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El "alzamiento tumultuario" vuelve a las puertas de la Conselleria de Economía de Barcelona dos años después

Òmnium y la ANC han protestado esta tarde ante la Conselleria de Economía, en el segundo cumpleaños de la entrada de la Guardia Civil. Personalidades de la sociedad civil han leído fragmentos de textos escritos por los 'Jordis’ desde prisión.

Un manifestant con  un cartel con la palabra "unitat!" durante la marcha. Ander Zurimendi

Si Jordi Cuixart y Jordi Sànchez pudieran estar ahora ante la sede del departamento de Economía de la Generalitat, podrían parafrasear el poeta Fray Luis de Leon. “Cómo decíamos ayer”, saludó el maestro sus alumnos, después de pasar años encarcelados. Dicebamus hesterna die. Los Jordis no llevan tanto tiempo en prisión, pero las expectativas no son muy optimistas. No así sus ánimos, que, como el propio Cuixart ha dado a conocer en un día tan señalado como hoy (segundo cumpleaños de la entrada de la Guardia Civil a la sede de Economía), están intactos. Y por eso, tiene incluso suficiente como para rechazar los tratamientos individuales. O lo que es lo mismo, rechazar los permisos penitenciarios y asumir que cumplirá la condena entera que dicte el Tribunal Supremo.

Pero no están ante la Conselleria de Economía. Les separan unos 80 kilómetros hasta la prisión de Lledoners y un total de 704 noches en el colchón del penal. Sí que estuvieron hace dos años, megáfono en mano, encima de un jeep Patrol de la Guardia Civil, intentando calmar los ánimos de los manifestantes que protestaban por el registro policial. Les salió caro, en términos humanos. Pero visto el gentío que hoy los recuerda, mejor les salió en términos políticos.

Y es que Òmnium ha convocado esta tarde un sencillo acto de conmemoración de los hechos de aquel 20 de septiembre de 2017, cuando tan solo quedaban 11 días para el referéndum del 1 de octubre. Aquel largo día se cerró con 42 registros en domicilios particulares y 14 detenidos (entre los cuales estaban Lluís Salvadó y Josep Maria Jové, considerados los cerebros de la organización clandestina del referéndum). En paralelo, la Policía Nacional intentaba entrar –sin orden judicial- en la sede nacional de la CUP.

Actrices y actores dan voz a quien la tiene encarcelada

Los manifestantes han vuelto hoy ante la sede de Economía en una velada que ha consistido en la lectura de fragmentos de textos escritos por los Jordis desde prisión. “Como ellos no pueden estar hoy, nosotros pondremos nuestra voz”, han explicado desde Òmnium. Rostros conocidos del mundo cultural y político, así como familiares de los presos, han leído estos fragmentos ante un público entregado en los aplausos y los gritos a favor de la absolución de los presos.

No ha faltado la cineasta Issona Passola, el célebre activista del megáfono Joan Bonanit, la actriz Martina Tresserres, el sociólogo Salvador Cardús, Josep Carles Vicente (Unión de Pagesos), Pep Cruanyes (ANC), la exconsellera del PSC Marina Geli, la exdiputada de la CUP Gabriela Serra... Aun así, las voces más celebradas han sido la de Neus Cuixart i Xavier Sánchez, hermana y hermano respectivamente de cada cual de los Jordis.

Su voz se confundía en una Gran Vía dominada por una gran tela publicitaria de Netflix, símbolo del paso del tiempo y de los cambios en lo que fue el escenario de aquel 20S. Pero la fachada del Departamento de Economía también muestra dos grandes pancartas, colgadas por los propios trabajadores de Economía desde sendos balcones, con fotografías del "alzamiento tumultuario” (dicho en términos judiciales) que rodeó la sede administrativa desde media mañana de aquella jornada. De hecho, son muchos los manifestantes que se han hecho selfies en las puertas, donde también cuelgan unas letras –hechas con claveles amarillos- formando la palabra A-B-S-O-L-U-C-I-Ó.

Un público envejecido y llamamientos a la unidad

Además, voluntarios de la Crida per Catalunya (el partido formado por Carles Puigdemont como posible plataforma electoral al margen de PDeCAT) han repartido centenares de tiras de papel con la palabra Unidad. Dicho y hecho: con las manos elevadas, el público las ha lucido gustosamente. Un público, por cierto, mayoritariamente con canas. Un hecho que no resulta intrascendente, dado que es una evidencia que los asiduos a los actos de Òmnium y la ANC son los mismos que podían ir a manifestaciones en los 70 y 80. Una duda: ¿Dónde están los jóvenes?

Los que tampoco han faltado al acto de hoy son los turistas que, perdidos, alzaban la cabeza entre la multitud intentando comprender de qué iba aquel “tumulto”. Estamos en Barcelona y su presencia no falla siempre que la manifestación tenga lugar por el centro de la ciudad

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