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La ANC, pendientede Carme Forcadelly de los voluntarios

La Assemblea Nacional Catalana deberá afrontar el relevo de su presidenta, el impacto político de las municipales y muy probablemente otra movilización en la Diada antes de las elecciones del 27 de septiembre. Estos son sus planes para seguir ejerciendo de motor social del proceso catalán.

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La presidenta de la ANC, Carme Forcadell, con la responsable de Òmnium Cultural, Muriel Casals, y el presidente de la AMI, Josep Maria Vila d'Abadal, antes de la reunión con el president Artur Mas y el líder de ERC, Oriol Junqueras. EFE/Alejandro García

BARCELONA.- "No estaba muerto, estaba de parranda". El estribillo es de una rumba de Peret pero al procés le viene que ni pintado. Tras varias semanas en paradero desconocido (para alivio del Gobierno español), el procés (démosle categoría de personaje de sitcom) decidió regresar a casa. Lo primero que hizo al abrir la puerta fue pedir perdón. Y entre risas enlatadas juró y perjuró que nunca más volvería a hacer sufrir a los suyos, que había madurado y que los escarceos político-amorosos de los últimos días fueron fruto del sofocón post 9-N.

Artur Mas y Oriol Junqueras escenificaron ayer el cálido regreso del procés, perdonándose el tacticismo político en su ausencia y dando por zanjado el capítulo con la convocatoria de unas elecciones a la Presidencia de la Generalitat el próximo 27 de septiembre. Un adelanto electoral con el que no solo se despeja la incógnita del cuándo, también la del cómo, pues tanto CIU como ERC acordaron finalmente concurrir con listas separadas y un punto nacional compartido que aun está por definir. ¡El procés no solo no estaba muerto, si no que está más vivo que nunca!, vinieron a decir en sus respectivas comparecencias.

La medida, sin embargo, no es la que esperaban los representantes del independentismo civil. Ni las caceroladas, ni los discursos intimidatorios ni la presión popular de los últimos días sirvieron para que la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium y la Associació de Municipis per la Independència (AMI) (presentes en las últimas negociaciones de Mas y Junqueras) lograran de las autoridades el adelanto electoral que reclamaban, es decir, antes de las municipales. De ahí que, para salvar la papeleta y vender optimismo al mismo tiempo, Carme Forcadell, presidenta de la ANC, se mostrase satisfecha con el acuerdo, contentándose con el mero hecho de que "se ha reconstituido la confianza y la unidad".

Este viernes el secretariado de la ANC debatirá punto por punto su plan de actuación tras el anuncio de elecciones

Pero, ¿cómo de lleno está el depósito de la fuerza popular tras esta nueva huida hacia adelante? ¿Están la ANC y el resto de entidades preparadas para seguir invitando a la ciudadanía a empujar el proceso ocho meses más? ¿Cómo se va a renovar la ilusión entre el independentismo que no contaba con que entre el 9-N y las plebiscitarias pasara tanto tiempo?

Este viernes el secretariado de la ANC debatirá punto por punto su plan de actuación, pues no son pocos los frentes que tienen abiertos y que, de buen seguro, pueden condicionar las futuras movilizaciones.

La presidencia de la ANC, en el aire

En el mes de abril la ANC celebra su su Asamblea General, donde además de la hoja de ruta y la gestión económica, los socios votarán la fecha de las elecciones a la dirección de la entidad, previstas para mayo. Unos comicios donde la presidenta Carme Forcadell no podrá presentarse, pues los estatutos limitan el mandato del secretariado a dos años.

Según fuentes de la ANC, la única forma de que Forcadell siga presidiendo la organización sería modificando los estatutos, una opción que ni ella misma se plantea, al considerar que su etapa al frente de la entidad ha finalizado. Así las cosas, las caras en la dirección de la ANC habrán cambiado radicalmente para cuando se celebren las elecciones del 27-S, llegando al momento cumbre del procès sin uno de sus rostros más conocidos y con una dirección que podría ser menos benévola con los pasos y tempos del Govern. Este escenario plantea otra incógnita: ¿qué hará Forcadell cuando deje el cargo?

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el lider de ERC, Oriol Junqueras, junto a  la presidenta de la ANC, Carme Forcadell. EFE/Alejandro García.

En la ANC han surgido en los últimos meses corrientes críticas con la gestión de la presidenta, sobre todo de aquellos que observan demasiado servilismo hacia la figura de Artur Mas. Justamente esto es lo que hace especular en que Forcadell, una vez se desvincule de la presidencia de la ANC, pueda integrar alguna de las listas que se presentarán en las elecciones, especialmente la de Convergència.

Consultada por este diario, Forcadell se limita a responder que, una vez deje la presidencia, seguirá vinculada a la ANC "a través de mi correspondiente asamblea territorial". Por su parte, desde la ANC aseguran que "a pesar del peso específico y el liderazgo mediático de Forcadell, la fuerza de la Assemblea seguirá residiendo en el colectivo".

Un ojo en las municipales

Algunas de las acciones inmediatas que empezará a plantear la ANC tendrán como objetivo convencer a los indecisos de que existen más pros que contras en la consecución de la independencia. Para ello, es bastante probable que la campaña Ara és l'Hora, realizada en colaboración con Òmnium Cultural como antesala del 9-N, se reprenda lo antes posible, con nuevos puerta a puerta de los voluntarios de la ANC peinando aquellas zonas del territorio catalán donde el independentismo no está tan arraigado.

Fuentes de la organización consideran que ampliar la mayoría social independentista es ahora "más fácil", pues en las semanas previas al 9-N, muchas de las acciones que tenían como misión argumentar el Sí-Sí acabaron diluyéndose, dadas las circunstancias políticas, hasta acabar en una mera campaña para fomentar la participación. "Ahora habrá propaganda institucional de los partidos y las acciones irán plenamente enfocadas a hacer campaña por el Sí", celebran desde la ANC.

No obstante, una de sus preocupaciones también es calibrar la influencia que las elecciones municipales de mayo pueden tener en el proceso. Sin entrar a valorar si nuevas formaciones como Guanyem o el efecto Podemos a nivel autonómico pueden castigar a los partidos tradicionales, sí esperan desde la ANC poder hacer campaña en las municipales para que los partidos independentistas "tengan los mejores resultados posibles". En un ejercicio de lógica, cuantas más alcaldías renueven o afiancen el compromiso independentista, mejor predisposición mostrarán para hacer campaña institucional por el Sí el 27 de septiembre.

¿Otra Diada histórica?

El carrusel electoral de 2015 promete emociones fuertes y, en Catalunya, obligará a los partidos políticos a preparar sus campañas en pleno mes de agosto. Una época del año que no es nueva en términos laborales para la ANC, pues desde 2012 han utilizado el verano para apuntalar las convocatorias y movilizaciones de las últimas Diadas. La del Onze de Setembre de este año, sin embargo, sigue en el aire; mejor dicho, en la ANC nadie esperaba dar otra nueva vuelta de tuerca a las cadenas humanas o V de ediciones anteriores.

Pero el hecho de que ese mismo día arranque la campaña electoral a la Presidencia de la Generalitat arroja probabilidades muy altas de que, nuevamente, se vuelva a llamar a las masas a movilizar el territorio catalán. "Aún hay tiempo para preparar otra gran movilización y se admiten propuestas para sorprender al mundo", deslizan desde la ANC. No en vano, si se acaba organizando una nueva marcha, y ya que coincidirá con el inicio de la campaña electoral, podría darse una circunstancia inédita: la presencia de Artur Mas, que hasta ahora siempre se había resistido a acudir a las manifestaciones organizadas por la ANC.

Desde la entidad, además, recuerdan que "los miembros de la ANC serán más o menos críticos con la fecha electoral planteada por el Govern, pero a la hora de trabajar, no habrá diferencias". De lo que no cabe duda es que la ANC sigue sumando adeptos y a principios de enero superó los 40.000 miembros de pleno derecho. Otra cosa es saber si, como reivindicaron este miércoles Mas y Junqueras, entre todos ellos también reina "la unidad y la confianza".

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