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ENTREVISTA Antonio Estañ: 'Podemos ha sido muy centralista y ahora vamos a una nueva fase'

El nuevo secretario general de Podem en el País Valencià afirma que la petición de Compromís de aplazar la moción de censura "no cambia nada". Piensa que "la pelota está en el tejado del PSOE", y que ahora, con Pedro Sánchez, "tedremos una prueba" de si favorece "un gobierno de cambio" o sigue siendo "el que apostó por Ciudadanos".

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Antonio Estañ, secretario general de Podem en el País Valencià

A sus 29 años, Antonio Estañ, [Callosa del Segura (Alacant)], ha sido elegido secretario general de Podem tras una largo proceso de meses. Acabó filosofía en la Universidad de Murcia y le quedan tres asignaturas para terminar Derecho en la Universitat d'Alacant. Pronto se centró en la política. Tras acabar una Master en Filosofía Política en la Pompeu Fabra entró en contacto con movimientos sociales como la PAH en Murcia o en la recogida de firmas para demandar la renta básica universal. Eran los años previos al 15-M, movimiento al que se sumó sin dudarlo. Siempre rechazó la política de partidos, pero Podemos le hizo cambiar de opinión.
Tras ganar las primarias ya ha anunciado que quiere una auditoria ciudadana del Pacte del Botànic y en clave de partido, no duda en reclamar autonomía para su federación.

¿Cuáles son sus influencias políticas?

Me encuadraría en el post marxismo. Siempre he leído mucho a Michel Foucault, el postobrerismo italiano, Antonio Negri..., Ernesto Laclau... he vivido más intensamente este debate que ha habido entre populismo y autonomismo. Luego me ha servido para entender el proyecto que ha sido Podemos... y ya más clásicos como Marx o Gramsci.

¿Qué le parece el debate sobre el populismo, su concepto y su percepción social?

Es algo que a nivel académico ha sido estudiado desde muchas posturas, pero la que ha cogido más potencia es la visión de Laclau... Populismo como capacidad de construir sujetos populares, de construir pueblo. Es una tarea de aglutinar distintas demandas y plantear fronteras entre lo que sería normalmente pueblo y algo que está fuera del pueblo... depende de dónde coloques esas fronteras podemos hablar de populismo de izquierdas o de derechas. Pero el populismo sería una forma y no un contenido. Yo estudié los limites de esta teoría, entendiendo la forma fuerte que es como decir que toda la política seria una construcción de hegemonía y una construcción de pueblo, es como decir que toda la política sería una construcción populista y creo que no es así. Hay espacios de la política que escapan a esta lógica de construcción de la hegemonía.

Siempre se habla de multitud no como algo que se origina y se aglutina, sino como distintos sujetos que consiguen en pie de igualdad coordinarse manteniendo su autonomía. Contrasta como lo plantea Laclau, como si fuera una visión unificada de pueblo, totalmente distinto entre sí pero que constituye una unidad más fuerte. Creo que esta visión académica del populismo tiene limitaciones, no explica todo lo que es la política. De hecho esa propia división entre populismo de izquierdas y de derechas te obliga a tener una referencia externa al populismo. Desde dentro del contexto político no se puede explicar y, a nivel mediático, evidentemente, se habla de populismo cuando se plantean recetas políticas distintas y se habla como algo asimilado a demagogia.

Siempre es complicado moverse de cara a los medios entre lo que significa a nivel teórico y a nivel más mundano. Es usado para tratar de denunciar irrupciones populares desde una visión clasista, o para denunciar políticas que se salen de los márgenes que se han ido delimitando como lo posible.

¿El concepto de lucha de clases se ha diluido?

La noción de clase no se puede entender como algo dado. Es una de las principales críticas al marxismo ortodoxo. Sólo hay que esperar a que por sí misma lleguemos al socialismo... Los críticos posteriormente ... veían que las clases no son algo estanco. Se construye y hay que ver cómo.

Es evidente que ha habido cambios, sobretodo en el empleo y que hacen imposible que hablemos de clase trabajadora en un sentido estricto. La gente tiene la visión de un obrero industrial, un mundo que no existe. El empleo es más precario, fragmentado, el trabajo ya no te crea tu identidad tanto como lo hacía antes. Ahora vivimos una flexibilidad que el nuevo capitalismo más financiero destruye. Destruye esa capacidad de construir una identidad.

Es positivo en el sentido de que se incorporan nuevas luchas que el concepto clásico de clase no recogía.  La lucha feminista, la lucha ecologista, hay que ir.. y, es hacia lo que se ha tendido, y el 15-M puso ahí el foco..., en esta polarización entre el 99 por ciento y el 1 por ciento. Los procesos de desigualdad que hacen que se acumule mucho poder en muy pocas manos no se pueden aglutinar en una visión de clase ortodoxa, y se plantea un conflicto entre democracia y capitalismo.

¿Es más una lucha de categorías laborales?

Se ha tratado de fragmentar. Se intenta poner a funcionarios contra autónomos o sectores que mantienen derechos y se les trata de privilegiados, como ahora los estibadores... está claro que ha sido una estrategia para crear conflictos sobre los propios derechos laborales. Enfrentarlos y que no sean vistos como conquistas sino como privilegios. La clave está en quién acumula poder y cómo ese poder opera en la vida política sin pasar por ningún mecanismo democrático, y lo que tenemos que hacer es democratizar ese poder. Redistribuir económicamente y democratizar la vida política.

Antonio Estañ junto a la sede de les Corts Valencianes

¿Cómo han de ser las relaciones de Podemos con la izquierda tradicional?

Siempre hablamos de que el objetivo de Podemos era la unión de la gente y no de la izquierda. Siempre ha existido ese anhelo de que la izquierda no iba unida y la derecha sí.

A partir del 15-M las coordenadas del mapa cambian, ya no se pueden explicar entre izquierda y derecha. La izquierda clásica debe estar incluida, por supuesto y el legado democrático y de lucha social debe reconocerse, pero no por una cuestión identitaria sino por cómo unimos diversas identidades para abrir horizontes democráticos.

"Nuestra relación [con la izquierda tradicional] ha de ser explicar o adoptar y adaptar estrategias clásicas a los nuevos tiempos"

Nuestra relación debe ser explicar o adoptar y adaptar estrategias clásicas a los nuevos tiempos donde muchísima gente lo pasa mal, pero no se identifica con los conceptos ni las banderas tradicionales de la izquierda. Debemos ser capaces de incorporar a toda esa genta y construir nuevos símbolos y nuevas identidades que no solo reconozcan esta izquierda clásica sino que incluyan a muchísima más gente.

¿Cómo van a ser las relaciones de Podem con Podemos?

Somos un partido de ámbito plurinacional y con voluntad de construir un país plurinacional. Eso debe reflejarse internamente con un proceso de federalización. El reto es ver cómo somos el mejor Podem aquí, atendiendo a especificades de aquí, en lo identitario y en lo político. Es más útil si tenemos autonomía política y no somos vistos como una sucursal.

El partido ha sido muy centralista en su creación y ahora vamos a una nueva fase donde vamos a ser más útiles si somos autónomos. Nuestra relación con Podemos es de lealtad, tratando de desarrollar el proyecto estatal en nuestro territorio.

¿Ha hablado con Pablo Iglesias tras su nombramiento? ¿Le ha dado algún consejo?

No ha habido mucho tiempo. Fue una conversación breve. Nos hemos emplazado a una reunión con tranquilidad para hablar del proyecto y me dijo que felicite a nuestro equipo porque hemos hecho una buena campaña.

¿Cuál es su opinión sobre el Procés en Catalunya?

Antonio Estañ, secretario general de Podem en el País Valencià

Tenemos que hablar de cómo se concreta y con qué apoyo popular. Hay una mayoría soberanista, en el sentido de que el derecho a decidir ha sido asumido prácticamente por la mayoría de la sociedad catalana.

Hemos de estar vigilantes para que ese proceso no sea capitalizado, o no sea utilizado para no abordar las cuestiones de proyecto social, que también son parte de ese derecho a decidir.

Hablamos del derecho a decidir del pueblo catalán, de su relación con el Estado como pueblo soberano y como nación dentro de España. Es la mejor forma de que Catalunya forme parte del país plurinacional que queremos construir. Pero también que ese derecho a decidir tiene que extenderse a derechos sociales... más y mejor democracia, mejores servicios públicos. El riesgo es que sea capitalizado por fuerzas como la antigua CIU o que se eternice para no abordar esas otras cuestiones que no suelen poner delante del derecho a decidir. 

El riesgo del procés es que lo capitalicen fuerzas como la antigua CiU o que se eternice para no abordar otras cuestiones"

La situación de Catalunya, junto con el 15-M, ha sido la otra brecha del régimen del 78 que tenemos que aprovechar para construir un país plurinacional y que solvente la cuestión territorial con una salida democrática, no con un pacto de élite.

¿Ha hablado ya con el President de le Generalitat Valenciana, Ximo Puig?

Me felicitó y nos hemos emplazado a una reunión. Es importante que ahora a mitad de legislatura se rindan cuentas del Pacte del Botànic, ver qué funciona mal y qué funciona bien, y que se lleve a cabo con una auditoria ciudadana.

Tiene que partir del propio Consell, como una forma de apostar por la transparencia, la participación y la rendición de cuentas. Es el momento de tomar las mejores decisiones para que el camino iniciado transforme la vida de la gente.

¿Y con Compromís?

La relación con Compromís es más estrecha. Hemos ido con ellos a las elecciones generales. Nos hemos felicitado. Son ellos los que están en el Consell. A nivel programático compartimos mucho más con Compromís. Es necesario que nosotros tengamos una presencia fuerte porque pensamos que el PSPV, por sí mismo, no puede liderar el cambio y en Compromís tienen bastantes límites identitarios y territoriales... y nosotros somos fundamentales para impulsar el cambio valenciano. Debemos coordinar la primera reunión de seguimiento del Pacte y ver cómo hacemos esa auditoría, antes del verano.

¿Qué le parece el proceso que vive el PSOE y el PSPV?

Es una buena noticia que haya decidido la militancia. Han tomado una decisión que puede servir para desalojar al PP. Habrá que ver quién es el Pedro Sánchez que ha vuelto, si el de un gobierno de cambio con obstáculos internos o el que apostó por ciudadanos. Hay que verlo ahora. Con la moción de censura tendremos una prueba de ello.

Nos extrañaba el papel relevante de Puig, apostando por el proyecto del PSOE más arcaico, tanto en su modelo de España como en su visión social, en muchos sentidos más cercano al PP que a nosotros... Esperamos que estos cambios a nivel estatal, como aquí, se traduzcan en un PSOE más transformador y más cercano a los problemas de la gente.

Respecto de la moción, ¿qué le parece la postura de Compromís de no apoyar al moción y esperar a que el PSOE celebre su Congreso Federal?

En primer lugar, no supone una novedad porque ya han dicho que votarán que sí y no es un cambio fundamental. Vamos a mantener los plazos. El debate es el 30 de junio y tenemos de plazo hasta el día 13. Ya hemos dicho al PSOE que si presenta su moción retiraremos la nuestra. La pelota está en el tejado del PSOE.

Y ya en clave más personal... ¿cuál es el último libro que ha leído?

"Encara no és tard", de Adreu Escrivá sobre el cambio climático. Es una buena forma de explicarnos, no como cuestión ambiental o de los ecologistas, que uno de los mayores retos que tenemos por delante para nuestro modelo productivo es nuestra forma de habitar las ciudades, nuestro modelo de consumo y como comunicarlo.

¿Papel o ebook?

Siempre que se puede papel, para tomar notas y subrayar. Si leo ensayo tiene que ser papel. Para la novela no me molesta el ebook.

¿Qué música escucha?

Me gusta el rock clásico, Queen, Pink FloId, Zeppelin ..., cuando tengo un hueco y salgo a correr la escucho.

¿Algún deporte?

Cuando puedo me voy a escalar. En mi zona tenemos una sierra muy buena, me relaja el contacto con la montaña y también el ciclismo.

¿Y un destino para perderse?

Me gustaría ir a Escocia. Me parece un lugar interesante por la historia y por el paisaje.

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