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Los bandazos del presidente del Gobierno Sánchez pasa de la abstención al halago al 'TTIP canadiense'

Como fruto del reciente viaje del presidente del Gobierno a Canadá, La Moncloa publica una declaración conjunta entre ambos países. El texto menciona al CETA en un apartado denominado "Comercio en beneficio de todos", aunque hace apenas un año el PSOE rechazaba votar a favor de la aplicación del tratado comercial UE-Ottawa.

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Pedro Sánchez, en Canadá. EFE

En un año, Pedro Sánchez ha pasado de alertar sobre los peligros del CETA a integrarse en las filas de quienes alaban el acuerdo comercial Bruselas-Ottawa. Este domingo, el presidente del Gobierno fue recibido en Canadá por su homólogo en ese país, Justin Trudeau, como apertura de una gira norteamericana con parada en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, y en Los Ángeles.

Tras el encuentro Sánchez Trudeau, La Moncloa publicaba una declaración conjunta sobre la agenda de cooperación entre ambos países, en la que se hace alusión al tratado de libre comercio entre la UE y Canadá -Comprehensive Economic and Trade Agreement, CETA-. Así, en el apartado denominado "Comercio en beneficio de todos", al inicio del texto, se hace mención al compromiso de España y Canadá para "trabajar juntos para promover el libre comercio y crear crecimiento económico que beneficie a todos".

Sánchez, hace un año: "En 1.600 páginas del Tratado sólo hay 4 sobre nuestros derechos medioambientales"

"Nuestra visión del comercio es la que beneficia a todos nuestros ciudadanos, respeta y mejora la sostenibilidad medioambiental, protege los derechos laborales y reconoce y reafirma el papel de los gobiernos en la protección del interés público. El Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) entre Canadá y la UE proporciona un marco para aumentar los flujos de comercio bilateral", reza el texto.

Entre otras cuestiones, el CETA no incorpora ningún mecanismo para proteger los derechos laborales ni herramientas para sancionar los incumplimientos del acuerdo, y esta fue una de las razones que en su día adujo el propio Sánchez para justificar la abstención de los socialistas en la votación del acuerdo en Congreso y Senado.

"En 1.600 páginas del Tratado sólo hay 4 sobre nuestros derechos medioambientales. Tenemos diferencias en el modo de resolución de las disputas, en el desequilibrio en la protección de los derechos laborales frente a los inversores y en la ausencia de penalizaciones en la violación al Tratado", afirmó el entonces líder de la oposición el 22 de junio de 2017, tras reunirse con el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici. La presión sobre el PSOE fue considerable, pero los socialistas se mantuvieron en la abstención.

En la misma línea, la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, advirtió entonces de que el tratado comercial con Canadá pondría en peligro 200.000 puestos de trabajo en la UE, citando un informe de la Comisión de Empleo de Parlamento Europeo. De hecho, la actual ministra de Defensa, Margarita Robes, también veía hace un año "dudas jurídicas" en el CETA, pero hoy parece que el Ejecutivo las ha despejado. El llamado TTIP canadiense -por el tratado de libre comercio UE-EEUU, TTIP, en vía muerta-, está hoy en fase de aplicación provisional, y en junio y octubre obtuvo luz verde en el Congreso de los Diputados y en el Senado, con el beneplácito de PP y Ciudadanos.

Con todo, esta sería la segunda pirueta del PSOE en lo que respecta al CETA, tratado que apoyaban sin miramientos hasta junio del pasado año. Sánchez acababa de volver a la Secretaría General del partido, tras imponerse a Susana Díaz en primarias, y logró imponer este cambio de rumbo, que no sirvió para frenar la ratificación del acuerdo.

"Sánchez miente sobre los efectos positivos del CETA"

Por su parte, desde la Campaña No a los tratados de comercio e inversión, que engloba a más de 100 organizaciones de la sociedad civil, aseguran que Sánchez miente sobre "los supuestos efectos positivos del CETA en la economía". Tom Kucharz, portavoz de la campaña, critica que el PSOE siga "impulsando políticas neoliberales, igual que el PP, e incumpliendo sus promesas". "España tiene un déficit comercial con Canadá, lo que significa la pérdida de empleos. Entre 2016 y 2017 han aumentado las exportaciones a Canadá un 10%, pero las importaciones de Canadá a España aumentaron un 30%", apostilla. 

"En la declaración conjunta Canadá-España", continúa, "se habla de reducir las desigualdades, cuando están aumentando las desigualdades sociales. También dicen combatir el cambio climático', cuando está demostrado que más comercio entre la UE y Canadá supone más emisiones de gases de efecto invernadero que agravan el cambio climático. Este calentamiento global impacta a su vez muy negativamente en España y Canadá. Canadá está exportando más petróleo de arenas bituminosas, lo que también está haciendo que aumenten las emisiones de gases de efecto invernadero, y Canadá no va a cumplir ni siquiera los objetivos del Acuerdo Climático de París de 2015", zanja Kucharz.

El PSOE se salta sus propias líneas rojas sobre tratados

Tampoco es la primera vez que el PSOE se salta sus propias líneas rojas para ratificar un acuerdo comercial. En julio, este diario informó del apoyo del Ejecutivo de Sánchez al tratado comercial entre la UE y Japón, JEFTA, cuya tramitación encontraron entre sus tareas pendientes a su llegada a La Moncloa. Las multinacionales han vuelto a tener un destacadísimo papel en la negociación del JEFTA, y el nuevo Gobierno debió lidiar con esta cuestión apenas un mes después de la moción de censura a Mariano Rajoy.

En concreto, el documento Principios para los Tratados Comerciales, adoptado por el PSOE en mayo, venía a exigir, para respaldar un acuerdo comercial, varios requisitos que el JEFTA no cumple: los Parlamentos de los 28 no participarán en la ratificación del tratado, como exigía el Partido Socialista, y el acuerdo no incorpora mecanismos o sistemas para sancionar a las empresas que incumplan, por ejemplo, el capítulo sobre Comercio y Desarrollo Sostenible, como también reclamaban en mayo en el partido de Pedro Sánchez.

Declaración Conjunta España-Canadá

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