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CENSURA PARENTAL Munilla reivindica la censura parental: "¿Quién es el Estado para imponer tal concepción antropológica?"

El obispo de San Sebastián critica a la ministra Isabel Celaá y llama a las familias a asociarse para “defender sus derechos”. También acusa al Ejecutivo de “poner palitos en la rueda” a la asignatura de Religión.

El obispo de San Sebastian, José Ignacio Munilla. /EFE

La censura parental ha recibido la bendición del obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla. El religioso, conocido por sus posiciones ultraconservadoras, ha dedicado buena parte de su audición de este lunes en Radio María a defender el denominado “pin” implantado por el Gobierno regional de Murcia siguiendo los reclamos del ultraderechista Vox.

En Radio María ha sonado la voz de Munilla, pero también de la ministra de Educación, Isabel Celaá, durante la rueda de prensa del pasado viernes en la que mostró el rechazo del Gobierno a la censura parental. “Esas afirmaciones de la señora ministra son inaceptables. Está negando derechos que tanto la Constitución como la Declaración de Derechos Humanos reconocen”, ha afirmado el obispo.

En otro momento de su intervención, el responsable de la Diócesis de San Sebastián interpeló directamente a Celaá. “¿Usted ha consultado a todos los padres? No me importa que la mayoría piense una cosa. Existe el derecho a ser minoría y que se respete la opinión de la minoría. Si ese curso de educación afectivo-sexual está dado desde una concepción de la antropología contrario a las convicciones de una familia, ¿quién es usted, quién es el Estado, quiénes son las administraciones públicas para imponer tal concepción antropológica?”, afirmó. A su juicio, lo que busca el Gobierno “es pretender constituirse en dueño de la educación de los hijos”.

Siguiendo la misma línea argumental de otras intervenciones, Munilla no tardó en vincular el rechazo a la censura parental con la ideología marxista. A su juicio, en este asunto se “contraponen dos modelos”: por un lado, “el modelo humanista cristiano que piensa que los hijos son de Dios, pero que Dios ha encomendado a los padres el derecho a la educación de esos hijos”. Por otro, “la concepción del marxismo” que, según él, entiende que “los hijos no son de nadie, y como no son de nadie es el Estado el que asume el control educativo de esos hijos”.

El obispo criticó la “cada vez mayor intromisión del estado en la vida de la familia” y citó un texto que había subido el domingo a su perfil en Twitter. Allí incluyó unas declaraciones recortadas de la ministra Celaá –en las que aparece diciendo “no podemos pensar de ninguna manera que los hijos son de los padres– junto a una frase categórica: “Caminamos hacia la ‘estadolatría’, hacia la cada vez mayor intromisión de Estado en la vida de la familia”. “Como decía Chesterton: ‘Cuando abolimos a Dios, el Estado se convierte en dios’”, remató.

"Palitos en la rueda"

Durante su programa en Radio María también acusó al Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos de “relegar” la asignatura de Religión y aseguró que el pacto que permitió la formación del nuevo Ejecutivo busca poner “palitos en la rueda de manera que termine descarrilando el tren”. En esa línea, criticó que “se esté dificultando al máximo poder ejercer ese derecho de la elección de la asignatura de Religión”.

Frente a ello, advirtió sobre la necesidad de apostar por el “asociacionismo familiar” de manera que las familias “se ayuden mutuamente para poder defender sus derechos”. Del mismo modo, aplaudió la decisión del Gobierno de “vigilar muy de cerca y poner obstáculos más serios a las casas de apuestas, el gran negocio a costa de generar tantísimas personas con adicciones”.