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Cayetana Álvarez de Toledo PP La portavocía de Álvarez de Toledo, de nuevo cuestionada en el PP: "Cayetana va por libre"

"Cayetana no representa al PP, se representa a sí misma. Y lo mínimo que se puede esperar de un portavoz es que defienda la posición de un partido, no sus opiniones personales", destacan fuentes conservadoras a 'Público', que dudan de su papel.

La portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, esgrime la Constitución y el Reglamento del Congreso este domingo en la segunda jornada del debate de investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. EFE/Juan Carlos Hidalgo

marta monforte

La portavocía de Cayetana Álvarez de Toledo en el Congreso no peligra. En Génova califican de "excelente" la labor desempeñada en la pasada legislatura por la diputada y citan de ejemplo el resultado del pasado 10-N en Catalunya, donde los 'populares' consiguieron dos diputados —de 48 posibles— en la región, superando ligeramente en número de votos a sus competidores por la derecha: Vox y Ciudadanos. La estrategia de Pablo Casado será dar cabida a las dos almas del PP realizando un tándem con Álvarez de Toledo: el líder 'popular' optará por la vía "centrada y moderada" —enmendando su postura en la investidura tras las críticas internas a su radicalización— y cederá a su portavoz la mano dura.

Sin embargo, su portavocía no genera, precisamente, consensos entre las filas 'populares': "Cayetana va por libre. No representa al PP, se representa a sí misma. Y lo mínimo que se puede esperar de un portavoz es que defienda la posición de un partido, no sus opiniones personales", destacan fuentes conservadoras a Público. "La gente está un poco enfadada porque no se comporta como una política. En política, estás acostumbrado a que tu opinión personal quede diluida en muchas ocasiones porque hay que cerrar filas. Ella lo dice igual. Algunos están un poco hartos".

Dirigentes territoriales con peso orgánico como el gallego Alberto Nuñez Feijóo, el andaluz Juanma Moreno Bonilla o el líder del PP vasco, Alfonso Alonso, no se mostraron conformes con la elección —de hecho, ninguno de ellos acudió el pasado mes de julio a la Junta Directiva Nacional en la que se anunció su elección — al igual que algunas voces presentes en el grupo 'popular' en el Congreso. Ahora demandan un PP "centrado y moderado" que se aleje del histrionismo de Vox: "Los que chillan, chillan mucho y siempre nos van a ganar a chillidos", señalaba este último el miércoles.

Desde la dirección del PP aseguran que Álvarez de Toledo no dará tregua al Gobierno de coalición por sus pactos con los independentistas. El objetivo principal de los conservadores será situar al PSOE fuera del "constitucionalismo" para tratar de aglutinar a los "socialistas desencantados" por las supuestas cesiones de Pedro Sánchez a Esquerra Republicana. En cuanto se constituya la mesa de diálogo entre ambas formaciones, los 'populares' aprovecharán para cargar con más dureza. Asimismo, en Génova creen que su portavoz también servirá para contrarrestar el discurso ultra de Vox.

"Cayetana no es de fiar, no hará mucho caso a lo que le digan"

Casado ya tuvo que lidiar con la posición contraria de buena parte de su partido antes de nombrarla portavoz, pero no tuvo dudas a la hora de hacerlo. "No es de fiar, no hará mucho caso a lo que le digan", señalan algunas fuentes. Desde el entorno más cercano al presidente del PP restan importancia a las voces discordantes: "El grupo parlamentario, ¿qué pinta, qué poder tiene? Ninguno. Los barones, que son los únicos que pueden contraponer el poder territorial en el partido, ¿qué van a hacer ahora que Casado ha logrado asentarse en territorios como Madrid? Hay que poner en valor que somos contrapeso al Gobierno".

El consentimiento sexual, el perfil propio del PP vasco y el "gobierno de concentración"

En la campaña de las generales de abril, Álvarez de Toledo acudió a un debate electoral organizado por RTVE entre seis candidatos y suya fue una de las frases más criticadas de la noche, cuando se mostró en contra de la reforma que propone el PSOE junto a Unidas Podemos del Código Penal para que "solo sí sea sí" en las relaciones sexuales, tras casos tan polémicos como el de La Manada, lo que generó críticas por parte de la mayoría de candidatos. "Si un silencio es un 'no', ¿de verdad van diciendo ustedes 'sí, sí, sí' hasta el final? Un poco extraño, ¿no?

Un mensaje que, lejos de rectificar, volvió a repetir en la campaña del 10-N y que fue muy criticado entre sus adversarios políticos, aunque también entre sus propias filas. De hecho, Pablo Casado se cuidó de no repetir las palabras de su portavoz frente al líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que le preguntó específicamente por esta cuestión. La misma postura adoptó la expresidenta del Congreso Ana Pastor, en otro debate televisivo.

En vísperas de la convención del PP vasco, celebrada a mediados del mes de septiembre, la portavoz señaló sus diferencias respecto a la defensa de la foralidad de Euskadi y la relación con los partidos nacionalistas que permitió que el Gobierno de Mariano Rajoy saliera adelante: "Si el perfil propio consiste en decir que la legitimidad de nuestro ordenamiento constitucional tiene zonas reservadas que se remiten a derechos históricos previos y no a la Constitución y a la soberanía común, me parecería un grave error", advirtió.

Borja Sémper, sobre Álvarez de Toledo: "Mientras algunas caminaban sobre mullidas moquetas, otros nos jugábamos la vida defendiendo la Constitución"

Alonso aseguró que "mucha gente" se había "sentido dolida" por sus palabras y por su “incomprensión" y recalcó que "la gente tiene memoria y nosotros tenemos memoria, sabemos quiénes somos". El portavoz del PP en el Parlmento Vasco, Borja Sémper, tachó de "grave error" las palabras de la diputada en el Congreso y le lanzó una pulla: "Mientras algunas caminaban sobre mullidas moquetas, otros nos jugábamos la vida defendiendo la Constitución". Álvarez de Toledo no pareció darse por aludida porque a principios de diciembre aseguró —avivando, de nuevo, la polémica— que "el momento político actual es más complejo que cuando ETA mataba".

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso (d), con la portavoz en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo (i), en el acto del partido en Bilbao para conmemorar el aniversario de la Constitución. EFE/JAVIER ZORRILLA

En plenas negociaciones para la investidura entre Pedro Sánchez y ERC, Álvarez de Toledo proponía un "gobierno de concentración" con su formación y Ciudadanos en contra de la posición de la dirección del PP, negándose a facilitarla y trasladando la responsabilidad a Ciudadanos. Su propuesta era similar a la de la portavoz de los 'naranjas', Inés Arrimadas, que Casado desdeñó rápidamente tachándola de "farol", desacreditando también así a su portavoz: "Demasiados trileros sufrimos ya como para meternos también en estas propuestas que sabemos que no se van a cumplir", señaló el líder del PP en el Congreso.

A juicio de Casado, el PP no podía "dejar alternativa de Gobierno" en formaciones como Vox o Unidas Podemos. La diputada por Barcelona asumía el planteamiento de su presidente, pero seguía insistiendo en su propuesta, a pesar de los desplantes: "Solo hay tres alternativas. Un gobierno de sedición, un gobierno de concentración PSOE-PP-Cs o terceras elecciones". En Génova calificaban su postura como una muestra de la "pluralidad" que cohabita en el PP. Sin embargo, el hecho de que que estas propuestas "espontáneas" surjan, sin ser consultadas previamente, preocupa sobremanera a algunas voces.