Entrevista a Pilar Castillejo, diputada de la CUP"La 'buena gestión' del PSC se ha convertido en trenes que no funcionan y un comienzo de curso caótico"
Hablamos con la presidenta de la CUP en el Parlament sobre el inicio del nuevo curso político, la crisis educativa, las futuras negociaciones con el PSC y la estrategia del partido de cara a las municipales
Barcelona--Actualizado a
Pilar Castillejo (Ripollet, 1969) ha construido buena parte de su trayectoria política desde el municipalismo de izquierdas y el independentismo. Vinculada al Col·lectiu Obrer i Popular de Ripollet (Vallès Occidental), formó parte de la confluencia que desbancó al PSC de la alcaldía del municipio en 2015 y ejerció como teniente de alcaldía durante dos legislaturas, hasta 2023. Su recorrido institucional le ha llevado al Parlament, donde aterrizó en 2016 y donde actualmente es presidenta del grupo parlamentario de la CUP en el Parlament de Catalunya.
Nos encontramos con ella en la sede nacional de la CUP, en Barcelona, para abordar el inicio del nuevo curso político, hacer balance de la primera mitad del mandato del Govern de Salvador Illa, futuros pactos o negociaciones con el PSC, la CUP en la educación pública, las políticas de vivienda y el debate sobre la nueva financiación. También hablamos de la estrategia del partido de cara a las municipales y la posibilidad de que la candidatura amplia anunciada en Barcelona se extienda a más municipios y ciudades de Catalunya.
Estamos en el ecuador de la legislatura catalana. El Govern ha hecho un balance positivo y el presidente Illa habla de "prosperidad" y "estabilidad" después de años de bloqueo. ¿Qué balance hace la CUP?
Al president no le queda más remedio que hacer este discurso cofoísta, pero es complicado tener un discurso positivo mirando la realidad de lo que ha hecho el PSC durante estos dos años en Catalunya. Por un lado vende prosperidad, pero ¿prosperidad para quién? Cuando la pobreza aumenta, cuando cada vez es más difícil llegar a fin de mes, cuando sube el IPC, pero no se suben los salarios... Puede vender esa idea de prosperidad porque los parámetros que utiliza para medir la abundancia económica es el PIB, que al final lo que mide es la productividad, pero no realmente si está mejorando la vida de la gente. Esto en términos más macroeconómicos, pero luego debemos señalar dos cosas más. La primera es que todo aquello que nos prometió que haría se ha convertido es en muy poca cosa. Todo son propuestas para dentro de unos años, a los ciudadanos no nos ha cambiado la vida, al contrario. Lo que al principio se presentó como "buena gestión" al final se ha acabado convirtiendo en trenes que no funcionan, un comienzo de curso caótico para los docentes o la construcción de viviendas que no veremos. Todo son promesas que hoy y ahora no llegan.
En cuanto a este supuesto pacifismo que vendía Illa, estos dos años se ha demostrado que menos independentismo no quiere decir que el país vaya mejor. El independentismo sufrió un descenso normal después del 2017, pero este 11 de septiembre ha vuelto a haber muchos brotes verdes en las calles. El independentismo popular, que es el que la CUP reivindica, vuelve a estar en un momento en que reconoce que la única salida para tener un país mejor y más libre es esta: la independencia.
Hace mucho tiempo que denunciamos el papel que están haciendo los Comuns y Esquerra apoyando a un partido, el PSC, que no está cumpliendo nada de lo que ha dicho
Pero lo cierto es que con la aprobación de los presupuestos, Illa se ha asegurado la estabilidad política. ERC y Comuns han votado a favor a cambio de medidas en vivienda, educación o promesas de inversiones en transporte público, entre otros. ¿Entiendes su apoyo?
Hace mucho tiempo que denunciamos el papel que están haciendo los Comuns y Esquerra apoyando a un partido, el PSC, que no está cumpliendo nada de lo que ha dicho. Es más, yo creo que una parte importante del apoyo que le da Esquerra no es acorde con las cosas que estén consiguiendo en Catalunya, sino en cosas que se prometen desde Madrid, donde se ve que el ciclo político del PSOE ha terminado. Un partido que además nunca ha cumplido ninguna de las promesas que ha hecho. Entonces te preguntas: ¿por qué estáis apoyando a cambio de unas promesas que se hacen en otro país en el que, además, ves que te están continuamente vendiendo la moto? Es decir, no tiene absolutamente ningún sentido. Y los Comuns son un espacio que vive de blanquear al PSC, que te venden unas políticas un poquito más de izquierdas, pero que al final apoya absolutamente en todo al PSC.
Pero en esta legislatura vosotros también habéis llegado a pactos con el PSC, principalmente en materia de vivienda. ¿Estáis abiertos a más pactos con los socialistas?
Nosotros no hemos llegado a ningún pacto con el PSC. Son propuestas que el PSC nos ha comprado; hemos trasladado al Parlament propuestas que nos presentaron los sindicatos de vivienda. Parte de nuestro trabajo es hacer de correa de transmisión de los movimientos sociales y llevarla al Parlament. Esto es la esencia de la CUP, el municipalismo y la correa de transmisión de los movimientos sociales en el Parlament. En el caso del decreto ley sobre medidas para el acceso a la vivienda nos lo compraron porque era de sentido común, porque mejoraba mucho lo que tenían.
El PSC nos aprueba muchas propuestas que llevamos al Parlament porque son de sentido común
Pues llamémosle negociación o puntos en común, algo que no se había visto hasta ahora.
[El PSC] nos aprueba propuestas [en el Parlament] en materia de clima, lengua, derechos lingüísticos... Hay muchas propuestas que llevamos al Parlament que se aprueban porque son de sentido común. En el caso del decreto ley sobre medidas para el acceso a la vivienda, es una política que el PSC le estaba dando mucha importancia y la quisieron visibilizar más. Fue un montaje de imagen del PSC para fingir que estaban haciendo políticas progresistas. Coincidiendo con aquella época, también conseguimos un acuerdo con Comuns, PSC y ERC que mejoraba las condiciones de los bomberos opositores y no salió ninguna foto. ¿Por qué? Porque no es una política principal del PSC.
¿Apoyaréis la ley para limitar las compras especulativas, que en principio se debe votar en pocas semanas en el Parlament, con un redactado modificado tras las objeciones del Consell de Garanties Estatutàries?
La CUP presentó una ley alternativa para prohibir la compra especulativa que iba más allá porque recogíamos todas las peticiones, todo el trabajo que se ha hecho con el sindicatos de viviendas, con el Sindicat de Llogateres y con la COSAC. Recogíamos todas estas propuestas, una ley que estaba más avanzada, que no delimitaba según el territorio, sino que tenía una mirada más amplia. Nosotros hemos presentado esta alternativa y tenemos que ver de qué manera se pueden acabar acordando cosas. Por eso no estamos totalmente de acuerdo con este texto que se ha presentado ahora mismo.
Por otra parte, no es obligatorio aceptar lo que dice el Consell de Garanties Estatutàries. Puedes escucharlo y valorar qué puedes hacer y qué no. Para nosotros, es un informe bastante restrictivo, incluso en lo que respecta a los conceptos. Por lo tanto, no compramos este informe, se pasa de restrictivo y, además, tampoco compramos que lo tengamos que aceptar e incorporar totalmente a la ley, porque no es obligatorio. Por lo tanto, nosotros somos partidarios de forzar los límites. Es un tema bastante importante, iremos hasta el final.
Intentaremos que todo lo que lleva nuestro texto legislativo de la ley contra la especulación sea lo que se apruebe. Ojalá haya consenso
Entonces puede haber un consenso.
Intentaremos que todo aquello que lleva nuestro texto legislativo sea lo que se apruebe. Ojalá haya consenso. Ahora bien, partimos de dos textos diferentes.
¿Qué otras medidas creéis que se podrían perder a escala autonómica para abordar la crisis de la vivienda, consolidada como el primer problema de los catalanes?
Recuperar todos los pisos vacíos que son propiedad de bancos que fueron rescatados con dinero público. Tienen en propiedad un parque de vivienda brutal.
Seguramente el conflicto educativo es el que más está desgastando al Govern. Hace unos días, el president Illa anunció un debate de país para abordar la crisis estructural en el sector. ¿Qué esperáis?
Depende de cómo lo quieran plantear. Lo que no puede ser es que el PSC quiera sustituir con este debate la negociación necesaria que tiene pendiente porque hay un conflicto abierto en la calle. Hay un conflicto que se debe resolver hablando con los docentes y sindicatos que rechazaron el último preacuerdo. De hecho, el debate ya se inició hace dos cursos. Y como no hubo respuesta, el curso pasado, los docentes salieron a la calle a continuar este debate. Por lo tanto, aquí ya tenemos un debate encendido. Por otra parte, es legítimo que el Govern quiera impulsarlo con más actores, pero tiene que haber una serie de condiciones. Primero, tenemos que hablar de la escuela pública. Y, por lo tanto, tenemos que hablar con la escuela pública. Y el Govern se lo ha encargado al Consejo Educativo, donde está la Pimec, Fomento del Trabajo, toda la patronal de la escuela privada... ¿Son estos los que tienen que dictar qué se tiene hacer con la escuela pública? Es como pedirle al lobo cómo debemos cuidar a las ovejas. Se puede preguntar, pero no puede ser tu interlocutor principal, ni lo que salga de ese debate se puede vender después como un consenso.
Hay que abrir un debate, pero con los actores que forman la escuela pública. Con los sindicatos, con familias, también hay movimientos de defensa, pero del espacio de la escuela pública, que es lo que el Govern debe defender de forma prioritaria, porque es lo que depende de la Generalitat. Y, además, si quieren que entremos otros interlocutores, debe ser un debate honesto. ¿Qué sentido tiene discutir una agenda que hace no sé cuántos meses ha decidido la OCDE que es la que este país necesita? Hay que hablar de otros temas. La CUP plantearemos cuáles son los temas que se deben discutir para que tenga sentido. Tenemos que poder condicionar el debate. Si nos tenemos que sentar a escuchar lo que dicen y fingir que hay un consenso, pues no. La educación necesita reformas estructurales y está bien que todo el mundo, todo el país, participe. Pero si somos honestos.
Necesitamos que los consensos en educación sean amplios y que especifiquen cómo crecemos y, sobre todo, en qué gastamos los recursos
A corto plazo, ¿por dónde creéis que pasaría la resolución del conflicto con los docentes?
Ratios, que haya más profesionales dentro del aula y blindar la escuela pública. No podemos seguir cerrando líneas. Este curso se han cerrado más de un centenar de líneas de E3 y de primero de ESO. Y eso sólo en la pública, no en la concertada. En la concertada siguen pasando siempre la misma cantidad de dinero por sus conciertos. Sí que hay una parte de la natalidad que baja, pero muy poca. Ni se ha aprovechado para bajar ratios, ni para aumentar la cantidad de profesionales en el aula, sino que sencillamente se deja que esto vaya hacia la concertada y no se está reforzando la pública. Es imprescindible blindar la pública: ni un cierre más de líneas. Lo que no puede ser es que haya una sobreoferta en la concertada y se vaya adelgazando la pública de esta manera.
Illa se comprometió a aumentar la inversión en educación hasta el 6% del PIB, aunque posteriormente el Govern lo ha vinculado a la nueva financiación y ha avisado de que, en todo caso, el incremento será gradual. ¿Qué esperáis de este anuncio?
Que es necesario un incremento del gasto público en educación es evidente. En Europa somos el quinto país por la cola en inversión, y detrás nuestro solo están Grecia, Hungría, Malta y Rumanía. Estos son los únicos que hacen menos inversión que Catalunya. No estamos haciendo la inversión que toca. El president Illa dice que somos los que hemos hecho más esfuerzo porque hemos incrementado el presupuesto. Pero no hemos llegado ni al 4%, lo único que ha hecho es incrementar la partida. Pero no nos hemos movido del 4%, estamos en el 3,9%. Es imprescindible más inversión en educación. Una parte será en profesorado, pero no sólo. Hay escuelas que se caen a trozos, hace falta inversión también física, hacen falta muchos tipos de profesionales para dotar la inclusiva cuando toca. Creo que está muy bien que podamos consensuar de qué manera se aplica este incremento y hasta dónde tenemos que llegar.
El 6% es complicado de alcanzar. Ya sabemos que no se llegará al 6% si estamos en el 4% desde hace muchísimos años. Se tiene que hacer de una manera progresiva, pero se tiene que coger el compromiso de que iremos hacia esta dirección. Y ese compromiso debe ser de todo el arco parlamentario. No podemos tomar compromisos dentro de 10 años pensando que los cumplirá el PSC, porque no nos gobernará eternamente. El PSC perderá las elecciones y nos gobernará otro partido. Por lo tanto, necesitamos que los consensos sean amplios y que especifiquen cómo crecemos y, sobre todo, en qué nos lo gastamos. Si ha de servir para pasarle todo el dinero a la concertada y que la pública vaya cada vez debilitándose más, como está pasando ahora, mal. Hay que priorizar la pública, que es la que tiene más diversidad.
La nueva financiación es un paso adelante, pero es una carrera de kilómetros en la que te estás mueve 50 centímetros
Que los servicios públicos catalanes están tensionados es evidente, sólo hay que ver las reclamaciones de los trabajadores públicos de diferentes ámbitos como el sanitario o la educación. ¿Faltan recursos para dimensionarlos en la Catalunya de los 8 o 10 millones?
Como previa, cuando hablamos del sector público, hablamos de educación y de sanidad y de todo el mundo de los derechos sociales, y de un sector público muy concertado y delegado. El país ha cambiado mucho en muchos sentidos. No sólo con el crecimiento y con personas recién llegadas, es un país que ha cambiado mucho, donde cada vez los desequilibrios y las desigualdades económicas y sociales son mayores, donde la pobreza se está enquistando y esto también hace que las necesidades de un sector público fuerte sean más altas. Por lo tanto, no sólo por los cambios demográficos, también por los cambios sociales y económicos de nuestra sociedad. El sector público no se ha adaptado. Ha habido muchos cambios en la sociedad y no se han hecho los cambios adecuados al servicio público. Sin ir más lejos, en temas educativos, la complejidad ha pasado del 18 al 33% en cuatro años. ¿Han aumentado los recursos para la inclusiva? No. Es evidente que no están dimensionados, pero no sólo por los recién llegados, sino por la realidad social que tenemos.
¿Una nueva financiación autonómica puede ser una vía para conseguir al menos una parte de estos recursos?
Bienvenido sea todo el dinero que llegue a Catalunya, porque realmente sufrimos una infrafinanciación como país desde hace muchos años. Pero la nueva financiación es un cubo de agua para apagar un incendio porque el déficit que tenemos es mucho mayor de lo que parece que están hablando ahora mismo. Entonces, por un lado, que haya una mejora en la financiación del país es bueno, pero tampoco lo que podemos hacer es decir que con ello resolveremos los problemas que tenemos, porque ni es suficiente ni nos dan suficiente autonomía para acabar de decidir sobre nuestra economía, sobre nuestros impuestos, sobre cómo los gestionamos y sobre cómo los recaudamos. Por lo tanto, es un paso adelante, pero es una carrera de kilómetros en la que te has miovido 50 centímetros.
Teniendo en cuenta la aritmética actual del Congreso y el posible escenario político que salga de las elecciones generales del próximo año, ¿veis factible alguna alternativa que supere el acuerdo de financiación entre ERC y el PSOE?
El objetivo del PSOE nunca ha sido que Catalunya tenga más soberanía
Hay muchas cosas que no se atreven a hacer los gobiernos de izquierda y que luego ponen los gobiernos de derechas y las hacen. Esto, históricamente, también ha pasado. En el futuro no sabemos qué pasará. Lo que hay ahora es bueno, pero es insuficiente. Por lo tanto, estáis negociando ahora, pues apretad ahora. Nosotros no estamos negociando con el PSOE en España, pero los que lo están haciendo, que hagan su trabajo y aprieten. Cuanto más consigan, mejor, porque no sabemos qué pasará después. Es cierto que en España, también cuando gobierna el PSOE, hay una catalanofobia brutal y parece que cualquier avance en autogobierno sea un drama en las Españas.
Tampoco vemos que haya avances reales en autogobierno con un gobierno del PSOE en España. Es cierto que se ha aprobado la ley de amnistía, pero para buscar la pacificación del conflicto. Es evidente que Puigdemont no ha hecho nada, pero está en el exilio porque los gobiernos donde el PSOE ha participado han dicho que todo aquello era ilegal y que lo encerraría en la cárcel como encerraron a los demás. Pero aquí el PSOE ha participado con el 155. Yo no he visto que hayamos avanzado con el PSOE gobernando en el Estado. No han cumplido ninguna de las promesas que ha hecho. El objetivo del PSOE nunca ha sido que Catalunya tenga más soberanía. Siempre chocaremos con el PSOE en la defensa de nuestros derechos nacionales y sociales.
El PSC dice que no podemos apoyar a Aliança Catalana porque es contraria a los derechos y luego no respeta nuestro derecho a decidir como pueblo
Habéis sido muy críticos con actuaciones del Departament de Interior, desde las infiltraciones de agentes en las asambleas de docentes, hasta la actuación de los antidisturbios en movilizaciones, ya sea en apoyo de Palestina o durante la Diada. Acaba de dimitir el hasta ahora jefe político de la policía, Josep Lluís Trapero. ¿Es suficiente o pensáis que hacen falta cambios más profundos?
Parlon pidió disculpas por estas infiltraciones porque decía que suponían una vulneración de derechos fundamentales. Esta semana el jefe de la comisaría general de información, Carles Hernández, las ha justificado. Esto es un ataque a la consellera. Si este es el concepto que tiene al jefe de la comisaría de Información de lo que son los derechos de las personas, lo tienen que cesarlo de manera fulminante. Es necesario que hagamos una auditoría interna que clarifique cuáles son los protocolos, cuáles son los procedimientos, cómo se dan las órdenes en esta comisaría. No puede ser que se infiltren de esta manera, que defiendan la extrema derecha como la defienden en las manifestaciones, ya sean por Palestina o por la independencia. Durante la Diada, tras el concierto de Òmnium, los Mossos apalearon a independentistas mientras un rato antes habían puesto alfombra roja a la señora Orriols para que atravesara plaza Catalunya. Es necesario que nos expliquen quién toma las decisiones, quién decide quién se ataca, por qué y a partir de qué protocolos. Se debe hacer limpieza en el Departament de Interior.
Tras años de reproches, parece que este año por la Diada en el independentismo ha habido un cierto consenso para "aislar" a Aliança Catalana. ¿Es la manera de detener el ascenso de la extrema derecha nostrada? ¿Cómo debe afrontar el independentismo los resultados que le pronostican las encuestas?
Por un lado, si Aliança Catalana es una fuerza contra la que, por las ideas que defiende, que son contrarias a los derechos, se acuerda hacer un cordón sanitario, debe ser hasta el final. No sirve de nada hacerle un cordón sanitario pero después apoyarle o especular que se podrá gobernar con ellos en determinados ayuntamientos. Entonces, o haces una cosa o haces la contraria, pero no lo haces a medias.
Por otra parte, si defendemos que no podemos apoyar a Aliança Catalana porque es contraria a los derechos y tú tampoco respetas todos los derechos, te estás haciendo en la cama de ti mismo. Al PSC le va muy bien esta especulación contra Aliança Catalana por presentarse como el frente contra la extrema derecha que representan Aliança Catalana y Vox, pero al mismo tiempo no respeta todos los derechos. El PSC no respeta los derechos nacionales. Esta trampa la acaba viendo todo el mundo. Se llenan la boca diciendo que respetamos derechos cuando a la hora de la verdad ni las políticas que hacen sirven para respetar el derecho de las personas que más lo necesitan, ni en ningún caso garantizan o nos dejan espacio para desarrollar nuestro derecho a decidir como pueblo. Hablan de defender derechos cuando ellos tampoco lo están haciendo.
Laure Vega en Barcelona es muy buena candidata y creo que podemos hacer hueco en el espacio de las izquierdas en Barcelona
Queda poco más de un año para las elecciones municipales. En Barcelona habéis creado una candidatura con Comunistes de Catalunya. ¿Es el primer paso hacia una política de alianzas más amplia de cargos municipales?
En Barcelona se ha creado una asamblea popular formada por entidades y personas a título individual. Es tan importante esto como el espacio más de coaliciones de la candidatura. ¿Candidaturas más amplias a escala municipal? No, no en general. En la candidatura de Barcelona está Comunistes de Catalunya, pero es una candidatura de la CUP. Somos la CUP, con otras candidaturas que han entrado con nosotros. Para nosotros es el camino, tenemos que crear espacios, pero espacios donde estemos la CUP y donde podamos defender las ideas de la CUP. La apuesta por Laure Vega a Barcelona es importante, es muy buena candidata y creo que podemos hacer hueco en el espacio de las izquierdas porque puede convencer a mucha gente.
¿Pero podremos ver más candidaturas amplias?
Hay ciudades donde veremos cosas como esta, pero no es nuestra apuesta generalizada. También depende un poco de las conformaciones políticas de cada municipio. Hay lugares donde se dan las circunstancias y se ve la oportunidad de hacerlo.
¿Dónde?
Barcelona, o como ya tenemos Guanyem Girona.
¿Un hipotético retorno de Carles Puigdemont podría facilitar una nueva etapa en el independentismo?
No creo. Yo deseo realmente que vuelva el president Puigdemont porque es una anomalía democrática que él continúe en un exilio propiciado por los tribunales y por la extrema derecha profunda del Estado español. Ahora bien, no creo que dependa en absoluto de su regreso. Si vuelve y reconduce el espacio político de Junts será una buena noticia, pero yo creo que necesita volver a coger fuerzas el independentismo popular, que es lo que se tiene que volver a construir y fortalecer.
Junts se está derechizando por momentos, intentando alcanzar a Aliança Catalana y están cayendo en un lugar muy peligroso
Si se reconduce Junts, como has dicho, ¿la CUP estaría dispuesta a reconstruir espacios de coordinación con Junts en clave nacional?
Electoralmente no. No estamos ahí en absoluto, no estamos en este momento. Junts se está derechizando por momentos, intentando alcanzar a Aliança Catalana y están cayendo en un lugar muy peligroso porque están comprando espacios e ideas de la extrema derecha para no perder espacios políticos y, por lo tanto, creo que están cometiendo un error. Junts debería autocentrarse más, olvidar el movimiento de Aliança Catalana y dejar de comprar sus ideas. Si Puigdemont ayuda a hacerlo, me alegraré mucho, pero no es un momento en que tengamos que construir nada por arriba. No toca ahora eso.
¿Os preocupa un hipotético gobierno PP-Vox en el Estado?
No nos gustaría un gobierno en el Estado de PP y Vox, porque significa un retroceso en muchas cosas
Viendo lo que pasa en las Illes, el País Valencià o a comunidades del Estado español donde hay un retroceso importante en sectores públicos y en derechos en gobiernos del PP-Vox, pues no nos gustaría que el Estado español lo gobernara PP-Vox. Es evidente, no nos gusta porque significa un retroceso en muchas cosas.
Y ya para terminar, la CUP mantiene las puertas abiertas a participar en las elecciones generales del 2027?
Ni abiertas ni cerradas. Es un debate que tendremos que afrontar rápidamente y tenemos que tomar decisiones, pero las tomaremos en el momento que veamos exactamente cuál es el escenario que tenemos delante.
Comentarios de nuestros socias/os
Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.