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Atentados Catalunya Los terroristas de Cambrils fueron expulsados días antes del casino de Salou

Así lo han testificado este martes dos trabajadores del casino en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional a dos presuntos integrantes de la célula yihadista, Mohamed Houli y Driss Oukabir, y un supuesto colaborador, Said Ben Iazza.

Los acusados Mohamed Houli Chemial (i) Driss Oukabir (c) y Said Ben Iazza (d) durante el juicio en su contra en la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares por los atentados de Catalunya del verano de 2017.
Los acusados Mohamed Houli Chemial (i) Driss Oukabir (c) y Said Ben Iazza (d) durante el juicio en su contra en la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares por los atentados de Catalunya del verano de 2017. Fernando Villar / EFE

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Los terroristas que cometieron en la madrugada del 18 de agosto de 2017 el atentado mediante atropellos y cuchilladas en el paseo marítimo de Cambrils (Tarragona) estuvieron esa semana jugando en un casino de la vecina localidad de Salou, donde fueron expulsados al provocar un incidente con un cuchillo.

Así lo han testificado este martes dos trabajadores del casino en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional a dos presuntos integrantes de la célula yihadista, Mohamed Houli y Driss Oukabir, y un supuesto colaborador, Said Ben Iazza. 

Están acusados de participar en la preparación de los atentados de Barcelona, mediante un atropello múltiple con una furgoneta en Las Ramblas, y Cambrils, que dejaron 16 muertos y 140 heridos.

El ataque de Las Ramblas fue cometido a las cinco de la tarde del 17 de agosto de 2017 por Younes Abouyaaqoub, que fue abatido cuatro días más tarde por los mossos d'esquadra en un camino de Subirats (Barcelona).

Horas más tarde del atentado de Las Ramblas, a la una de la madrugada del día 18, otros cinco terroristas atropellaron en el club náutico de Cambrils a una mujer, que falleció; a una mossa d'esquadra, que resultó gravemente herida; y causaron lesiones a otras once personas, a las que apuñalaron con cuchillos y un hacha en el paseo marítimo, hasta que fueron abatidos por los agentes.

Jugando con "actitud chulesca"

Este martes ha comparecido en la vista una empleada del casino de Salou que ha recordado que la misma semana del atentado de Cambrils vio varias veces, incluso el propio día 18 de agosto, a cuatro de los terroristas jugando a la ruleta "con actitud chulesca", a algunos de los cuales los identificó en fotos que le enseñaron posteriormente los mossos d'esquadra.

El encargado esos días de la seguridad y del control de acceso al casino ha declarado que vio varias noches a los terroristas en fechas anteriores al atentado de Cambrils.

Ha relatado que en una ocasión, cuando estaban jugando a la ruleta, tuvieron un incidente en el que se metieron con su compañera a la que faltaron el respeto, ante lo que inició una discusión con ellos en la que se percató de que uno de ellos llevaba un cuchillo y los expulsó del local.

Este testigo ha recordado que no dejó entrar a uno de los integrantes del grupo por ser menor de edad y que cuando los mossos d'esquadra tras el atentado de Cambrils le enseñaron fotos reconoció sin duda alguna a tres de ellos.

119 indicios de los terroristas

Los agentes han destacado que encontraron 119 indicios de los terroristas, como documentación parcialmente quemada en una hoguera en el descampado situado en la parte trasera del antiguo restaurante donde estaba colocada aún una alfombra nueva.

Ministerio Público: "Quemaron su documentación personal siguiendo un ritual conocido como 'camino de no retorno'"

Igualmente, un detonador como los hallados en los cinturones explosivos simulados que llevaban los terroristas de Cambrils, al igual que prendas rojas rotas con las que supuestamente obtuvieron los trozos de trapo que usaron como pañuelos en el atentado.

Según explica la Fiscalía en su escrito de acusación se trata de una "simbología relacionada con el conocido como el 'guerrero del pañuelo rojo' cercano al profeta Mahoma, quien, según la tradición, se cubría en combate con dicha prenda como señal de predisposición a morir". El Ministerio Público añade que "quemaron su documentación personal siguiendo un ritual conocido como 'camino de no retorno'".

La declaración de los mossos

También han comparecido este lunes varios mossos d'esquadra declarando que tuvieron que matar a cinco terroristas en Cambrils, ya que estaban cometiendo atropellos y apuñalamientos con chalecos explosivos simulados horas más tarde de la masacre de Las Ramblas de Barcelona.

En concreto los mossos que han comparecido actuaron en Cambrils, donde otros cinco terroristas atropellaron en la zona del club náutico a una mujer, que falleció, y a una mossa d'esquadra que resultó gravemente herida, y causaron lesiones a otras once personas a las que apuñalaron con cuchillos de grandes dimensiones y un hacha en el paseo marítimo.

"Vi que salieron del coche con chalecos bomba, que uno venía hacia mí gritando "Allahu Akbar (dios es grande)", ha relatado uno de los mossos

Uno de ellos ha manifestado que él y una compañera habían montado el control en la entrada al club náutico que esa noche contaba con una gran afluencia de gente ya que muchas personas estaban bailando y presenciando el concierto de una orquesta.

Ha relatado que sobre la una de la madrugada irrumpió a gran velocidad el coche ocupado por los cinco terroristas, que atropelló a su compañera terminó volcando.

"Vi que salieron del coche con chalecos bomba, que uno venía hacia mí gritando "Allahu Akbar" (dios es grande) y cuando estaba a pocos metros le disparé con un subfusil y le abatí", ha explicado. "Seguidamente, cuando ya no tenía munición en el subfusil, otros tres vinieron corriendo hacia mí gritando Allahu Akbar pero pude sacar mi otra arma reglamentaria y abrir fuego contra ellos y les abatí".

Su compañera ha relatado lo que vivió tras ser atropellada por el coche de los terroristas: "Vi que tenía sangre, a una señora en el suelo que no se movía, el vehículo volcado y a unos individuos en el suelo con cinturones con botes de aluminio que se estaban levantando".

"Vi que era un atentado y comencé a disparar, me quedé sin munición, se colocó delante de mí uno moviendo los brazos, le dije que no se acercara y se dio la vuelta y se fue en dirección contraria", ha relatado. La agente ha comentado que escuchó un "silencio aterrador" y que comunicó lo sucedido por la emisora. "Pensé que me quedaba allí muerta". Ambos mossos d'esquadra se encuentran de baja y han manifestado que les han quedado secuelas psicológicas.

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