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'El caso de la Gestapillo' Granados niega que estuviera al tanto del espionaje en Madrid: "Todo es falso"

El exconsejero Alfredo Prada, uno de los espiados, admite el "enorme" daño familiar que sufrió por los seguimientos ordenados desde la Comunidad de Madrid y afima que se apartó de la causa para no afectar al PP

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Francisco Granados, a su llegada a la sede del tribunal. (EFE)

Este viernes han declarado Francisco Granados y Alfredo Prada, dos exconsejeros autonómicos en los Gobiernos madrileños de Esperanza Aguirre, en el juicio que celebra la Audiencia de Madrid sobre el espionaje y el seguimiento a políticosel caso conocido como la gestapillopresuntamente ordenado en 2008 por el entonces vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, aunque no esté siendo juzgado —sólo lo están los que ejecutaron la operación—. 

Los dos comparecían como testigos, aunque uno, Granados, posiblemente estaba al tanto del espionaje, y el otro, Prada, fue víctima del espionaje. 

Así que Granados, consejero de Justicia e Interior en 2008, y de cuyo departamento dependían los policías que hicieron los seguimientos, ha negado estar al tanto del espionaje, como muchos creen. En ese sentido, Granados ha negado este viernes la existencia de una reunión celebrada en febrero de 2008 en la que los acusados en el juicio del espionaje José Oreja y José Antonio Coronado le habrían denunciado las "ordenes ilegales" que recibieron del exdirector de Seguridad Sergio Gamón, exdirector de seguridad de la Comunidad de Madrid, para espiar por interés de Ignacio González a diversos políticos adversarios de Esperanza Aguirre.

"Todo es falso". Así lo ha aseverado el exsecretario general del PP de Madrid durante su comparecencia. A su llegada a esta sede judicial, ya adelantaba que quería aclarar "las payasadas" que había escuchado estos días en relación a las declaraciones de los guardias civiles que aseguran que le trasladaron el mandato de Gamón para hacer seguimientos ilegales.

En su comparecencia, Granados ha negado el citado encuentro y otra reunión en la que habría confesado al exfuncionario de Interior José Manuel Pinto que el autor de los partes manuscritos era Miguel Castaño. Las citadas notas fueron publicadas en el diario El País, dando lugar al origen de la causa con la denuncia de Alfredo Prada y de Manuel Cobo.

Granados: "¡Qué pintan unos señores de seguridad en el despacho de un consejero! Eso no tiene sentido"

Sobre Oreja y Coronado, ha explicado que su relación se ceñía a algún saludo que podrían intercambiar entonces cuando coincidían en algún acto. "No recuerdo haber visto a Oreja ni a Coronado. No recuerdo haber hablado con ellos desde que se les nombró hasta que saltó la noticia en 2009. No creo que la cosa haya pasado de un saludo", ha aseverado.

Además, ha negado que estos dos exasesores de Interior le denunciaran las órdenes que les habría dado Gamón. "¡Qué pintan unos señores de seguridad en el despacho de un consejero! Eso no tiene sentido", ha recalcado al tiempo de agregar que estas personas hacían "contravigilancia de avanzacilla".

Asimismo, ha señalado que habló con la entonces presidenta del partido, Esperanza Aguirre, para comentarle la necesidad de abrir una comisión de investigación interna para aclarar lo ocurrido.

Prada: "Es un tema que hace mucho daño"

Al otro lado, el exconsejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid Alfredo Prada, que fue espiado por los hombres de Gamón, ha relatado el "enorme" daño familiar y personal que sufrió al ver su vida privada reflejada en los partes de vigilancia, admitiendo que tras el archivo de la causa acordó apartarse para no dañar "a su partido" al ser para él preferente "los intereses de España".

Prada, que ahora forma parte de la Ejecutiva del PP, ha comparecido como testigo en la vista oral tras concluir ayer la fase testifical. En los interrogatorios, los acusados José Oreja y Antonio Coronado manifestaron que el exdirector de Seguridad de la Comunidad de Madrid Sergio Gamón Serrano les dio "órdenes ilegales" en febrero de 2008 para seguir a políticos del PP de Madrid por interés de Ignacio González.

Durante el interrogatorio, Prada ha narrado que cuando conoció los partes acudió a la Fiscalía Superior del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para interponer una denuncia al coincidir los documentos con su vida privada. Por ejemplo, había notas sobre una comida familiar a la que había asistido una de sus hijas.

Prada: "No tienes por qué asumir eso y más cuando mis hijos eran menores. Hicieron daño. No tengo nada que ocultar"

"No supe nada de esto hasta que lo vi publicado. Una de las cosas que me pareció terrible fue ver una cena familiar", ha recalcado el político 'popular', quien durante 10 años llevó escolta a instancias de la Secretaría de Estado de Seguridad al haber estado amenazado por la banda terrorista ETA. "Este servicio no detectó nada", ha dicho.

"Es un tema que hace mucho daño. No tienes por qué asumir eso y más cuando mis hijos eran menores. Hicieron daño. No tengo nada que ocultar. El daño personal y familiar fue enorme", ha confesado Prada señalando que no sabe quién estaba detrás de los partes, "No tengo ni la más remota idea de quién lo hizo", ha remachado.

Asimismo, ha admitido que decidió no seguir en el procedimiento ante los constantes archivos y por el interés de su partido, ya que este tipo de temas le podrían hacer daño. "Son preferentes los intereses de España a los de las personas. Es una decisión fundamentada", ha recalcado.

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