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Primero Aznar y luego Rajoy: cuando mentir en sede parlamentaria no pasa factura

Mentir en una comisión de investigación es un delito penado con hasta un año de cárcel, pero la Audiencia de Madrid amparó a Aznar cuando negó la 'caja b' del PP en la comisión sobre la financiación del PP, tal y como ha hecho Rajoy en la comisión 'Kitchen'. 

Aznar, en la comisión de investigación sobre la financiación del PP
José María Aznar, en la comisión de investigación sobre la financiación del PP, el 18 de septiembre de 2018. —Marta Fernández/ Europa Press

A lo largo de la comisión de investigación sobre la trama 'Kitchen' seguida en el Congreso de los Diputados, varios testimonios han despertado la indignación de los portavoces parlamentarios ante fragrantes mentiras o evidentes inexactitudes. La comparecencia este lunes del expresidente Mariano Rajoy fue una de esas ocasiones. Rajoy negó que la existencia de la caja b del PP estuviera acreditada judicialmente y el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, tuvo el detalle de acercarle hasta su asiento una copia de la sentencia de la trama Gürtel, confirmada por el Tribunal Supremo, en la que se acredita dicha caja extracontable: "El Tribunal contó con prueba de cargo válida y suficiente para concluir la existencia de una caja b del PP". 

Exactamente igual hizo otro expresidente del PP y del Gobierno en una comisión de investigación. José María Aznar negó la existencia de una caja b en el Partido Popular en septiembre de 2018, cuando compareció en la comisión de investigación del Congreso sobre la financiación del partido. Entonces Aznar dijo "sobre la supuesta caja B del PP, mientras usted no demuestre su existencia, y no está demostrada su existencia, yo digo que no existe ninguna caja b del PP", y añadió: "Mi partido político se financió con arreglo a ley de partidos políticos, señoría, por las donaciones legalmente establecidas, las donaciones públicas, las donaciones anónimas, en las cuotas de los afiliados...". 

Podemos decidió denunciar a Aznar por mentir en una comisión de investigación parlamentaria, un delito contemplado en el Código Penal. El artículo 502 indica que "el que convocado ante una comisión parlamentaria de investigación faltare a la verdad en su testimonio será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses". 

Podemos incluyó en su denuncia contra Aznar otras mentiras que a su juicio vertió Aznar en sede parlamentaria. El expresidente negó en varias ocasiones haber tenido relación o incluso conocer a Francisco Correa, cabecilla de la trama corrupta Gürtel, cuando éste fue uno de los invitados a la boda de su hija. "Si usted quiere saber si yo tenía relación con el señor Correa la respuesta es no. Si usted me dice si yo tenía amistad con el señor Correa la respuesta es no. Si usted me dice si yo contraté al señor Correa la respuesta es no", dijo Aznar. 

Otra de las mentiras más sonadas en aquella comisión de investigación de 2018 fue la referida al papel de España en la guerra de Irak de 2003. Aznar negó en dos ocasiones la participación de soldados españoles en aquella guerra ilegal.  "En aquella guerra no se tiraron bombas por parte de España, sencillamente porque no participó. No, España no mandó soldados a aquella guerra", dijo Aznar, que remató el asunto de la siguiente manera: "Esos hombres a los que usted se refiere (soldados españoles que participaron en Irak), esos hombres y mujeres a los que usted se refiere... actuaban bajo el mandato de las Naciones Unidas". Al contrario, la ONU declaró ilegal la ofensiva liderada por EE.UU y llevaba a cabo por una coalición de países, entre los que estaba España. 

Pero la Justicia no vio mentiras en la intervención de Aznar en la sede de la soberanía popular. El Juzgado de Instrucción 35 de Madrid archivó la denuncia, el 30 de octubre de 2020. Podemos recurrió y la Audiencia Provincial de Madrid confirmó el archivo en febrero de 2021. 

"La conducta del denunciado consistente en haber negado tener relación con el señor Correa y con José Ramón Blanco Balín; haber hecho las manifestaciones ya transcritas sobre la guerra de Irak; haber puesto en duda la existencia de la Caja B del PP y haber afirmado que la Sentencia del caso Gürtel solo afecta a dos municipios de Madrid, no puede ser incardinada en el tipo del artículo 502 del Código Penal, pues nos hallamos ante respuestas que, o bien son opiniones o interpretaciones del compareciente sobre una resolución judicial o un acontecimiento, o bien carecen de relevancia para la investigación, siendo hechos notorios y conocidos públicamente aquellos en los que basa el recurrente la falsedad de las afirmaciones reseñadas en la denuncia". 

Alteraciones sustanciales y no sustanciales 

La relevancia penal es clave en estos casos, de los que no existe jurisprudencia en España, según señalan a Público fuentes jurídicas, que además apuntan que si la mentira vertida en una comisión de investigación parlamentaria es una "alteración sustancial de la verdad" sobre "hechos relevantes", como podría ser alguna de las manifestaciones de Aznar denunciadas por Podemos, debería ser un castigada penalmente. Pero salvo esa denuncia de Podemos, no existe precedente en este sentido. 

En su sentencia sobre el recurso de Podemos, y ante la falta de jurisprudencia, la Audiencia Provincial de Madrid se planteaba si la declaración falsa debe circunscribirse a alteraciones sustanciales de la verdad, como ocurre en el caso del falso testimonio judicial, o cabe incluir alteraciones no sustanciales, por ejemplo, inexactitudes o reticencias. 

Estimó entonces la Audiencia de Madrid  que si cualquier falta de rigor en una declaración prestada en un procedimiento judicial o en una comparecencia de una comisión de investigación parlamentaria fuera considerada relevante penalmente prácticamente la totalidad de dicha clase de intervenciones darían lugar a la incoación de una causa penal, cerrando así la puerta a otras reclamaciones judiciales por mentiras en comisiones parlamentarias.

Sin embargo, según ha podido saber Público, es posible que algún grupo parlamentario acabe presentando una denuncia contra los comparecientes que presuntamente hayan mentido en la comisión 'Kitchen', que enfila sus últimos pasos antes de alcanzar un informe de conclusiones. 

En Estados Unidos no siempre se perdona

Estados Unidos ha procesado y condenado a lo largo de su historia a varios 'mentirosos' en comisiones del Congreso, cuando se han podido probar las mentiras. Un caso paradigmático es el de Harvey Matusow, un informante del FBI, fue condenado, en los años cincuenta, a cinco años de prisión por mentir al Congreso cuando se demostró que había nombrado falsamente a 200 personas como comunistas o simpatizantes de los comunistas en la llamada 'caza de brujas'. 

El exsecretario de Defensa Caspar Weinberger fue acusado en 1992 de mentir al Congreso sobre su papel en el escándalo Irán-Contra durante la administración Reagan, por estar involucrado en la venta de armas al gobierno iraní para apoyar a la 'Contra' en Nicaragua y derrocar así al gobierno gobierno nicaragüense surgido de la Revolución Sandinista de 1979. Pero antes de que Weinberger y otros funcionarios implicados fueran juzgados, el presidente George H.W. Bush los indultó. 

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