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Aragón "Quien tiene un problema es Lambán con el independentismo y el catalanismo, no yo"

Bruno Pérez, el director general cesado por Podemos-Equo en el Gobierno de Lambán por su afinidad con el independentismo de Catalunya, critica su destitución por no 'confesar' -previamente a acceder al cargo- su ideología, su pasado o sus afinidades políticas por parte de la formación morada, algo prohibido en la Constitución: “Si sé que hay ese ambiente hostil, ni me acerco”.

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Bruno Pérez, exdirector general de Administración Electrónica y Sociedad de la Información de Aragón. FACEBOOK

“La víctima soy yo: me han dado una patada sin avisar”, sostiene Bruno Pérez, cuyo cese como director general de Administración Electrónica y Sociedad de la Información en la Consejería de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón que dirige Maru Díaz, de Podemos-Equo, era anunciado apenas unas horas, después de que el boletín oficial de la comunidad publicara su nombramiento: simpatiza con el independentismo catalán, y eso es incompatible con cualquier puesto en el cuatripartito que preside el socialista Javier Lambán. “He sufrido una injusticia. Se me ficha por mi perfil técnico y se me echa por motivos ideológicos, por lo que hago en mi tiempo libre”, añade.

De hecho, según la Constitución Española, en la sección "De los derechos fundamentales y de las libertades públicas" (art. 16.2), "Nadie podrá ser obligado a declarar su ideología, religión o creencias".

"Según la Constitución (Art. 16.2), "Nadie podrá ser obligado a declarar su ideología, religión o creencias"

Pérez no tiene reparo en confesar sus simpatías y cree que tener que dar cuentas al respecto sobre las mismas es el problema: “Sí, soy independentista. No me escondo. Pero en ningún momento me preguntaron por mis ideas políticas. Ahí está el problema”. Este experto en informática y ciberseguridad y perito judicial en esas materias fue cesado por no haber dado a la consejería “información relevante en cuanto a su actividad política pasada, lo cual quiebra la confianza que se depositó en él”, informó Podemos. La situación no deja de resultar alarmante cuando se trata de alguien fichado para incorporarse a un Gobierno autonómico al que se exige información a priori sobre su ideología.

La relación entre Pérez y Podemos comienza hace unas semanas, cuando los responsables de la consejería se fijan en su currículum de experto en ciberseguridad, un perfil que consideran apropiado para mejorar las garantías de la red en la comunidad, donde hay también carencias en conectividad y cobertura. Tras un rechazo inicial, su fichaje se desbloquea el lunes 26 de agosto. Era la primera vez que aceptaba un trabajo estable fuera de Catalunya, aparte de colaboraciones puntuales con certámenes y centros de enseñanza.
“No contó en ningún momento nada que nos hiciera saltar las alarmas”, explican fuentes de la consejería, ni tampoco hallaron nada llamativo en sus redes sociales.

Las velas, las esteladas y el WhatsApp

Sin embargo, su afición a las performances con velas que aprendió en Petra (Jordania) y el hecho de haber instalado senyeras esteladas en varios campos de fútbol catalanes en vísperas del 1-O acabó llevándose por delante su nombramiento.

La tarde del jueves 29 de agosto comienzan a circular por WhatsApp algunas noticias sobre ese hobby, que él vincula con el apoyo a un taller de empleo de jóvenes con discapacidad en su ciudad (Figueres, Girona), que es el que fabrica las velas y con el que ha desarrollado otras iniciativas artísticas como iluminar la catedral de Burgos con 15.000 cirios. “En 2012, me di cuenta de que las velas de colores son píxeles”, explica.

Pero el problema no parece estar tanto en utilizarlas para colorear como en qué se colorea con ellas. Y una información de la revista digital Viure als Pirineus que el viernes corre como la pólvora de teléfono en teléfono cuenta que Pérez plantó en Llívia (Girona) una estelada de más de 3.200 metros cuadrados en vísperas del 1-O y en un acto organizado por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) cuyo objetivo era dar resonancia internacional al procés.

Ocurría dos años antes de que le propusieran entrar en un Gobierno autonómico que premia al fiscal del juicio del procés en plena vista y que reclama que la ciudad en la que tiene su sede, Zaragoza, comparta la capitalidad del Estado con Madrid.

"Somos muy cautelosos con las decisiones de los territorios y no me voy a pronunciar", señalan en la dirección nacional de Podemos

“No contó que había participado en su tiempo libre y dentro de un hobby, como es hacer instalaciones con velas gigantes, en actos independentistas”, anotan fuentes de Universidad. Sí lo admitió el viernes, cuando, a media tarde y antes de que el portavoz de Ciudadanos en las Cortes, Daniel Pérez, avivara la polémica en Twitter, Díaz decide su cese “por la falta de confianza”. “La decisión responde a la falta de confianza en él y a la ocultación, no sabemos si intencionada o no, de una información que era muy relevante”, añaden.

El cese fue apoyado al día siguiente tanto por Lambán en Twitter como por la portavoz del Gobierno aragonés, Mayte Pérez, que calificó el cese de “ejemplarizante” por haber tenido Pérez “actitudes y comportamientos” en su “vida personal” que “contradicen los acuerdos” de Gobierno del cuatripartito.

Carles Puigdemont, por su parte, hablaba de “persecución ideológica y narrativa criminal”, mientras la dirección estatal de Podemos eludía entrar en la refriega: "Somos muy cautelosos con las decisiones de los territorios y no me voy a pronunciar", señalaba este lunes su portavoz, Noelia Vera, informa Beatriz Asuar.

“No quiero una independencia que fracture el país”

“El primero que puso el cargo a disposición fui yo”, dijo Pérez, que se mostró “agradecido de que me hayan cesado, porque de lo contrario la oposición se habría ensañado”. En este sentido, añadió que “no estoy enfadado con nadie de Podemos” por el cese, aunque “me da rabia que se esté intentando sacar rendimiento político de esto”.

La relación de Pérez con el independentismo tiene bastantes matices. “No lo era en 2012, cuando empecé con el tema de las velas”, anota, al tiempo que se muestra “cabreado con los políticos de Catalunya y de España: aquí se tenía que hablar y no se ha hablado. Soy el primero que no quiere una independencia con una relación del 53% a favor y el 47% en contra. Eso fracturaría el país”. No obstante, defiende la celebración de una consulta con garantías: “necesitamos tener el dato de cómo estamos”.

En este sentido, apunta que “debería haber investigado antes” las posiciones políticas del Gobierno de Lambán. “Si yo sé que hay este ambiente hostil, ni me acerco”, señala, al tiempo que asegura que “quien tiene un problema es Lambán con el independentismo y el catalanismo, no yo”. “Con toda esta catalanofobia y este odio no podemos hacer nada, ni de un lado ni de otro”, indica, al tiempo que critica cómo “el independentismo es al final una excusa para no hacer la faena” entre los políticos.

Pérez, que llevaba en su cartera medidas como formar a las policías locales en evidencias electrónicas, aplicar software libre para reducir costes en la Administración o utilizar el 5G como herramienta para revertir la despoblación, sostiene que “soy un técnico y no tengo relación política con ningún partido”.

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