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Castilla-La Mancha García-Page ofrece más diálogo, más pactos, más cercanía y más moderación

El presidente ha llegado a la conclusión de que el Gobierno regional que lidera ofrecerá "lo mismo" que ha realizado desde 2015 a 2019.

Emiliano García-Page toma posesión como presidente de Castilla-La Mancha para la Legislatura 2019-2023, en un acto celebrado este sábado en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional. EFE/Ismael Herrero

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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha ofrecido para la segunda legislatura que arranca más diálogo, más pactos, más moderación y más cercanía y ha asegurado que el haber logrado mayoría absoluta en las urnas no les hace "más listos" ni "inmunes al error".

García-Page ha realizado estas propuestas en su discurso tras jurar el cargo como presidente de Castilla-La Mancha, un acto que se ha celebrado en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional, y al que han acudido unas 550 personas, entre ellos tres ministros en funciones del Gobierno central.

El presidente regional ha considerado que si la ciudadanía ha dado al PSOE una amplia mayoría absoluta en las elecciones, tras el gobierno en minoría de la anterior legislatura significa que la ciudadanía "ha votado por más política" y ha avalado la gestión que se ha llevado a cabo.

Por ello, ha llegado a la conclusión de que el Gobierno regional que lidera ofrecerá "lo mismo" que ha realizado desde 2015 a 2019, y por ello ha subrayado que habrá más diálogo institucional, social y con los agentes sociales; más pactos, más cercanía con las personas y más moderación.

Evitar riesgos y aventuras

García-Page ha advertido de que la mayoría absoluta obtenida en las elecciones del 26 de mayo no tiene que hacer que el Gobierno regional se sienta más cómodo o que se meta "en riesgos y aventuras", y ha apelado a la humildad y a la honestidad como señas de identidad del Ejecutivo castellanomanchego.

El recién nombrado presidente regional ha celebrado el resultado, del que ha dicho que no sabe "si es envidiado en algún lugar de España" y que "ha costado" lograrlo, sobre todo después de haberla "pasado canutas" en los últimos cuatro años sin mayoría y con un Gobierno con Podemos la mitad de la legislatura.

Además, ha expresado que no quiere "gobiernos contra nadie" y ha señalado que, si bien el Ejecutivo regional "podrá equivocarse", ha planteado que no se gobierne "para hacer daño" a la ciudadanía.

García-Page ha dedicado la primera parte del discurso, más emotiva, a su familia -su esposa, sus hijos, sus padres y sus suegros- y ha dicho que "en la vida lo importante no es ostentar la Presidencia de Castilla-La Mancha por segunda vez". Un cargo para el que ha apuntado que ha trabajado y "luchado muchísimo" pero, en todo caso, ha preguntado "si alguien piensa de verdad que en España no se puede ser optimista" y ha achacado este mérito "a la gente que se levantó para que este país pasara del segundo al primer mundo en tan solo dos generaciones".

De hecho, ha afirmado que España ha tenido "los mejores 40 años de su historia" y se ha mostrado convencido de que puede tener otras cuatro décadas igual de buenas. "No es si podemos, que poder podemos, es si queremos", ha sentenciado el presidente castellanomanchego.

Además, García-Page ha recordado a dos socialistas que han fallecido en la última legislatura: la consejera de Fomento, Elena de la Cruz, y el exvicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba; y además ha excusado la ausencia del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez en este acto por "coherencia institucional" al tratarse de una toma de posesión de una autonomía.