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Al bloguero Fadel Breica le sale el tiro por la culata: su testigo clave niega que el Polisario le torturara

El activista saharaui declaró hace dos días en la Audiencia Nacional por la querella contra el Polisario y su líder, Brahim Ghali, por presuntas torturas, pero los dos testigos que llevó no confirmaron los hechos. Ahora la Fiscalía tiene que pronunciarse sobre el archivo que pide la defensa de Ghali.

El activista saharaui Fadel Breica  a su llegada este martes a la Audiencia Nacional para declarar sobre las presuntas torturas sufridas a manos del Frente Polisario.
El activista saharaui Fadel Breica a su llegada este martes a la Audiencia Nacional para declarar sobre las presuntas torturas sufridas a manos del Frente Polisario. Eduardo Parra / EUROPA PRESS

El activista y bloguero saharaui Fadel Breica ha ratificado hace dos días ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que fue torturado por el Frente Polisario durante su estancia en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), en 2019, confirmando así el contenido de su querella contra la organización saharaui y su líder, Brahim Ghali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y secretario general del Frente Polisario

Breica asegura que fue torturado durante seis meses en una cárcel secreta del Frente Polisario, apuntando a Ghali como su máximo responsable. Sin embargo, las cosas no pintaron bien para el bloguero en la Audiencia Nacional, según ha podido saber Público de fuentes jurídicas. Llevó a dos testigos para intentar apuntalar su acusación y ninguno de ellos dio datos certeros para corroborar su denuncia de presuntas torturas.

Al contrario. Mahmud Kenti, otro activista que estuvo encarcelado con Breica, ha negado haber sido testigo de las torturas denunciadas por el bloguero. Este saharaui ha declarado que en el tiempo que compartió encarcelado con Breica no vio que lo torturaran y que él nunca le dijo que sufriera maltrato. Tampoco vio a Ghali en el centro de detención clandestino donde estaban ambos, desmintiendo así a Fadel Breica, que asegura que el líder del Polisario estuvo en el centro y que fue el que ordenó su detención en abril de 2019.

Breica  hace constar en su querella que cuando llegó a los campamentos de Tinduf, agentes del Polisario lo amenazaron para que se marchara, pero él no lo hizo, sino que organizó protestas, siendo arrestado y trasladado a centros de detención clandestinos donde supuestamente habría sufrido descargas eléctricas y otras torturas.

Su esposa, la otra testigo que llevó el bloguero a la Audiencia Nacional, confirmó que no había sido testigo directo de los hechos denunciados y que cuando su marido fue puesto en libertad "estaba muy delgado", achacando, finalmente, el deterioro del activista a la huelga de hambre que siguió durante su encarcelamiento. 

Breica ha asegurado al juez que no tiene "la más mínima duda de que fue torturado por orden de Brahim Ghali" porque dada la estructura del Frente Polisario "era absolutamente imposible" que pasase algo dentro de los campamentos a lo que no diese su visto bueno. Pero el fiscal ha indicado que esa afirmación en realidad en solo una "sospecha", ante la carencia de pruebas, según ha sabido este diario de fuentes jurídicas. 

La Fiscalía, a punto de pronunciarse sobre el archivo

La de Breica es una de las dos querellas reabiertas en la Audiencia Nacional contra líderes del Frente Polisario, entre ellos, Ghali, que regresó, el pasado 2 de junio, a Argelia desde el hospital de Logroño donde permaneció ingresado más de un mes por la covid. El juez Pedraz rechazó las medidas cautelares que pedían los querellantes --tanto Fadel Breica como la Asociación Saharaoui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH)-- al considerar que "no puede apreciarse riesgo de fuga alguno". Tras declarar por ambas querellas, Ghali abandonó España, a la espera de que el magistrado español dictamine si archiva las causas o sigue con la investigación. 

La presencia de Ghali en España provocó las iras del régimen marroquí y una grave crisis migratoria y diplomática, que se tradujo en la llegada masiva a Ceuta, los pasados días 18 y 19 de mayo, de más de 8.000 migrantes, entre ellos, unos 1.500 menores; un plan orquestado por las autoridades marroquíes.

Ahora la Fiscalía tiene que pronunciarse sobre la petición realizada por la defensa de Brahim Ghali para archivar las dos querellas y es probable que lo haga en las dos próximas semanas. De hecho, el juez Santiago Pedraz ha solicitado informe del Ministerio Fiscal antes de decidir si acuerda las nuevas diligencias planteadas por ASADEHD, que pide la declaración de tres hombres presuntamente secuestrados por el Frente Polisario y que habrían sido testigos del "genocidio interno" denunciado en la querella.

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