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Catalunya Una huelga general, movilizaciones en muchas ciudades y campañas de denuncia, las acciones del independentismo por el juicio del 1-O

El paro general que pretende llevar a cabo la Intersindical-CSC ha recibido los apoyos de Òmnium Cultural y la ANC, de los partidos independentistas y del sindicato USTEC. La ANC también convoca movilizaciones para esta semana, coincidiendo con el traslado de los presos a Madrid.

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Asistentes a una concentración en la prisión de Lledoners. EFE / Susanna Sáez

Movilizaciones en las principales ciudades de Catalunya, en Madrid y en varias capitales europeas; juicios populares; campañas informativas; una denuncia constante en la calle; y, de momento, una posible huelga general que cuenta con el apoyo de la ANC, Òmnium Cultural y las principales formaciones independentistas. Si no hay ninguna sorpresa, el juicio del 1-O arrancará la próxima semana en el Tribunal Supremo y lo hará acompañado de acciones impulsadas por diversas organizaciones independentistas, a la espera de conocer las convocatorias de otros espacios, como la Esquerra Independentista o los Comités de Defensa de la República (CDR). La intención es mantener un elevado nivel de movilización durante los varios meses que se alargue un proceso judicial que, sin duda, marcará la política catalana -y en buena parte la estatal- durante el primer semestre de 2019. De hecho, el traslado los presos, previsiblemente este viernes, ya estará marcado por algunas acciones.

Todas las convocatorias que se han hecho hasta ahora coinciden en considerar "injusto" el juicio a los dirigentes soberanistas, lo tipifican de "proceso político" y buscan retratarlo como un mecanismo del Estado para impedir el ejercicio del derecho a la autodeterminación de los catalanes. La semana pasada, la Intersindical-CSC registró un preaviso de huelga en el Departamento de Trabajo de la Generalitat para los días 5, 6 y 7 de febrero. En un comunicado, el sindicato asegura que los objetivos de la huelga son "reclamar la derogación completa de la reforma laboral de 2012, un salario mínimo catalán de 1.200 euros mensuales o la recuperación de las leyes sociales aprobadas por el Parlament y suspendidas por el Tribunal Constitucional", entre otros.

Ahora bien, a nadie se le escapa que la Intersindical-CSC pretende paralizar Catalunya coincidiendo con el inicio del juicio en el Supremo, como ya hizo -parcialmente- el 8 de noviembre de 2017, un par de semanas después del inicio de la aplicación del 155 sobre las instituciones catalanas. Òmnium Cultural y la ANC enseguida apoyaron la convocatoria, como hizo la CUP, para quien "hay motivos" para sumarse a la protesta. Este lunes, lo han hecho ERC, JxCat y Demòcrates -la formación democristiana que forma parte del grupo parlamentario de ERC-, y también el sindicato de enseñanza USTEC-STEs. En un comunicado, la organización hace un llamamiento a participar "en un momento en el que hay que revertir todos los recortes tanto laborales, como sociales, como de manera muy preocupante de los derechos civiles más elementales".

Como hacen habitualmente, los CDR no han detallado qué protestas quieren llevar a cabo durante el juicio, si bien sí han hecho un llamamiento a la huelga general y en algunos tuits piden estar atentos "a las convocatorias".

La ANC anunció el fin de semana que convocará movilizaciones para el día del traslado de los presos a Madrid, presumiblemente este viernes. En concreto, la entidad hace un llamamiento a concentrarse aquella noche en las capitales de comarca catalanas con los lemas fakejustice y makeamove, mientras que en Barcelona la concentración será a las 19h en los Jardinets de Gràcia. Paralelamente, la entidad independentista también convocará movilizaciones el día que arranque el juicio. En concreto, prevé manifestaciones en Barcelona, Girona, Tarragona, Lleida, Vic, Manresa y algún punto de las Terres de l'Ebre, además de en varias capitales europeas, como Bruselas, Londres, París, Berlín, Roma y Ginebra. Para más adelante plantea convocatorias en Madrid y el País Vasco.

Òmnium Cultural presentó hace unos días la campaña "Juicio a la democracia", a través de la cual articulará varias acciones, tales como manifestaciones mientras dure el proceso en Bruselas, Ginebra y Estrasburgo, juicios populares -actos abiertos en todo el territorio con expertos en Derecho para "desmontar" los argumentos de la acusación- o acciones comunicativas, como un diario mensual sobre el juicio y una presencia masiva de carteles y paneles.

La Esquerra Inddependentista, el espacio político del que forma parte la CUP, ha hecho un llamamiento a una "movilización permanente" durante el juicio, si bien aún no ha concretado las acciones que plantea. Paralelamente, los comunes también se sumarán a determinadas movilizaciones y estudian convocar de propias, aunque no las han detallado, según explicó a Público la presidenta del grupo parlamentario de Catalunya en Comú Podem, Jéssica Albiach. En cualquier caso, más allá de lo que pase a dentro del tribunal, el juicio del 1-O generará muchos más focos de interés social, político y mediático.

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