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Los arrepentidos condicionan la estrategia de la hermana del rey y su marido en el reinicio del 'caso Nóos'

Arranca la vista oral de la trama de corrupción. Los escritos de confesión de exaltos cargos de Baleares reconocen que adjudicaron la organización de eventos a Urdangarín y su exsocio sin concurso público. 

La infanta Cristina, sentada en el banquillo durante las cuestiones previas del juicio del caso Nóos. EFE/CATI CLADERA

JULIA PÉREZ

MADRID.- Negociaciones entrecruzada, escritos de arrepentimiento... La vista oral del caso Nóos comienza este martes en la Audiencia de Palma con las declaraciones de los 18 acusados, varios de los cuales han tratado de llegar a acuerdos de última hora con la Fiscalía Anticorrupción con el fin de acordar una confesión escrita, resarcir el daño y ver reducida sus condenas.

Los pactos entre abogados y ministerio público se suceden. 'Pepote' Ballester, exdirector de deportes de Baleares, es el primero de los 18 acusados que tiene que declarar en la vista oral... Y el primer arrepentido en comparecer ante el tribunal.

Los momentos previos al inicio del juicio, señalado para las 9:15, serán claves con el fin de conocer el número de arrepentidos y los acuerdos alcanzados con la Fiscalía. El pasado viernes se intentaba incluso el acuerdo con el propio Iñaki Urdangarín, cuñado del rey Felipe VI.

Las condenas de conformidad se pueden adoptar en cualquier momento, siempre que el pacto sea previo a la declaración del acusado. En caso de acuerdo, se realiza una confesión, se pagan los daños y se colabora con la Justicia para desentrañar la trama en la que se ha estado inmerso y lograr, así, la rebaja de penas.

Los ex altos cargos de Baleares son los que más han mostrado su disposición a arrepentirse y colaborar con la Justicia. De confirmarse sus versiones, complicarán las defensas de Iñaki Urdangarín y Diego Torres, los socios del Instituto Nóos; la supuesta entidad sin ánimo de lucro que extrajo 6,2 millones de euros de las arcas públicas de Baleares y Valencia, trama que desvió 2,6 millones en beneficio propio.

Las condenas fruto del acuerdo de conformidad precisan del pacto entre todas las acusaciones. Y el sindicato Manos Limpias, que ejerce la acción popular, no está dispuesto a ceder después de años de instrucción.

Los arrepentidos y el cerco

Ballester, defendido por Ángel Aragón, fue director general de Deportes de Baleares entre los años 2003 y 2007. Exregatista, medallista olímpico y examigo de Urdangarín -con quien rompió en 2007-, será el primer embate del fiscal del caso, Pedro Horrach, y las acusaciones para romper el bastión de inocencia construido por Urdangarín y Torres.

El cerco se estrechará con Gonzalo Bernal, Juan Carlos Alía y Miguel Ángel Bonet, exaltos cargos del Govern y que también negocian su arrepentimiento con la Fiscalía. Si llegan al pacto, no declararán este martes, pero sus confesiones servirán para estrechar el cerco al cuñado del rey y su exsocio.

Tanto Urdangarín como Torres basan sus defensas en que sus contratos eran legales. Pero aquellos que contrataron con ellos son los que muestran más disposición a confesar.

Una de las confesiones claves es la que se ha negociado con el expresidente de Baleares Jaume Matas, quien el viernes intentaba llegar a un acuerdo de conformidad con el fiscal Horrach.

El abogado de Matas, José Zaforteza, más conocido como El Negociador, ha entregado un escrito a Horrach para conseguir una condena de conformidad donde se reduzca su pena.

En el escrito, Matas dice haberse sentido engañado por el cuñado del rey, quien en un partido de pádel le habló de su iniciativa altruista de unir deporte y turismo en los actos que organizaron con Noos y que por eso no convocó un concurso público para estos eventos. Por eso, y porque era el yerno del rey Juan Carlos I, quien le llamó para que lo tratara bien.

Horrach aspira a captar el arrepentimiento de Matas porque el pacto sería global y afectaría a otro caso, el de la construcción del hospital de referencia de Baleares, Son Espases, del que se habría obtenido dinero negro para financiar la rehabilitación de la sede del PP de la calle Génova de Madrid.

Pero la acusación popular no quiere ceder con Matas. La razón: considera que su escrito no es supone un verdadero arrepentimiento y, además, no tira de la manta hacia arriba.

Una de las primeras decisiones que debe adoptar el tribunal este martes es la situación procesal de Marco Antonio Tejeiro, el contable de Nóos y primer arrepentido del caso, ya que firmó un escrito de conformidad allá por 2014.

La acción popular ha comunicado que quiere retirar su acusación contra él, de tal manera que de acceder el tribunal, Tejeiro abandonaría el banquillo.

Torres, el verso suelto

Torres es el verso suelto del juicio. Su estrategia va por libre y amenaza con sacar sus famosos 300 correos relacionados con la casa real y donde quedaría probado que la Casa supervisaba todo lo que hacían.

En sus declaraciones a la Sexta de este lunes, Torres ha destacado que todas las actividades de Nóos eran "legales", que la supervisión de la casa del rey era "espectacular", y que su exsocio Iñaki Urdangarin es "tan inocente" como él "de todas las cosas" de las que se les acusa. Lo único que le inquieta es que no les dejen presentar las pruebas. Eso sí, ni él ni su mujer se han gastado el dinero en clases de salsa o viajes a África, como ha quedado probado en el caso del matrimonio formado por Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín.

La vista oral irá en crescendo a medida que transcurra este mes de febrero, donde se interrogará a los 18 acusados en un crescendo que culminará con las declaraciones de Diego Torres, Alfonso Grau -exvicealcalde popular de Valencia-, Salvador Trinxet -supuesto organizador de la red internacional de blanqueo de dinero captado en esta trama- y Cristina de Borbón.

La infanta Cristina, sentada en el banquillo durante las cuestiones previas del juicio del caso Nóos. EFE/CATI CLADERA

La infanta es la protagonista del juicio

La infanta se ha convertido en la protagonista del juicio de Nóos, después de que el tribunal compuesto por las magistradas de la Sección Primera de la Audiencia de Palma Samantha Romero (presidenta y ponente), Eleonor Moyà y Rocío Martín rechazaran exonerar a Cristina de Borbón.

Será la última en declarar, posiblemente el día 26, a no ser que los acuerdos con los arrepentidos aceleren el calendario. Está acusada de cooperar en dos delitos fiscales cometidos junto a su marido en 2007 y 2008 a través de la sociedad matrimonial Aizoon, propiedad de ambos,  y que recibió más de 1,2 millones de euros públicos desviados de Nóos.

El caso Nóos pasará a la historia como el escándalo de corrupción que puso a la monarquía contra las cuerdas, entre presiones a la infanta para que renunciara a su título y que culminó con la abdicación de Juan Carlos I y la creación de cortafuegos por parte de Felipe VI contra su hermana, a la que retiró el título de duquesa de Palma.

La acusación popular pide para la exduquesa de Palma ocho años de cárcel. Por su parte, la Fiscalía Anticorrupción reclama más de cien años de prisión para catorce de los acusados, 19 y medio de ellos para el marido de la infanta y 16 y medio para Torres.

La vista oral se celebra en una sala de la Escuela de Administración Pública de Baleares, cedida por el gobierno autónomo dado el interés mediático que ha suscitado. Está situada en una zona industrial, frente a la prisión de Palma.

El juicio es seguido con especial interés en otros países, en especial las monarquías árabes donde allí resulta inconcebible que la hija y hermana de un rey esté sentada en el banquillo de los acusados junto a su marido.

Está previsto que el juicio finalice el 30 de junio, si bien los acuerdos que se ultiman podrían reducir notablemente su duración.

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