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Casado vuelve a reescribir la Transición: "Sin la Iglesia no habría sido tan pacífica y ejemplar"

El líder del PP pide incorporar "los principios y valores" católicos a la actividad política, y se refiere al Papa Juan Pablo II como "el artífice de la caída del comunismo". Casado obvia, de nuevo, los entre 600 y 700 muertos contabilizados entre 1975 y 1983 por violencia política.

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El presidente del PP, Pablo Casado, junto al rector de la Universidad de Comillas, Julio Luis Martínez, y al periodista Fernando Ónega, durante su participación en una mesa redonda sobre 'El papel de la Iglesia en una sociedad democrática' en una jornada organizada por la Fundación Pablo VI y la Conferencia Episcopal, en el 40 aniversario de la Constitución, en Madrid. EFE/ SMariscal

"Sin la Iglesia hubiera sido muy difícil que la Transición en España fuera tan pacífica y ejemplar". El líder del PP, Pablo Casado, ha vuelto a dar este jueves una clase de reescritura histórica; si, al inicio de septiembre, llegaba a asegurar que en la Transición no hubo "sometimiento ni miedo", en esta ocasión hacía protagonista directa a la Iglesia Católica en el escenario idílico que se esforzaba por dibujar.

Casado pide incorporar los "principios y valores" de la Iglesia a la política. Afirma que el Papa Juan Pablo II fue "el artífice de la caída del comunismo"

Obviaba así los 600 muertos contabilizados entre 1975 y 1983 por violencia política, esto es: terrorismo de extrema derecha y extrema izquierda, guerra sucia y represión. Son los  datos recogidos por el historiador Mariano Sánchez, en su obra La Transición Sangrienta. A su vez, El mito de la Transición pacífica, escrita por Sophie Baby, eleva esta cifra a la friolera de 714 muertos, pero el PP insiste en despreciar estos números.

Ante un auditorio con más huecos de lo habitual en sus intervenciones (apenas a algo más de un cuarto de su capacidad), el líder del PP ha participado este jueves en la mesa redonda El papel de la Iglesia en una sociedad democrática.

Celebrado en las instalaciones de la Fundación Pablo VI, en este foro también han tomado la palabra el presidente de la Junta de Extremadura,  Guillermo Fernández Vara; el rector de la Universidad Pontificia de Comillas, Julio Luis Martínez, y el periodista Fernando Ónega, que ha ejercido como moderador.

El portavoz del grupo popular en el Senado, Ignacio Cosidó (2i) y el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo (d), asisten a la mesa redonda sobre 'El papel de la Iglesia en una sociedad democrática', en la que participan el presidente del PP, Pablo Casado, y el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en Madrid. EFE/ SMariscal

En su intervención, Casado ha realizado una exacerbada defensa de la Iglesia, de que mantenga los bienes cuya titularidad ostenta hoy por hoy -recomienda "no pensar en cuál es la titularidad de un templo-, y de la "labor" que realiza: "A España le viene muy bien la labor que realiza la Iglesia"; "La política es la forma más noble de caridad, después de la religiosa"; apuntaba.

El líder del PP: "La Iglesia está a sus creyentes, para pastorear a sus ovejas". Vara responde: "La Iglesia no pastorea a los fieles, la Iglesia son los fieles"

Ha pedido aplicar los "principios y valores" de la Iglesia a la actividad política, ha reivindicado la figura del Papa Juan Pablo II como "el artífice de la caída del Comunismo", e incluso ha defendido la importancia de enseñar religión en las escuelas: "Tiene una repercusión muy positiva en la sostenibilidad del país".

También ha criticado a "esa gente tan progresista" que, a su juicio, no dice "nada al respecto" de la persecución a la que se ven sometidos religiosos y religiosas de todo el mundo, y a los que se les "degüella y se les crucifica" en guerras como las de Siria, Libia o Iraq. En definitiva, ha dejado claro que la Iglesia "está a lo que tiene que estar": "A sus creyentes, a su liturgia, para pastorear a sus ovejas".

"La Iglesia no pastorea a los fieles, la Iglesia son los fieles", le espetaba el presidente extremeño, afirmando que, ya que "la sociedad cambia, la Iglesia tiene que cambiar", y esto no implica que deba "renunciar a sus valores".

Casado dice que acabó sus estudios gracias al "consejo" de un cura: "Sigue tu vocación"

En otro orden de cosas, el líder conservador ha aprovechado para blanquear de nuevo su currículum, después de que el Tribunal Supremo decidiese no investigarle por el caso de las irregularidades de su máster en la Universidad Rey Juan Carlos. Casado mantiene que hoy puede "hablar tranquilamente de estas cosas", ya que "el tiempo" le ha dado "la razón", y obvia que el Supremo si vio indicios de trato de favor en el caso de su máster.

Según su relato, fue precisamente un jesuita -José Ramón Busto, exrector de ICADE, donde Casado comenzó a estudiar la licenciatura de Derecho-, quien le dio "el mejor consejo" de su vida: que siguiera su "vocación". "El padre Busto me dio el mejor consejo que me dio nunca nadie. Me dijo: 'En EEUU al deportista, al político o al de la NASA, si sigue su vocación, las universidades se lo priman, se compagina muy bien. Aquí, en España, aún no, y por tanto sigue tu vocación'. Y eso es lo que hice", zanjaba.

Polémico cartel: Martin Villa y el cardenal Cañizares

Entre miércoles y jueves, las jornadas de la Fundación Pablo VI han contado con la participación de políticos como María Teresa Fernández de la Vega, exvicepresidenta primera del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y presidenta del Consejo de Estado, o el exvicepresidente del mismo Ejecutivo y exlíder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.

No obstante, también ha acogido las intervenciones de personajes rodeados de sombras. Es el caso del cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, conocido por sus manifestaciones homófobas, contrarias a la Memoria Histórica o a lo que él denomina "ideología de género" -definición que comparte con Casado-.

Otro ejemplo es el de Rodolfo Martín Villa, exministro de Gobernación durante la Transición, y conocido por conceder la Medalla al Mérito Policial al torturador Antonio González Pacho, conocido como Billy el Niño.

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