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entrevista José Blanco: "El de Ciudadanos es un patriotismo demoscópico"

“Unos nos acusan de podemizarnos y otros de derechizarnos, pero el PSOE está ahora donde tiene que estar”, declara el exministro y exvicepresidente general del PSOE, José Blanco, que ahora detenta un cargo de eurodiputado en Bruselas.

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El exministro y exvicepresidente general del PSOE, José Blanco. / Archivo personal

Se revuelve cuando se le pregunta por su “refugio” como europarlamentario en Bruselas, donde asegura que está trabajando con intensidad y aprendiendo mucho. Pero el exministro y exvicesecretario general del PSOE, José Blanco, no deja de estar pendiente de la política española —de la que se retiró tras la marcha de José Luis Rodríguez Zapatero—, ni de las peripecias de su partido. Tras cumplirse un año de la victoria de Pedro Sánchez en las primarias, considera que el PSOE está mejor que entonces, pero clama por poner fin definitivamente a la división interna que provocó el proceso de primarias.

Aunque apoyó a Susana Díaz, aplaude ahora la línea política de Pedro Sánchez, sobre todo en el conflicto con Catalunya. Y, como si intuyera que será su principal adversario electoral, no deja de lanzar puyas contra Ciudadanos y contra Albert Rivera, a quien considera el "mejor discípulo de José María Aznar”.
Blanco… y en botella.

Un año ha pasado ya de la sorprende victoria de Pedro Sánchez en las primaras, ¿Está el PSOE mejor, igual o peor que hace 365 días?

Sin duda, mejor. El PSOE ha atravesado un momento complejo, de confrontación interna, en el que hemos incluso llegado a perder por momentos el sentido del compañerismo. El proceso de primarias arrojó un resultado, como dejé escrito aquella noche, inapelable. Y creo que en el último año el PSOE ha ganado serenidad, sosiego y ha sabido centrarse en poner las bases para ganar el liderazgo social. Ese es el verdadero desafío para un partido como el nuestro, que no se conforma con arrogarse el liderazgo del cambio en la oposición, sino con impulsarlo desde el Gobierno.

¿Y está más unido que entonces? ¿Ha logrado coser Sánchez el partido o cree que está habiendo una purga interna, como se denuncia desde algunos sectores?

Siempre he defendido, como muchos otros compañeros, que o se acaba con la división, o la división acaba con nosotros. Las primarias, lo he dicho muchas veces, son un proceso de selección competitiva. Finalizadas, todos tienen el deber y la obligación de hacer competitivo al partido. Como sabe, se hace camino al andar y en ello estamos todos. Pero hoy el PSOE es más competitivo.

Sánchez empezó con claros guiños hacia Podemos, hablando de una acción conjunta en el Congreso, pero en los últimos tiempos parece ir de la mano de Rajoy. ¿Observa ese cambio? ¿A qué cree que obedece? ¿Comparte las críticas de que el PSOE no tiene un rumbo claro y da muchos vaivenes?

Unos nos acusan de podemizarnos, otros de derechizarnos. Eso solo demuestra el nerviosismo que generamos en nuestros adversarios. Mire, el PSOE está donde tiene que estar, siempre, en cada momento, que es dando respuestas a las preocupaciones de la ciudadanía. El principal desafío que en este momento tiene el país, en términos de la propia vigencia de la democracia en el conjunto del territorio nacional, es el desafío independentista catalán. Y en esto, el PSOE está actuando como debe: con sentido de Estado, apoyando la defensa de la Constitución y el Estado de Derecho sin veleidades, sin complejos. Quien tiene que dar explicaciones no somos nosotros, sino quien flirtea con quienes atacan el orden democrático constitucional o quien retira su apoyo por puro cálculo electoral.

¿Qué opina de la posición que está manteniendo el partido sobre Catalunya?

El PSOE tiene la única posición consistente: hacer frente al intento de subvertir el orden democrático constitucional con todos los instrumentos del Estado de derecho al tiempo que se plantean propuestas políticas para un nuevo proyecto de convivencia en la España del siglo XXI. El 155 o el frente judicial son la respuesta adecuada a la vulneración de la ley, pero no solventan la falta de diálogo y de oferta política que ha caracterizado a este Gobierno en relación al problema del encaje de Catalunya en España.

Seguimos tendiendo puentes entre catalanes, y entre Cataluña y el resto de España

Esa ausencia, más sangrante por voluntaria, es la que ha permitido al independentismo campar a sus anchas y construir el relato victimista, falso y falsario de una Cataluña expoliada y oprimida por el resto de España cuando, por el contrario, es la minoría independentista la que trata de imponer a la mayoría su voluntad de ruptura, rompiendo como consecuencia la convivencia en Cataluña. El PSOE ha buscado en todo momento tender puentes, lo hizo en el pasado cuando promovió una reforma del Estatuto que hoy firmarían hasta quienes lo llevaron ante el Tribunal Constitucional, y nos hubiera dado tranquilidad para muchos años. Y, en el presente, seguimos tendiendo puentes entre catalanes y de Cataluña con el resto de España, mediante propuestas como la reforma constitucional. Y no va a dejar de hacerlo en el futuro.

Usted propuso hace unos días que, si hay que aplicar de nuevo el 155, se designe a Inés Arrimada como presidenta de la Generalitat por ser las más votada. ¿En qué basa esa propuesta que algunos tildaron como ocurrencia?

El sentido de esa ironía era poner de manifiesto lo que hoy se preguntan muchos catalanes: de qué ha servido votar a Ciudadanos, un partido que ganó las elecciones y que ni siquiera ha intentado formar gobierno. Si lo que se critica de la aplicación del 155 es la falta de legitimidad democrática, si hubiera que volver a aplicarlo de forma provisional, espero que Ciudadanos se comprometiera a asumir alguna responsabilidad de gestión dado que ha sido la fuerza más votada en Cataluña. Claro que no veo dispuesto a Rivera a asumir más responsabilidad que la de izar la bandera electoral de la defensa constitucional de boquilla. La profundidad del patriotismo de algunos no supera ni la epidermis.

¿Ciudadanos es hoy día el principal enemigo electoral del PSOE? ¿Observa fuga de votos de electores del PSOE al partido de Rivera?

Lo que observo es una carrera desenfrenada de Rivera de confrontación territorial que me recuerda la de su maestro Aznar. Espero que no acabe llamándole a los Grupos de Defensa de la República (GDR) movimiento de liberación nacional catalana. El patriotismo de Ciudadanos se ha revelado como un patriotismo demoscópico, de cartón pluma. Ya he dicho que ahora estamos viviendo una espuma naranja que me recuerda la espuma morada de 2015, y cuando pase el oleaje la única opción de cambio será el PSOE. La ciudadanía, según el último CIS, demanda un cambio de partido al frente del gobierno y un cambio de políticas. Ciudadanos es solo lo primero, el recambio.

El exministro y en la actualidad eurodiputado José Blanco, en una imagen de archivo.- EFE

Usted vaticinó en un desayuno informativo hace unos meses que el PSOE sería la fuerza más votada en unas generales. ¿Lo sigue manteniendo tras las encuestas que se están conociendo que sitúan a su partido como tercera o cuarta fuerza política?

Las encuestas lo que dicen es que hay un profundo deseo de cambio ante el desplome sin remisión del Partido Popular. El PSOE está dando y seguirá dando razones para que ese deseo de cambio se traduzca en una mayoría de progreso en España. Y hoy el PSOE está mejor para impulsar ese cambio y Pedro Sánchez, en mejores condiciones para gobernar.

Hay una sensación de que el PSOE está muy desaparecido, que no tiene protagonismo ni voz en primera línea de la vida política, ¿Tiene esa sensación? ¿Influye el hecho de que Sánchez no sea diputado?

Al contrario. ¿Quién ha cubierto el vacío discursivo del Gobierno en la defensa exterior frente al desafío catalán sino el secretario general del PSOE con viajes como el realizado recientemente a Alemania? ¿Quién está liderando las demandas sociales? Las demandas en materia de igualdad, en pensiones, los presupuestos alternativos. Porque la cohesión social y territorial de España no se garantiza con presupuestos menguantes, que es lo que creen algunos.

Usted fue quien llevó a Sánchez a Ferraz y fue uno de sus 'chicos' con Óscar Lopez y Antonio Hernando. Luego se distanció de él y en las primarias apoyó a Susana Díaz. ¿Sigue pensando que hubiera sido mejor secretaria general?

Esa pregunta ya la respondieron los militantes hace un año. En todo caso, siempre he tratado de rodearme de los mejores y esas personas a las que usted cita forman parte de los mejores cuadros políticos que hoy tiene el PSOE.

Usted está refugiado en Bruselas tras más de una década al frente de PSOE, ¿añora la vida orgánica? ¿Haría las cosas de otro modo a cómo se están haciendo en Ferraz?

Refugiados en Bélgica estarán otros. Yo lo que estoy es trabajando, defendiendo por cierto mayor ambición en materia de energías renovables como ponente parlamentario de una directiva crucial en el cumplimiento de los compromisos adquiridos por la Unión Europea en materia de lucha contra el cambio climático. Mire, cuando Zapatero anunció que no se presentaría a las elecciones yo anuncié que no seguiría en primera línea de la política nacional. Nada ha cambiado. Y lo que ustedes llaman el aparato del partido sigue estando en buenas manos.

Por cierto, ¿quiere repetir como eurodiputado?

Estoy entregado a mi compromiso como eurodiputado, ahora mismo, como le he dicho, como ponente parlamentario de la directiva sobre energías renovables. Estos años en el Parlamento Europeo me han permitido obtener una visión completamente diferente de lo que allí se hace y cómo se trabaja. Pero cada cosa a su tiempo. No es un debate abierto en mi partido.

¿Qué diferencias encuentra en el PSOE del año 2000, también en la oposición y con pocas perspectivas de ganar las elecciones, y la situación actual del PSOE?

Las diferencias son múltiples porque se ha producido un cambio de fondo en el tablero político. Pero le haré una predicción: como entonces, voltearemos las perspectivas.

Aunque no se lo pida, ¿Qué consejo le daría a Pedro Sánchez para el futuro?

El refranero español es muy rico y ya sabe aquello de consejos vendo que para mí no tengo. No es un consejo, sino una reflexión que siempre me ha guiado en política: la cuestión no está en mirar a derecha o a izquierda, como tanto se escribe, la cuestión es mirar de frente a la gente y mirar al futuro, hacia el país que queremos construir y hacia el que atraer a una mayoría que lo haga posible.

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