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Bárcenas contrató a su testaferro, preocupado por haber perdido 31 millones de euros

Iván Yáñez no investigó en detalle a su cliente porque consideró que era un cargo administrativo del PP y no político. Denuncia en el juicio de Gürtel la persecución de la prensa contra el extesorero: "le hacían escraches cada día"

El extesorero del PP Luis Bárcenas, a su llegada a la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) para asistir al juicio de la trama Gürtel, donde este lunes declaraba su esposa, Rosalía Iglesias. EFE/Fernando Villar

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SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID).- Iván Yáñez, considerado el testaferro del extesorero del PP Luis Bárcenas, ha dicho este lunes en el juicio de Gürtel que el exsenador le contrató en 2009 para gestionar sus carteras en Suiza porque estaba "muy preocupado" tras perder 31 millones de euros.

Esta ha sido la explicación de Yáñez al tribunal sobre el hecho de que Bárcenas le nombrara apoderado de sus cuentas en Suiza solo unos días después de que estallara el caso Gürtel. La Fiscalía considera que buscaba ocultar su dinero en el país helvético y pide 7 años de prisión para este gestor.

"Bárcenas me dijo: 'Tengo problemas muy gordos'", ha explicado el acusado, que ha subrayado que "es un hecho objetivo que fue una pérdida brutal" de dinero, por lo que aceptó analizar su cartera de valores para ver qué decisiones tomar.

Pero ha querido dejar claro que Bárcenas no le llamó porque existiera una investigación contra él, porque, como ha recordado, en febrero de 2009 todavía no había nada contra el exsenador.

Lo que sí existía era una "persecución" contra el extesorero, a quien "le hacían escraches cada día en la puerta de su casa", ha dicho. "Sin ser abogado tampoco soy tonto; este señor estaba siendo perseguido por la prensa", ha añadido.

No analizó el origen del dinero

"Me pidió que le gestionara su cartera porque mi trabajo es ese, gestión y asesoramiento. No me dedico al blanqueo", ha señalado Yáñez, que ha detallado que en 2009 Bárcenas disponía de dos cuentas en Suiza, en las entidades Lombard Odier y en Dresdner Bank, de las que era beneficiaria la Fundación Sinequanon, creada por el propio extesorero.

Ahora bien, ha defendido que "no fue a Suiza a saber si el dinero de las cuentas de Bárcenas era lícito o no" sino que fue a analizar su cartera para recomendarle que debía o no vender.

Igualmente, ha manifestado que consideraba que Bárcenas declaraba todos los fondos que tenía en Suiza, porque en un momento le preguntó y le respondió que "tenía todo declarado".

Tampoco hizo preguntas a Bárcenas cuando saltó el escándalo y se hicieron públicos los delitos que imputaba la Fiscalía a su cliente: esos hechos estaban relacionados con la situación económica y bancaria del extesorero en España pero no con Suiza.

Iván Yáñez ha insistido en que no tenía poderes en sus cuentas y que no podía comprobar el origen de los fondos que, según le comentó el exsenador, procedían de operaciones de madera con su padre, Francisco Yáñez, y de cuadros con el extesorero del PP Rosendo Naseiro.

Tampoco le investigó más detalladamente porque, según ha dicho, el puesto de Bárcenas como gerente de un partido era un cargo administrativo pero no político.

Además, ha asegurado que no conocía de nada al cabecilla de la trama, Francisco Correa, ni a su número dos, Pablo Crespo, por lo que no podía asociarlos con su cliente.

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