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Borrell tendrá que esperar al menos un mes más para dirigir la diplomacia europea

El ministro en funciones de Asuntos Exteriores contaba con dejar su puesto a finales de mes para asumir la vicepresidencia de la Comisión Europea. Ahora los planes se retrasan al menos un mes, después de que tres de los candidatos a la cúpula de Bruselas catearan su examen. La nueva fecha provisional es el 1 de diciembre

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El ministro español de Exteriores en funciones, Josep Borrell, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en La Habaa con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez (fuera de cuadro). REUTERS/Alexandre Meneghini

Todos en Bruselas lo daban por sentado, pero ahora es oficial. La Eurocámara ha anunciado que la nueva cúpula de la Comisión Europea, liderada por la alemana Ursula von der Leyen y que incluye a Josep Borrell como jefe de la diplomacia, no tomará posesión el 1 de noviembre, como estaba previsto en un principio. El relevo se retrasa, al menos, hasta el 1 de diciembre.

El retraso viene después de que el Parlamento Europeo rechazara las candidaturas de tres de los candidatos al equipo de comisarios: la francesa Sylvie Goulard, el húngaro László Trócsányi y la rumana Rovana Plumb. Los rechazos han trastocado el calendario de la cámara, que debía dar su último visto bueno al equipo la semana que viene.

Rumanía, Hungría y Francia tienen que proponer ahora nuevos candidatos, que también deberán pasar el escrutinio de la Eurocámara. Según los nuevos plazos previstos, el Parlamento votaría en pleno si acepta al equipo de comisarios al completo, incluido Borrell, en la última semana de noviembre. De recibir el visto bueno, empezarían a trabajar el lunes siguiente.

Mientras tanto, Borrell previsiblemente seguirá siendo el ministro español en funciones de Asuntos Exteriores, ya que no pretende dimitir hasta la víspera de tomar el avión definitivo a Bruselas. Si los plazos se hubieran cumplido, Borrell habría afrontado la campaña electoral desde fuera del Gobierno, pero el retraso ha ocasionado un cambio de planes.

La situación puede incluso convenir a Borrell y al Gobierno, ya que Pedro Sánchez no podría nombrar a un nuevo titular de Exteriores: otro ministro habría tenido que asumir sus funciones. En su visita a Bruselas este lunes, Borrell se mostraba tranquilo ante la situación. Dijo preferir que no se apresure el proceso y que la fecha del 1 de diciembre le parecía “razonable”.

En cualquier caso, ni siquiera la fecha del 1 de diciembre es segura. Que von der Leyen y Borrell se tomen las uvas en Bruselas depende de si los tres nuevos candidatos de Francia, Rumanía y Hungría pasan el examen de la Eurocámara a tiempo.

Los dirigentes de las instituciones de Bruselas piden a París, Budapest y Bucarest que se den prisa para que no tener que volver a retrasar la fecha, pero en las capitales no parece haber apetito por acelerar más de lo necesario.

Fuentes diplomáticas francesas han avanzado que propondrán a su candidata solo después de la cumbre europea de esta semana. Es decir, el viernes por la tarde, como pronto, aunque ya sabían que Goulard estaba rechazada desde hace una semana.

Una vez que Von der Leyen reciba la propuesta de Macron, la alemana tiene que aceptarla y ofrecerle una cartera. Y lo que tienen claro los franceses es que no quieren ceder el portafolio de Mercado Interior le habían asignado a Goulard, y que contiene competencias en fondos para la Defensa, política industrial y espacio.

Los rumanos y los húngaros ya saben desde hace dos semanas que sus candidatos están suspendidos y todavía no tenemos nombres concretos. El caso de Rumanía puede ser especialmente delicado, ya que su Gobierno sufrió una moción de censura hace menos de una semana. Aunque sobre el papel los comisarios tienen que defender los intereses de los europeos en general, las capitales saben que es importante colocar a alguien en Bruselas que defienda sus puntos de vista.

Este es el nuevo calendario. Después de que Von der Leyen acepte los candidatos de las capitales, estos tendrán que pasar la primera prueba de fuego en la Eurocámara, el examen de sus conflictos de interés: una prueba que se ha introducido para esta legislatura, y que parecía fácil, pero que se le atragantó al húngaro y a la rumana. Después se enfrentarán al examen “de verdad”: los eurodiputados les preguntarán sobre sus planes en un interrogatorio de tres horas. Si pasan la prueba, el Parlamento votará en pleno a todo el equipo la última semana de noviembre. Y si no pasan, las capitales tendrán que nominar a otro candidato.

Está siendo el proceso de aprobación más duro de siempre. En las cuatro anteriores legislaturas, la Eurocámara solo había tirado a cuatro candidatos en total. Solo en esta llevamos tres. Si no se producen más turbulencias, el equipo de Von der Leyen, Borrell incluido, tomará posesión al frente de la Comisión el 1 de diciembre. Pero, si los nuevos candidatos no dan la talla, tendrán que seguir esperando.

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