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Caso altsasu Miles de personas claman en Pamplona contra las condenas a los jóvenes de Altsasu

"Nuestros hijos siguen anclados en la crueldad que comenzó en octubre de 2016 y los mantiene encadenados a una pesadilla que no podemos dejar de denunciar", han expresado los familiares de los chicos, condenados por el Supremo a penas de entre nueve años y medio y año y medio de prisión por agredir a dos guardias civiles y sus parejas en un bar.

Concentración llevada a cabo ante el Palacio de Justicia de Navarra, en protesta por la sentencia del Tribunal Supremo en relación a la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua en 2016, convocada por los colectivos de amigos y familiares de los condenados y apoyada por numerosos partidos, sindicatos y otros colectivos. EFE/Iñaki Porto.

europa press

Miles de personas —54.000, según la organización y 7.500, según la Delegación del Gobierno— han participado en la concentración, convocada este sábado por Altsasu Gurasoak y Altsasukoak aske, para protestar por la última sentencia del Tribunal Supremo en el que establece unas penas de entre nueve años y medio y año y medio de prisión para los condenados por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en un bar en octubre de 2016.

La movilización ha tenido lugar en la explanada donde se ubica el Palacio de Justicia de Pamplona. A las 16.45 horas, los asistentes han recibido con aplausos a los participantes en una marcha en bicicleta que ha partido a las 9.30 de Altsasu para finalizar en el lugar de la concentración. A lo largo del recorrido han ido recogiendo unos carteles con las imágenes de los condenados que han colocado en el escenario sobre otros carteles en los que venía las penas de cada uno de ellos. En este escenario se han portado grandes letras formando la palabra "Injusticia".

Entre los concentrados, que han coreado consignas como "Libertad para los de Alsasua", "Esto no es justicia" y "Fuera de aquí, dejadnos en paz", se han podido ver banderas de navarra y alguna estelada.

Los primeros en intervenir han sido dos representantes de Altsasukoak aske que han explicado que el lugar elegido, frente al Palacio de Justicia de Pamplona, ha sido porque "éste debería haber sido nuestro sitio" para que se juzgase la causa, en lugar de la Audiencia Nacional.

"Seguimos aquí y no nos vamos a rendir", aseguran

Para los integrantes de esta plataforma, la sentencia del Supremo "es el último capítulo de un montaje con tres años de recorrido" en los que "hemos exigido justicia y sólo hemos recibido injusticia, hemos escuchado mentiras y hemos gritado verdades". En este sentido, han asegurado que "no han conseguido engañar a este pueblo".

"Gracias a las miles de personas que nos habéis acompañado en las movilizaciones", han agradecido los organizadores, que también han saludado las "muestras de solidaridad" recibidas, para remarcar: "Seguimos aquí y no nos vamos a rendir". Y han enviado "un abrazo muy especial al pueblo de Catalunya que nos ha apoyado en este camino y que está sufriendo de primera mano la misma injusticia y las mismas mentiras".

Seguidamente, dos representantes de Altsasu Gurasoak, plataforma compuesta por los familiares de los condenados, han afirmado: "Todo lo que hemos recibido del poder judicial no ha sido más que injusticia, lo mismo desde la Audiencia Nacional como desde el Tribunal Supremo" y han criticado que "no respetaron ni siquiera el derecho fundamental que es el del juez natural".

"Dijimos que no era terrorismo, y no lo era; dijimos que no era discriminación ideológica, y no lo era"

"Nuestros hijos siguen anclados en la crueldad que comenzó en octubre de 2016 y los mantiene encadenados a una pesadilla que no podemos dejar de denunciar", han manifestado. "Dijimos que no era terrorismo, y no lo era; dijimos que no era discriminación ideológica, y no lo era; dijimos que esto era una brutal injusticia y lo seguimos diciendo", han remarcado.

Para los familiares de los condenados, la sentencia del Supremo es "un hito importante" porque "marca para siempre la vida de nuestros hijos con una sentencia cruel y desproporcionada". Aun así, han destacado que "todavía hay muchas razones para seguir luchando, por nuestros hijos y por los hijos de todo el mundo". "Necesitamos democracia y justicia, y mientras no la tengamos seguiremos en la calle y donde sea necesario", han concluido.

Finalmente, los padres y madres de los condenados han subido al escenario y han portado una pancarta con el mensaje 'Eskerrik asko' ('Gracias'), dirigido a los asistentes.