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Castilla-La Mancha Page gobernaría en tres de los cuatro escenarios que definen las encuestas; en el cuarto, triunfaría la derecha

Según las encuestas, el líder socialista de la región roza la mayoría absoluta y, en todo caso, podría elegir si gobernar con Podemos o con Ciudadanos. Las derechas también podrían sumar para formar gobierno.

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Fotografía de archivo de Emiliano García-Page

Si hay un territorio en el que podría pasar de todo es Castilla-La Mancha. Las encuestas preelectorales dejan abiertas todas las posibilidades en la comunidad, desde la mayoría absoluta hasta las coaliciones en cuanto a formas de gobierno; desde una mayoría de izquierdas a una de derechas, pasando por un acuerdo PSOE-Ciudadanos, en lo que se refiere a la aritmética parlamentaria.

El barómetro de abril del Centro de Investigaciones Sociológicas da, eso sí, cierta ventaja a los socialistas en Castilla-La Mancha, y su candidato, Emiliano García-Page, es el más favorecido de la encuesta. Esto es así porque, a diferencia del resto de partidos, el PSOE es la única formación que sale victoriosa de tres de los cuatro escenarios posibles que ofrece la demoscopia en la actualidad.

Entre estas posibilidades se encuentra la que prefiere el partido, una mayoría absoluta donde Page no tuviera que depender de ninguna otra formación para gobernar y sacar adelante los Presupuestos de la Comunidad. El CIS pronostica entre 15 y 18 escaños para el PSOE en un parlamento autonómico donde la mayoría está en 17 diputados. Con un 40,3% en estimación de voto, el PSOE podría gobernar en solitario si se aproxima a la cifra mayor de su horquilla.

Pero si los electores no dan finalmente la mayoría absoluta a los socialistas el 26-M, a Page le quedarían, siempre según la demoscopia, dos opciones más con las que presidir el Gobierno de Castilla-La Mancha. La primera es sumar una mayoría de izquierdas con Podemos. La encuesta da a los de José García Molina entre dos o tres escaños, con una estimación de voto de casi un 11%. En la pasada legislatura, Podemos obtuvo dos escaños, y fue clave para la investidura del líder socialista de la región (Molina llegó incluso a entrar en el gobierno autonómico).

Sin embargo, durante la pasada legislatura, el PSOE y Podemos tuvieron bastantes problemas, ya que los de García Molina denunciaron de forma constante incumplimientos del acuerdo de investidura por parte de los socialistas. Page podría elegir un tercer escenario: un acuerdo de gobierno con Ciudadanos. La encuesta da a la formación naranja entre dos o tres escaños (con un 8,6% en estimación de voto), por lo que también se podría alcanzar una mayoría absoluta con esta fórmula.

El cuarto escenario es el único que deja a Page fuera del gobierno. El barómetro del CIS pronostica que, si los tres partidos de la derecha (PP, Vox y Ciudadanos) alcanzan la mayor cifra de escaños de su horquilla podrían llegar a la mayoría absoluta en el parlamento regional. El PP sería la segunda fuerza con el 29,8% de los votos (entre 11 y 14 escaños) y Vox podría irrumpir en las cortes castellanomanchegas con un escaño (y con el 6,8% de los votos). Esto, unido al pronóstico de Ciudadanos podría dar lugar a un pacto de gobierno a la andaluza entre las tres derechas.

PSOE

Castilla-La Mancha ya era una de las comunidades del PSOE desde que en 2015 los socialistas llegaron a un acuerdo de investidura con Podemos para gobernar. Aunque el partido más votado fue el PP de María Dolores de Cospedal (16 escaños), los 15 diputados socialistas pudieron llegar a una mayoría absoluta con los dos parlamentarios que sacó Podemos.

Desde entonces, Page ha gobernado con los de José García Molina con bastantes dificultades. La formación morada ha denunciado durante prácticamente toda la legislatura incumplimientos sistemáticos del acuerdo de investidura que rubricaron ambas formaciones, unos incumplimientos que llevaron a Podemos a votar en contra de los presupuestos socialistas.

En las pasadas elecciones, los de Page obtuvieron algo más de 395.500 votos, y fueron la segunda fuerza más votada. La demoscopia los sitúa ahora como primera fuerza de cara a las autonómicas del 26-M, donde subirían más de cuatro puntos porcentuales, según la estimación de voto del CIS.

PP

En 2015, María Dolores de Cospedal echó el resto para tratar de revalidar el gobierno que le había arrebatado a los socialistas de José María Barreda en 2011. Aunque se quedó a un escaño de la mayoría absoluta, PSOE y Podemos lograron sumar una mayoría. El 26-M el candidato que tratará de hacerle frente a Page es Francisco Núñez.

Es presidente del PP castellanomanchego desde septiembre de 2018, donde se convirtió en el sucesor de María Dolores de Cospedal tras un mandato de 12 años. Se impuso a Carlos Velázquez, alcalde de Seseña. Núñez es alcalde de Almansa desde 2011, bastión del PP a nivel municipal donde los populares lograron su mayoría absoluta más importante de la comunidad en 2015. El CIS pronostica una caída de casi 10 puntos en estimación de voto, lo que haría que los conservadores pasaran a ser segunda fuerza.

Podemos

En Castilla-La Mancha la expectativa electoral de Podemos, según las encuestas, es positiva. Después de unas elecciones generales en las que la formación morada perdió más de 20 escaños, en esta región las encuestas auguran, como peor resultado, que los de José García Molina conservarán los dos diputados que obtuvieron en 2015. Incluso podrían crecer (un punto en estimación de voto y un escaño).

Una de las claves para el partido es la de seguir siendo relevante para la formación de gobierno, después de que llegaran a formar parte del ejecutivo regional en la pasada legislatura. García Molina  entró como vicepresidente a finales de 2017 a cambio de apoyar los Presupuestos de Page en la Cámara autonómica. En Podemos han manifestado que el PSOE se siente “más cómodo” en un gobierno con Cs.

Ciudadanos

Ciudadanos podría lograr en estas elecciones autonómicas la ansiada implantación territorial que no logró en las pasadas elecciones, cuando se quedó sin representación en el parlamento autonómico. Aunque el CIS le da una estimación de voto prácticamente igual al porcentaje de sufragios que logró en 2015 (un 8,6%), esta vez entrarían en el parlamento con entre 2 y 3 escaños a raíz del voto que perdería el PP.

Su candidata es Carmen Picazo, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Albacete y secretaria autonómica de Acción Institucional. En una entrevista Picazo aseguró que no pondría ningún “cordón sanitario” a Page, y que este “cordón” solo sería “programático”, por lo que no descarta llegar a un acuerdo con los socialistas. Tras las elecciones generales, la dirección estatal de Cs avanzó que el veto a Pedro Sánchez no sería extensivo al PSOE en las comunidades autónomas, y que habría que estudiar cada caso territorio por territorio.

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