley que prohíbe "anunciar" abortos, conoce perfectamente las interioridades de la CDU. Además, sabe plantar cara en citas electorales. En 2017 consiguió revalidar su liderazgo en el Sarre a pesar de competir con un partido socialdemócrata que, por entonces, estaba lanzado por el, a la postre, efímero “efecto Schulz”.

Diversas encuestas la sitúan como la favorita entre los miembros del partido. Aunque, no obstante, son los delegados y no las bases quienes deciden.

Además, no todos en el partido la ven con buenos ojos. En los encuentros con miembros del partido que los tres candidatos han celebrado durante los últimos días para sumar apoyos de cara a la decisiva votación, las intervenciones de AKK no eran recibidas con el entusiasmo y la ovación que, sin embargo, sí recibía su gran rival, Friedrich Merz. A pesar de que Annegret Kramp-Karrenbauer se quiere mostrar más inflexible en temas migratorios, no acaba de convencer a los sectores más conservadores de la CDU debido al apoyo completo que brindó a Merkel en su política de fronteras abiertas del verano de 2015, el tema que más desgaste le ha causado a la jefa del Gobierno alemán desde que en 2005 asumiera el poder.

No importa que el número de solicitudes de asilo se haya desplomado en los últimos dos años. La inmigración sigue dominando todos los debates políticos.

Y si a AKK algunos la consideran suave al respecto, su contrincante se ha pasado de frenada por el otro lado. “Hace mucho tiempo que pienso que debemos estar preparados para debatir abiertamente el derecho constitucional de asilo”, aseguró Merz, sugiriendo que la actual legislación alemana es demasiado generosa con los refugiados. Estas declaraciones causaron gran polémica y, posteriormente, Merz se justificó diciendo que su discurso se había malentendido.

En política las casualidades no existen. Y Merz eligió pronunciar esas palabras en un lugar muy concreto: en Seebach, una localidad del Estado federado de Turingia, bastión del ala más radical de la ultraderecha de la AfD (Alternativa para Alemania). Precisamente, como una de sus grandes bazas al frente de la CDU, Merz promete recuperar al menos la mitad de los votos que su partido ha perdido a favor de la extrema derecha.

La canciller alemana Angela Merkel da un discurso en el Bundestag de Berlín.. REUTERS/Fabrizio Bensch

Clase media con dos jets privados

Los alemanes más jóvenes no sabían quién era este señor de poco pelo y casi dos metros hasta que no apareció en una entrevista de la versión digital del diario sensacionalista Bild (el más leído de Alemania) poco después de anunciar su candidatura. Sin embargo, Friedrich Merz es un viejo conocido de los pasillos del Bundestag.

Entre los años 2000 y 2002 fue el líder del grupo parlamentario de la CDU y la CSU, el partido conservador bávaro. Pero tras perder un pulso de poder con Angela Merkel se retiró de la vida pública. Muchos comentaristas políticos opinan que Merz no ha olvidado ese episodio y auguran una difícil convivencia política con la canciller en caso de que él sea finalmente el elegido. Nadie descarta la posibilidad de elecciones federales anticipadas. La propia Merkel mantuvo durante mucho tiempo que la cancillería y el liderazgo del partido no era algo que se pudiera compartir.

Mientras tanto, no le ha ido mal a Merz en el sector privado, pues ha logrado amasar una fortuna trabajando como jefe en Alemania de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo y uno de los principales actores del mercado financiero internacional. Sus propiedades incluyen ahora dos jets privados, pero él, ante el asombro de todos los alemanes, se sigue considerando clase media.

Merz promete implementar sus “conocimientos económicos” al frente del país. Pero su posición de lobista profesional causa inquietud. Asimismo, su nombramiento sería un giro en la filosofía del partido. “La CDU seguiría así el camino tomado en otros países, en los que el mundo empresarial hace tiempo que está presente en las organizaciones políticas. También sería un abandono del principio de que las personas que han abandonado la vida política no tienen billete de vuelta”, señala Florian Hartleb.

Merz no solo vuelve, sino que lo hace con fuerza. Tal y como informaba el diario TAZ, cuenta con el apoyo del sensacionalista BILD, el diario más leído de Alemania. Y pesos pesados de la política alemana, sobre todo el ex ministro de Finanzas, actual presidente del Bundestag y adalid de la austeridad, Wolfgang Schäuble, están de su lado.

La elección del nuevo o la nueva líder de los conservadores alemanes es clave no solo para el futuro de Alemania, sino para el de toda la Unión Europea. AKK ofrece una continuidad de medidas políticas, pero también de estilo. De ganar Merz, el pragmatismo y la contención al frente del país más poderoso de Europa, características tan propias de Merkel, podrían tener sus días contados.

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