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Los ataques de escindidos de la izquierda abertzale a sedes políticas tensan el escenario vasco

La huelga de hambre del preso de ETA Patxi Ruiz, alejado de la línea oficial, ha desencadenado pintadas contra PNV, PSE, Podemos y EH Bildu. La formación independentista ha sido criticada por no aceptar el término "condena" en distintas declaraciones institucionales, al tiempo que el colectivo ATA le acusa de "no poder caer más bajo".

Mendia ataque
La secretaria general del PSE, Idoia Mendia, y su marido, el teniente de alcalde de Bilbao Alfonso Gil, tras el ataque con pintura contra su vivienda producido el pasado martes. EFE

La foto duró unas horas. En plena noche, la herriko taberna del Casco Viejo de Bilbao apareció con pintadas, en este caso contra Sortu. A la mañana siguiente, brocha en mano, fueron borradas por militantes de ese partido independentista. El ataque contra la sede social de la izquierda abertzale se sumaba así al largo listado de imágenes similares en otras sedes políticas de PNV, PSE y Podemos, así como en el domicilio de la líder socialista Idoia Mendia. La tensión, un día más, siguió subiendo.

Las proclamas que han aparecido en todos y cada uno de esos casos hacen mención a Patxi Ruiz, uno de los presos de ETA que se desligó de la línea oficial marcada por el denominado Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK, por sus siglas en euskera).

Encarcelado en la prisión de Murcia II, Ruiz lleva desde el 11 de mayo en huelga de hambre y sed. Tomó esa medida para protestar por las amenazas que, según denuncia, ha recibido por parte de la dirección del centro tras las quejas de los reclusos por la situación generada por la emergencia del coronavirus.

El Movimiento por la Amnistía y contra la Represión, conocido por las siglas de ATA, ha sacado a la calle las protestas por la situación de este preso navarro. De esta manera, en los últimos días ha habido movilizaciones en distintas localidades para denunciar este caso.

Paralelamente, una docena de batzokis (bares del PNV), así como locales del PSE y Podemos han sido objeto de pintadas y lanzamiento de pintura roja, algo que se repitió el martes a la noche en el portal donde viven Mendia y su marido, Alfonso Gil, teniente de alcalde del ayuntamiento de Bilbao.

Ese ataque terminó de desatar la polémica. Nada más conocerse, dirigentes de EH Bildu como su candidata a lehendakari, Maddalen Iriarte, manifestaron su rechazo hacia ese ataque y se solidarizaron con la representante del PSE. "Defendemos todos los derechos para todos, y también para Idoia Mendia", afirmó la postulante de la formación soberanista en Euskadi Irratia.

Sortu –partido político de la izquierda abertzale integrado en EH Bildu– también sacó un comunicado en el que remarcó que "no apoya ni apoyará ninguna iniciativa que no tenga como prioridad la salvarguarda de la vida de Patxi así como la resolución de su situación, y menos aún cuando se pueda empujar al preso a una situación sin salida". "En este sentido, Sortu insta al entorno político de Patxi a hacer una lectura sincera de la situación y a actuar con responsabilidad", señaló la formación.

"Condena" o "enérgico rechazo"

Al mismo tiempo, los grupos políticos en el Parlamento Vasco, el ayuntamiento de Bilbao o la Diputación de Araba promovieron declaraciones institucionales a raíz del ataque contra la vivienda de la representante socialista, lo que revivió un viejo debate: EH Bildu se negó a sumarse porque el resto de formaciones incluían el término "condena" en lugar de "enérgico rechazo".

Las críticas a Sortu y EH Bildu han caído desde casas muy distintas. Por un lado, PNV y PSE coincidieron en lamentar la negativa a condenar esos actos. "No es que sobren, es que no tienen que darse", afirmó Mendia en alusión a las declaraciones que había formulado la candidata a lehendakari de EH Bildu.

"Ataques no"

Por otro lado, ATA difundió un comunicado en el que criticó a la izquierda abertzale. "También EH Bildu y Sortu se han sumergido en la campaña contra quienes están llevando a cabo la presión popular a favor de Patxi", denunció ese colectivo. "No se puede caer más bajo. Todas sus iniciativas y declaraciones son puramente estéticas y electoralistas", remarcó ATA.

Luego llegaron las pintadas contra la herriko taberna del Casco Viejo de Bilbao, que fueron borradas por militantes abertzales este mismo jueves por la mañana. "Ataques no", se leía en una pancarta colocada fuera de la sede social de la izquierda independentista en ese barrio bilbaíno.

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